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Publicado el lunes 18 de enero de 2010
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Pretende que el Banco Europeo de Finanzas ayude a buscar empresas

La Junta de Andalucía presiona a las cajas para salvar los astilleros de Huelva y de Sevilla

Negocia con los grupos Boluda y Gallardo y una decena de sociedades

Protesta trabajadores astilleros HuelvaÁngel Guzmán.– El PSOE y la Junta de Andalucía están presionando a las cajas de esta comunidad autónoma para que, individualmente y/o a través del Banco Europeo de Finanzas (participado por éstas), aporten su granito de arena a la reconversión de Astilleros de Huelva, una de las patatas más calientes que afronta el Gobierno de José Antonio Griñán, y que afecta también a los de Sevilla, controlados en un 80% por la sociedad propietaria de los onubenses. El salvamento de este sector, tan importante para el empleo y la economía de Huelva y de Sevilla y por tanto de toda Andalucía, es una de las bazas que los socialistas tienen para contrarrestar la preocupación generada por la última encuesta del Instituto de Estudios Sociales Avanzados (Iesa), que pronostica una victoria del PP por 1,6 puntos si se celebraran ahora elecciones autonómicas (en las últimas, de 2008, la diferencia a favor del PSOE fue de casi diez puntos).

Así que la naciente UnicajaSur (que incluye a la ya absorbida Caja Jaén), Cajasol y Caja Granada ya están haciendo números y discutiendo cómo asumen la operación, si de forma individual o colectivamente, a través del Banco Europeo de Finanzas (BEF), que se presentó en su momento como el brazo inversor de las cajas en Andalucía y en proyectos donde el tamaño es importante para tener capacidad de decisión. Lo que está fuera de discusión es que las entidades financieras andaluzas tendrán que ayudar a la salvación de Astilleros de Huelva y también de Sevilla. No sólo porque lo pidan (o lo reclamen) la Junta de Andalucía y el PSOE, sino por interés propio y por compromiso con el territorio. No hay que obviar tampoco la presión que están haciendo los representantes políticos y sindicales, además de los de otras instituciones, en los órganos de gobierno de estas entidades financieras.

El problema es que la reestructuración de Astilleros de Huelva, que implica otra en Astilleros de Huelva, tendrán un elevado coste, no sólo económico, sino sobre todo humano y social. Y que se necesita financiación en condiciones preferentes para afrontar proyectos de diversificación en las zonas afectadas. El plan de futuro para Astilleros de Huelva y Astilleros de Sevilla que ha diseñado la Junta de Andalucía tiene dos patas fundamentales. La primera, la reestructuración de la actividad naval en la zona, con la creación de una nueva sociedad. Y la segunda, la instalación de otras empresas, preferentemente de sectores más diversificados, que sean capaces de absorber el empleo que se va a destruir en la factoría naval, que da trabajo a un millar de personas cuando se encuentra a pleno rendimiento, y que generen nuevos puestos de trabajo.

Tanto el plan industrial como el plan social, que contempla prejubilaciones, bajas incentivadas y otros sistemas menos traumáticos de ajustes de plantilla, requieren financiación, además de las correspondientes ayudas públicas (Unión Europea, Administración central y autonómica). Y aquí deberán tener un papel protagonista las cajas de ahorros. El BEF, además, deberá cooperar en la captación de empresas hacia Huelva y Sevilla capaces no sólo de absorber el empleo que se destruirá en la reestructuración de los astilleros sino también de generar puestos de trabajo directos e indirectos adicionales.

Una de las empresas con las que la Junta de Andalucía ya ha contactado es con el Grupo Boluda, una de las grandes empresas navales que quedan en España y que ya estuvo a punto de participar en la compra de Astilleros de Sevilla junto a Astilleros de Huelva (que controla el 80% de ésta) y el Grupo Contenemar. Aunque ha mostrado interés en la operación, éste se centra más en tareas de taller de reparación que en la construcción de buques. Boluda Corporación Marítima cuenta con una división de reparación de buques, Unión Naval Barcelona, en sus astilleros de la capital catalana, que, según la propia empresa, "ha llegado a ser el astillero líder en reparación de la zona del Mediterráneo, generando unos ingresos totales en el año 2008 de 20 millones de euros".

También se ha hablado con el Grupo Gallardo, empresa siderúrgica que ya hace un año apareció como uno de las posibles soluciones de futuro para Astilleros de Huelva y para los de Sevilla Ahora, reaparece aprovechando que la Junta de Andalucía ha propuesto como apoderado de la empresa naval a José Luis Álvarez, que ha estado en la factoría de Astilleros de Huelva realizando trabajos de consultoría para el Grupo Gallardo.

La Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía (IDEA) reconocía recientemente que en los últimos meses la Junta ha mantenido conversaciones con cerca de una decena de empresas, entre las que se encuentran el Grupo Gallardo y el Grupo Boluda, que "por su conocimiento del sector y solvencia financiera, permitan garantizar el mantenimiento de la actividad ofreciendo una oportunidad de futuro a los trabajadores de los astilleros de Huelva y Sevilla".

Entre la docena de proyectos empresariales que se manejan para las zonas cercanas a los astilleros de Huelva y de Sevilla se encuentran uno relacionado con la actividad naval. Otro busca poner en marcha una planta de construcción de estructuras metálicas para centrales eólicas marinas offshore. Un tercero fabricará paneles de energía solar. Y un cuarto proyecto contempla la instalación de una planta de biomasa.