ANÁLISIS
Santander y BBVA tendrán que pagar el impuesto Obama
Los dos grandes españoles, entre los 15 europeos que sufragarán al contribuyente nortamericano
Los bancos europeos también van a tener que contribuir en el proyecto de Obama de devolver a los contribuyentes el dinero que han adelantado para que el sistema financiero, al que el presidente de Estados Unidos responsabiliza de la mayor recesión que se conoce, no quebrara. Lo dice el comunicado de la Casa Blanca. Lo que no dice la administración Obama es quienes serán esos paganos. No falta mucho para que los conozcamos. Quieren que el impuesto para devolver los 117.000 millones de euros que hasta ahora ha costado a las arcas de Estados Unidos el salvamento del sistema financiero y de seguros, entre en vigor en la primavera de este año. Analistas y banqueros europeos dan por hecho que entre la quincena de bancos europeos que van a contribuir a las arcas de EEUU, se encontrarán el Santander y el BBVA. Falta saber qué porcentaje de esos 117.000 millones tendrán que pagar. La página de la Casa Blanca ofrece un sistema de cálculo para los bancos que operan en Estados Unidos. Se desconocen los criterios que ponderarán a la hora de establecer las contribuciones, pero Santander y BBVA estarán ahí.
Las agencias y algunos diarios norteamericanos, como el Wall Street Journal, entre otros, dan por hecho que junto a los dos bancos españoles también estarán los bancos del Reino Unidos, Barclays, HSBC, y Royal Bank of Scotland. Lo que le falta al banco escocés. De Alemania serán el Deutsche Bank y el Commerzbank los que tendrán que contribuir a solucionar parte de los problemas que han generado los costes del proceso de salvamento de la banca.
Los dos grandes de la banca suiza, Credit Suisse Group AG y UBS AG, serán los que tengan que contribuir con su cuota correspondiente. De Francia será la BNP Paribas SA la que tenga acudir en ayuda de las arcas norteamericanas.
Lo sorprendente es que Obama quiere que los países del G20, entre ellos los europeos, hagan lo mismo y que influyan para que los estados de su entorno sigan la propuesta. De seguir la iniciativa Obama, la banca europea se vería con una serie de nuevas constricciones que supondría un notable cambio de las normas de juego. Tras aceptar algunos países como el Reino Unido penalizar los bonus de los altos directivos con el 50 de la cantidad que supere los 40.000 dólares, esta nueva medida supondrá otro peso para las cuentas de las entidades.
Los cálculos realizados en el Reino Unido, teniendo en cuenta de forma burda la fórmula ofrecida por la web de la Casa Blanca sería de 560 millones de dólares para el Barclays, 400 para el HSBC y 90 para el RBS. En la banca española ayer no se atrevían a hacer cálculos. O al menos a decirlos.