BNP Paribas tiene el 3% del banco
Las comparaciones también son odiosas en el Popular
El grupo francés, molesto con las especulaciones
BNP Paribas tuvo que comunicar al mercado que superaba el 3% de participación en el Banco Popular. Tras adquirir la semana pasada en Bolsa el 0,045%, el primer banco privado de Francia suma oficialmente 40,41 millones de acciones de la entidad financiera española, que representan el 3,031%, valorado en 235 millones de euros. El 2,61% corresponde a la participación propia de BNP Paribas, en la que se ha registrado el aumento en el número de acciones, y el 0,41% restante, a títulos que tiene por cuenta de terceros.
Portavoces oficiales de BNP Paribas han tenido que tranquilizar al Popular y, sobre todo, al mercado, ansioso de maniobras que levanten las cotizaciones en Bolsa, y subrayar que esa participación en el tercer banco español no es estratégica. También, que esa operación no tiene nada que ver con hipotéticos asaltos a la banca comercial española, ya que la estrategia del grupo francés en España está más centrada en la banca de gestión de patrimonios, la banca corporativa, que en la minorista.
La verdad es que en el Popular no están más nerviosos de lo habitual. Saben que tienen un núcleo duro de probada fidelidad: la Sindicatura de Accionistas tiene el 13,5%; Allianz, el 15,3%; Americo Amorim, el 7%. Una OPA hostil resulta así muy complicada. Y la gestión del banco continúa siendo el mejor blindaje, porque el que consiga mandar tiene que demostrar que lo va a hacer mejor que el actual equipo. Pero sí se detecta una hipersensibilización hacia movimientos con sus acciones que se realizan sin comunicación previa.
No es para menos. Con lo que han tenido que sufrir con la OPA fantasma de Blueprime, una sociedad más fantasmagórica aún que decía que tenía un grupo mexicano que iba a controlar el 20% del banco, y que para lo único que sirvió fue para que un accionista, Trinitario Casanova, pudiera vender a buen precio y reducir su elevado endeudamiento. Una operación, por cierto, que llegó a los tribunales tras la denuncia de la Fiscalía Anticorrupción a Casanueva de generar noticias falsas para elevar la cotización del banco y poder colocar mejor sus títulos en Bolsa. Y que todavía anda por allí, dada la proverbial lentitud de la justicia en España.
O con los dimes y diretes de una operación con el Sabadell, que aparece y desaparece como el Guadiana en los mentideros financieros y en los corrillos bursátiles. O con la pretensión de Ram Bhavnani de sentarse en el consejo de administración del Popular, aunque finalmente ha reducido a la mínima expresión su participación en el banco que preside Ángel Ron, también para compensar su deuda con las entidades financieras.
Precisamente la mención de Bhavnani es lo que lleva a BNP Paribas a señalar que las comparaciones son odiosas. La operación en el Popular no tiene nada que ver con la de su competidor francés Crédit Agricole en Bankinter, iniciada precisamente tras la compra de la participación de Bhavnani en esta entidad y que fue uno de los destinos de las suculentas plusvalías generadas al deshacerse de sus acciones en el Zaragozano de los Albertos tras comprarlo el Barclays Bank. En el Popular no se va a repetir el pulso entre Crédit Agricole y Cartival, la sociedad del ex presidente Jaime Botín, para ser el primer accionista de Bankinter, ni las tensiones para ocupar un puesto en el consejo de administración pese a ser una entidad competidora.
Esto es una operación meramente financiera, orquestada por el departamento de Bolsa desde París. Y que tampoco tiene nada que ver con los movimientos bajistas, esa epidemia de especuladores bursátiles que andan forrándose provocando bajadas en las cotizaciones de las empresas mediante operaciones que, para más agravante, se hacen con títulos prestados por accionistas que muchas veces no saben el uso que se les da.