ANÁLISIS
Rato: las fusiones de cajas se harán con criterios económicos
Frente a las palabras vacías de Ignacio González, deja claro que no se deben poner límites por comunidades autónomas
Frente a la palabrería y la falta de contenido en las intervenciones del vicepresidente de la Comunidad sobre el futuro de Caja Madrid, Rodrigo Rato ha sido muy claro a la hora de hablar del proceso de fusiones de las cajas de ahorros. Para el ex vicepresidente segundo del Gobierno de José María Aznar, ex ministro de Economía y Hacienda y ex director gerente del FMI, las fusiones entre cajas de ahorros son buenas si responden a criterios de solvencia, dan estabilidad y capacidad de crecimiento con independencia de si estas fusiones son regionales o interregionales. Se aleja una vez más de quien quiso hacerse con su futuro puesto de presidente de la caja madrileña -el todavía vicepresidente de Esperanza Aguirre, Ignacio González-, quien manifestándose sobre la bondad del consenso alcanzado entre las fuerzas políticas para llenar de políticos los órganos de Caja Madrid, decía con aire grave que, en medio de una situación complicada desde el punto de vista financiero, es bueno que Caja Madrid esté unida y fuerte para abordar ese proceso. Sólo le faltó hablar de la bondad y benevolencia del ideario de educación jesuítico.
Rato ha vuelto a ser el que era. De nuevo hace declaraciones a los medios cuando acude a actos públicos. Con ocasión de su presencia en Santiago de Compostela para intervenir en el acto inaugural en el Parlamento de Galicia del foro "El reto de la competitividad de la economía española", no quiso valorar una hipotética fusión entre las dos cajas gallegas, Caixa Galicia y Caixanova. Para él tanto las fusiones interregionales como intrarregionales se pueden hacer bien o se pueden hacer mal. Con la ironía que suele caracterizar sus intervenciones recurrió en esta ocasión a la metáfora del libro gordo de Petete, que todo lo sabe, para asegurar que en esta materia no existe tal libro con el que guiar los procesos de fusiones.
Lo que sí dejó claro es que las fusiones son buenas si responden a criterios de solvencia, dan estabilidad y capacidad de crecimiento. Para que no haya duda de que no quiere quedarse a jugar en la división en la que han dejado circunscrita la caja madrileña sus actuales gestores dio por hecho que cada fusión debe realizarse pensando en los intereses generales y dotando a la entidad resultante de la capacidad de enfrentarse a los desafíos que tienen las entidades de crédito en el ámbito español, europeo y mundial.
Ya dijimos que la presidencia de Rodrigo Rato no va a ser para incrementar quince veces los activos de la entidad y trescientos mil el patrimonio de su presidente, como ha ocurrido en otros casos ¿A alguien le quedan dudas de la división en la que quiere jugar el ex vicepresidente del Gobierno Aznar?