BATALLA POR REPSOL
Sebastián admite su responsabilidad al ofrecer su mediación a Bufrau y Del Rivero
Por fin llega el conflicto al sitio desde donde, según algunas interpretaciones, se ayudó a generarlo. Eso sí, tratando de evitar un mal mayor: la pérdida de la 'españolidad' de la primera empresa petrolífera del país, Repsol. Ya había ocurrido con Endesa y, en aquellos momentos, las cosas apuntaban a una eventual batalla internacional por el control de la compañía. Terció el ahora ministro de Industria, Miguel Sebastián, y apareció la constructora Sacyr, como Acciona había surgido en la eléctrica. De hecho, el problema ahora parece menor, pero existe, y no sólo en los medios.
Ayer, para evitar su muy probable emponzoñamiento, Sebastián se ofreció a mediar entre el principal accionista de Repsol, la constructora Sacyr (20,01%), y la dirección de la petrolera presidida por Antonio Brufau.
Algunos respiraron aliviados. No es para menos. Sebastián se moja en un asunto del que estuvo al tanto desde el primer momento, un largo fin de semana de la Constitución, en diciembre de 2006. La noticia hasta se retuvo en los medios por necesidades del guión. Ahora, Sebastián sale a la palestra: las cosas deben estar muy mal.
"Si nos piden mediación y echar una mano, siempre estamos dispuestos. Lo que nos preocupa es si hay algún daño a alguna empresa o a alguna compañía estratégica", afirmó el ministro en un acto de presentación de un informe sobre las TIC y la Presidencia española de la UE.
Sebastián explicó que la postura de partida del Gobierno es de "no intervenir" en las desavenencias en Repsol, a la vista de que "es un tema de una empresa privada, de gobierno corporativo".
Sin embargo, insistió en el interés del Ejecutivo por la buena marcha de Repsol y precisó que su departamento "ayudará" si se lo pide el "presidente" de la petrolera, esto es, Brufau.
"Lo importante es que no haya ningún daño. Estamos a disposición del presidente (de Repsol) si cree que podemos ayudar, pero si nos nos llaman no vamos a intervenir", añadió.
Tras los comentarios en prensa acerca del descontento de Sacyr con Brufau y de la búsqueda de candidatos a sustituirle, la dirección de Repsol convocó el pasado viernes un consejo de administración extraordinario para ratificar al directivo y su gestión. Los tres consejeros de Sacyr se ausentaron de la reunión.