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Publicado el viernes 15 de enero de 2010
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La factura de la crisis

Hasta el último céntimo

En España no hace falta la tasa de Obama

Miguel Ángel Valero.– El presidente de EEUU, Barack Obama, ha propuesto una tasa especial que, desde el 30 de junio y durante al menos los diez primeros años pero desde luego "el tiempo que haga falta", gravará los resultados de las mayores y más apalancadas entidades financieras que operan en Estados Unidos. El objetivo es recuperar "cada centavo" gastado por los contribuyentes en el rescate del sector, que, según los últimos cálculos del Gobierno asciende a 117.000 millones de dólares (80.840 millones de euros). La nueva "comisión por responsabilidad en la crisis financiera" se aplicará sobre la deuda de aquellas entidades financieras que operan en el país con activos consolidados superiores a los 50.000 millones de dólares, con el objetivo de evitar el exceso de apalancamiento al imponer una tasa de 0,15 puntos sobre los activos totales de las entidades, menos los recursos propios.

Lo mejor es la argumentación de Obama: "Mi compromiso es recuperar cada centavo que se les debe a los ciudadanos. Y mi determinación de alcanzar esa meta sólo aumenta cuando veo los informes referidos a enormes ganancias y primas obscenas en entidades que continúan existiendo gracias a los ciudadanos de este país, quienes todavía se enfrentan a dificultades reales en esta recesión". Se espera que la nueva tasa al sector financiero permita recaudar 90.000 millones de dólares (62.174 millones de euros) en los próximos diez años, y completar los 117.000 millones de dólares en doce años.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se ha apuntado a la nueva Obamanía declarando que la Unión Europea debe hacer su propia reflexión sobre la introducción de alguna "medida similar", ya que supone "un avance importante para el sistema financiero y para que funcione de manera más justa y mejor".

El director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Khan, celebró el anuncio de Obama como "una muy buena señal que ofrece Estados Unidos al resto del mundo" y cree que esta medida aporta "un impulso al esfuerzo internacional".

Creo que nadie debe discutir que quien ha provocado la crisis financiera internacional, debe pagar por ello. No sé si a través de un impuesto adicional. Pero no es de recibo que bancos rescatados con dinero público vuelvan a las andadas con bonus estratosféricos e insultantes. Ahora comprendo la resistencia de muchos responsables de entidades financieras, españolas e internacionales, a recibir ayuda pública. Y cómo quien la ha recibido (en algún caso, muy a su pesar), se ha dado mucha prisa en tratar de devolverla. Tener al Estado como accionista no es bueno para nadie. Ni siquiera para el propio Estado.

Dos reflexiones más. Una, los que llamaban comunista (como si serlo de verdad fuera un insulto) a Obama por la reforma del sistema sanitario en Estados Unidos, ¿por qué no dicen nada ante un hecho claramente intervencionista en el sector privado, aunque sea justificadamente por la utilización de dinero público en el rescate de la banca?

Dos, ¡qué inteligente fue el que diseñó el sistema de ayudas públicas indirectas en España! Aquí no hace falta una tasa como la propuesta por Obama, porque las líneas de liquidez y el aval público no son gratuitas. Y a las arcas públicas les ha venido muy bien ese dinero. Ninguna entidad financiera española ha recibido gratis un euro del Estado. CCM tendrá que devolver hasta el último céntimo la línea de liquidez recibida. Por eso me llama la atención que algunas de las fusiones de cajas estén en el aire por la indefinición del Fondo para las Reestructuración Ordenada de la Bnaca (Frob). Es verdad que sin dinero para tapar los agujeros es muy complicado reformar una casa. Pero ese dinero tendrán que devolverlo, y si el negocio de la entidad fusionada no da para ello, se estará creando un problema mayor que el que se pretendía resolver con la fusión.