Los acreedores rebajan el valor de la inmobiliaria por la depreciación de activos
Malas noticias para los accionistas 'pillados' en Metrovacesa: los bancos asumen pérdidas
El último consejo de Miguel Blesa provisiona 80 millones en Caja Madrid con cargo a 2009
El crédito concedido al presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, que tiene dificultades para devolverlo, no ha sido el único problema para el último consejo de administración de Caja Madrid presidido por Miguel Blesa, que se reúne hoy en la sede de la entidad. Las cuentas ce la caja de 2009 han tenido que hacer frente a otro agujero inesperado de 80 millones de euros por la depreciación del valor de Metrovacesa, inmobiliaria en la que participa con un 9,13% desde principios del año pasado. Cuando el año pasado seis entidades financieras (Santander, Banesto, BBVA, Popular, Sabadell y Caja Madrid asumieron el 65,5% del capital de la inmobiliaria a cambio de deuda de la familia Sanahuja, bancos y cajas consideran contablemente a la empresa como una entidad asociada en lugar de como filial. Por ello no tienen que aplicar el valor de mercado (la cotización de bolsa) para calcular lo que pueden sumar al balance. En su lugar utilizan el valor neto de los activos, que en sus siglas en inglés es conocido en el sector como NAV.
Este valor permanece inalterado mientras no se haga una revisión de lo que puede sacarse por la venta de los activos de la inmobiliaria y, fundamentalmente, de su cartera de fincas pendientes de entrar en proceso de promoción y construcción. A pesar de que en los últimos meses del año Metrovacesa hizo algunas ofertas puntuales de ventas de pisos con descuentos de hasta el 50%, la verdad es que el precio de los inmuebles no ha caído tanto y el del suelo, según fuentes del sector, es un auténtico misterio porque el mercado se ha parado y apenas hay transacciones que muevan el valor de los terrenos.
El Banco de España, que en su día permitió esta forma de contabilizar la participación en la inmobiliaria ante lo singular de la operación, no quiere que las entidades financieras se pillen los dedos en el futuro y bancos y cajas han comenzado a llevar a resultados, poco a poco, el efecto de una posible devaluación de los activos de Metrovacesa. Para ello y con cargo a los beneficios de 2009, las seis entidades financieras deberán hacer una provisión equivalente al 20% del valos de la inmobiliaria, que es más o menos lo que todos están provisionando por los inmuebles que adquieren a promotores y constructores.
De este modo, entre las seis entidades financieras que firmaron los Sanahuja a principios de 2009 tendrán que contabilizar 570 millones de euros de menor beneficio por las provisiones de 2009 en la inmobiliaria. De acuerdo con la participación de cada uno en el capital de Metrovacesa (el Santander cuenta con un 14,5%, Banesto con un 9,13%; Banco Popular un 10,92%; el BBVA, un 11,43%, el Sabadell un 10,41% y Caja Madrid un 9,13%), Las cantidades a provisionar son: Santander, 125 millones; Banesto, 80 millones; Popular, 95 millones; BBVA, cien millones; Sabadell, 90 millones y Caja Madrid, 80 millones.
Con esta provisión extraordinaria, los bancos salvarían sus cuentas futuras si lograran que el valor de Metrovacesa fuera de 3.130 millones de euros, valor muy lejano de su actual capitalización bursátil que es de poco más de 1.300 millones de euros. La diferencia entre ambas cifras provocará seguramente nuevas necesidades de provisiones en los próximos meses, que afectarán ya a las cuentas de 2010. La única forma de escapar de dichas necesidades sería vender las participaciones, pero a los precios actuales de mercado supondrían minusvalías multimillonarias.
Efectivamente, en enero de 2009, los principales accionistas entonces de Metrovacesa, la familia Sanahuja saldó parte de la deuda que mantenía con las citadas entidades (2.090 millones de euros) mediante el canje de préstamos impagados por el 54,75% del capital de la inmobiliaria a un precio de 57 euros por acción. Adicionalmente, cada una de las entidades acreedoras compraron el 1,78% de Metrovacesa, hasta sumar entre todas un 65,52% del capital. Metrovacesa cotizaba entonces a 50 euros por acción y ahora lo hace alrededor de los 19 euros.
En un ejercicio de optimismo sin precedentes, los bancos concedieron a la familia Sanahuja una opción de compra sobre las acciones adquiridas que podrá ser ejercitada total o parcialmente hasta finales de 2012 por un precio de 57 euros más un interés anual del 3,5 por ciento menos los dividendos. Ambas partes acordaron también que el grupo Sanahuja podrá adquirir, libres de cargas y de derechos a favor de terceros, 2.133.692 acciones de Metrovacesa, equivalentes al 3,06 por ciento del capital, a un precio no superior a 57 euros.