Recomiendan comprar Gamesa y vender Solaria
Aunque no se esperan cambios significativos en las subvenciones a la generación renovable, el grueso de administradores patrimoniales prefiere recomendar a sus clientes adquirir acciones de Gamesa que de Solaria. Y ello a pesar de que en los últimos tiempos la evolución bursátil del fabricante de aerogeneradores no atraviesa su mejor época. Desde finales del pasado verano, presionado por el retraso de varios proyectos, ha sufrido un ajuste del que parece haber comenzado a recuperarse, en los últimos días, con mucha timidez; tal vez los inversores esperan conocer sus resultados y, especialmente, las previsiones de sus gestores.
Algunos expertos afirman que las expectativas del grupo para los próximos trimestres son optimistas, máxime a la vista de los repuntes que registran los crudos y confían en que, en meses venideros, sus acciones recuperen niveles de 18/19 euros, superando así su último máximo, establecido en 17,14 euros en mayo de 2009. Entre los factores que los analistas estiman que van a impulsar al valor figura su diversificación geográfica, junto a la mejora de márgenes y su política de reducción de deuda, que rebaja los gastos financieros. Aunque algunos brokers se muestran críticos y no esperan que sus títulos registren revalorizaciones especiales en los meses próximos, lo cierto es que ha aumentado el número de expertos que recomiendan sobreponderar o comprar estas acciones. Los títulos de Gamesa cerraron ayer en 12,32 euros, con una mejora acumulada en el año del 4,58%, tras haber perdido un 6% en 2009. Otro argumento, que también anima al grupo, es el potencial de negocio que le brinda su principal accionista: Iberdrola.
Por el contrario, los inversores que apuestan por Solaria, lo hacen a plazos cortos. Y es que la compañía no ha logrado granjearse la confianza del grueso del mercado, puesto que el grupo carece de tecnología propia y sus producciones, realizadas en la eurozona, resultan poco competitivas en los mercados internacionales. Además, en el mercado interno no se esperan grandes movimientos en el sector fotovoltaico, al tiempo que con una demanda eléctrica decreciente tampoco es necesario elevar la potencia. Un conjunto de factores que desaconsejan la inversión a medio plazo en el sector fotovoltaico. Pese a todo, estas expectativas no son nuevas y no impidieron que las acciones de Solaria ganaran en 2009 un 32% y que arrancaran el nuevo año con fuertes avances. El fabricante de placas solares cerró ayer en 3,02 euros, con una revalorización en 2010 del 19,4%.