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Publicado el martes 12 de enero de 2010
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Insiste también con Caixanova, pese a la oposición de la Xunta de Galicia

Caja Cantabria negocia una fusión virtual con Caja Murcia abierta a más entidades

Habla con media docena para crear un grupo con presencia efectiva en toda España

Enrique Ambrosio, presidente de Caja CantabriaMiguel Ángel Valero.– Quería tenerlo listo antes de que acabara 2009. Pero ha tenido que retrasar la operación y ahora se ha fijado como fecha tope el final del primer trimestre. Caja Cantabria, que fue la primera en hablar públicamente de una gran alianza estratégica de entidades de ahorro aunque luego se le adelantaron el Grupo Banca Cívica (Caja Navarra, CajaCanarias, Sa Nostra y Caja Burgos), el Sistema Institucional de Protección (SIP) de CAI, Caja Rioja y Caja Insular de Canarias, y el Grupo Contractual Consolidable de Cajasol y Caja Guadalajara, admite conversaciones ("hacemos y recibimos muchas llamadas", enfatiza su presidente, Enrique Ambrosio) con "cinco o seis", con la idea de alcanzar una presencia en toda España. Los contactos más avanzados los tiene con CajaMurcia, que trató de acudir al rescate de la cordobesa CajaSur pero tuvo que renunciar por la oposición de la Junta de Andalucía a esta operación interregional y porque quería que esa entidad fuera absorbida por la malagueña Unicaja. CajaMurcia siempre se ha mostrado muy interesada en fusiones virtuales, que no supongan pérdida de su identidad y de su autonomía, y que impidan una absorción por parte de las dos grandes cajas levantinas, Bancaja y CAM.

En esa gran alianza, Caja Cantabria sigue hablando con Caixanova, que insiste en sumarse a una operación suprarregional pese a la oposición de la Xunta de Galicia, empeñada en fusionarla con Caixa Galicia. También con CajAstur, que tiene más encarrilada la integración de CCM a través del Banco Liberta y que ahora podría convencer al Banco de España de que puede afrontar otra operación de semejante calado. El presidente de la entidad cántabra, Enrique Ambrosio, afirma que en el proyecto "tendrá que haber cajas del norte, del sur, del este y del oeste, porque aspiramos a ser uno de los grupos líderes del sistema financiero español". La suma de esas entidades superaría los 100.000 millones de euros en activos, lo que supondría el tercer grupo del sector, "pisándole los talones a La Caixa y a Caja Madrid".

Precisamente esa ambición es la que dificulta la alianza estratégica de media docena de entidades de ahorro. "Supone hablar con otros tantos gobiernos regionales, cajas distintas, culturas distintas y nunca es fácil estar de acuerdo en los primeros escarceos", admite el presidente de Caja Cantabria. Enrique Ambrosio reconoce la oposición de algunos Gobiernos autonómicos. "Hay algunas cajas que quieren formar parte del grupo pero que todavía no pueden ir con nosotros". Caja Cantabria cuenta con el apoyo de su Gobierno autonómico para esa alianza estratégica suprarregional.

Pero las conversaciones para esa gran fusión virtual van a "paso de buey". Lento, pero seguro. Entre los posibles contactos, las catalanas Caixa Penedés y Caixa Laietana, que quieren retomar sus negociaciones de cara a una fusión real que permita aspirar la integración en buenas condiciones en esa operación suprarregional, o en otras ya en marcha. También se habla de la aragonesa Ibercaja, que pudo aspirar a quedarse con CCM pero que finalmente renunció porque "no salían los números", y de Caja Granada, la única entidad financiera andaluza que no ha querido implicarse en procesos de fusión. Caja Ávila y Caja Segovia, reacios a formar parte de la nueva Caja España impulsada por el Gobierno de Castilla y León y por el Banco de España, también figuran en esa nómina de candidatos, aunque también son tentados por el grupo Banca Cívica y por la fusión virtual que impulsa Cajasol. Incluso de alguna de las tres cajas vascas, como fórmula para acelerar una fusión real que todos quieren pero que nunca termina de darse el paso definitivo.

"Estamos hablando todos con todos", señalan gráficamente en la caja cántabra. Incluso no se descarta una gran operación todavía mayor y sumar las fuerzas de ese proyecto suprarregional con las de otros que ya están en marcha.

De hecho, el planteamiento de Caja Cantabria es muy similar al de éstos: un nuevo grupo apoyado en una entidad de servicios financieros plenos (cuya estructura jurídica se decidirá al final, en función del alcance de la reforma que prepara el Gobierno) pero que permitirá a cada entidad participante mantener su sede, su obra social y sus órganos de gobierno. En la línea del Grupo Banca Cívica, cada entidad actuará en su zona natural con su propia marca, y habrá una nueva para la acción en el resto de España, en nuevas áreas de negocio y en el extranjero, una de las apuestas estratégicas de la alianza que promueve Caja Cantabria.

Como ganchos, la conquista de mercados que las entidades no pueden abordar de forma individual; el consiguiente incremento del volumen de negocio; la reducción de costes; y un impacto "no traumático" en el empleo, que se resolvería mediante prejubilaciones y traslados. También, que los servicios unificados (tesorería, auditoría, tecnología, entre otros) no tienen por qué estar todos en la misma comunidad autónoma, ni siquiera en la sede de la entidad financiera de servicios plenos que sirve de armazón a todo el grupo, sino que se repartirían entre las sedes de las cajas de ahorros participantes.

Al margen de la gran alianza estratégica, Caja Cantabria avanza que terminó el pasado ejercicio con un beneficio antes de impuestos de unos 58 millones de euros, lo que supone un descenso del 16% en relación a los resultados de 2008. Las previsiones para el ejercicio en curso son peores, porque se calcula que los resultados desciendan un 30% sobre los de 2009, pese a que se espera una mejoría de la situación económica, aunque no con la suficiente fuerza como para "mitigar las cifras de paro". La morosidad, aunque se contiene, no bajará, sino que seguirá subiendo, aunque más "tímidamente". En Caja Cantabria, el año ha terminado con el 4,73%, frente al 4,98% de septiembre.