TENDENCIAS
La AEB defrauda expectativas
La más que segura reelección de Miguel Martín como presidente de la Asociación Española de Banca (AEB) por la asamblea del próximo 25 de marzo, tal y como se ha encargado de anunciar la propia patronal bancaria, no significa necesariamente que los bancos asociados hagan la ola a quien ha ocupado el puesto en los últimos cuatro años y a su secretario general, Pedro Pablo Villasante, por una labor que no ha satisfecho las expectativas creadas y con la que algunos de los socios muestras ciertas reticencias. El hecho de que iniciado el año haya sido la propia AEB la que anunciara urbi et orbe la reelección de Martín como presidente de la patronal bancaria tras el acuerdo de los grandes -Santander, BBVA, Popular y Banesto- no significa nada más que se ha optado por mantener una línea continuista, aunque no por ello se considere que la labor realizada hasta el momento no sea manifiestamente mejorable.
La banca española, pese a haber sido capaz de mantener buena parte de sus fortalezas quedando al margen de la voraz crisis financiera que ha corroído buena parte del sistema bancario de los países de nuestro entorno, se encuentra en permanente estado de vigilia y son muchas las voces que la acusan de no facilitar financiación que permita a España una salida algo más airosa de la crisis de la que se barrunta, y ello por mor de una falta de crédito más que patente que tiene sus razones, aunque estas haya que explicarlas.
Frente a esa situación, se echa en falta una decidida actitud de la AEB de hacer pedagogía y explicar a la sociedad española el reparto de papeles y el marrón que "cada uno tiene que comerse". Hasta ahora, el mensaje que ha calado en la sociedad es simple: bancos malos que no dan créditos pese a que el gobierno les ha dado todo el dinero que han querido. Mensaje falso o verdadero, pero que la AEB no se ha preocupado de clarificar.
Algo similar ocurre con el proceso histórico de reestructuración de las cajas de ahorro y en cuyo devenir la patronal bancaria, tras una primera etapa activa, decidió hacer mutis por el foro y jugar el papel de observador pasivo, dejando que la reestructuración de las cajas se desarrolle entre la apática postura del Banco de España y el imparable empuje político de las atípicas entidades financieras que terminaran culminando los procesos de fusión que consideren más oportunos con independencia de que sean los que convienen al sistema financiero español.
Porque entre los 97 bancos asociados a la AEB y pese a que se haya decidido depositar su confianza en el mismo equipo directivo, hay entidades y profesionales que ven con cierto recelo la actuación de la cúpula de la AEB a la que consideran una prolongación del Banco de España en lugar de un órgano que defienda los intereses de los bancos asociados. No en vano Miguel Martín y Pedro Pablo Villasante han sido directores generales de Supervisión del banco central español y eso imprime carácter y por lo tanto no es de extrañar que desde la AEB ambos, en su fuero interno, se vean más como lo que han sido que como lo que son: defensores de los intereses de los bancos españoles.
Así las cosas, no es de extrañar que algún bancario en proceso de convertirse en banquero echara en falta que la AEB no hubiera salido a defender cuestiones importantes para el futuro de la banca española y hubiera optado por el silencio ante la incontinencia verbal del secretario de la CECA, J.R Quintas, cuando en fecha reciente puso a caer de un burro a buena parte de la banca española y a sus miembros directivos.
Post-it
La Asociación Española de Banca (AEB) , creada en 1977, es una asociación profesional formada por la práctica totalidad de los bancos españoles y extranjeros (97) que operan en nuestro país. Su actual presidente, Miguel Martín sustituyó a José Luis Leal Maldonado que desempeñó el puesto durante cuatro mandatos de cuatro años. Leal sustituyó a Rafael Termes.
Tendencias es una publicación on line de análisis socioeconómico de periodicidad semanal y de carácter restringido que edita Carlos Díaz Güell.