LAS CAJAS Y LA CRISIS
Los sindicatos amenazan con impedir la fusión en Caja España
Órdago a grande, chica, pares y a juego. Para empezar. El secretario general de CCOO en Castilla y León, Ángel Hernández, y el secretario regional de la Federación de Banca y Cajas de Ahorro de este sindicato, Jesús Olivar, enseñaron sus cartas de cara a la partida que comienza hoy con la reunión de la Comisión Negociadora del Protocolo Laboral. Los sindicatos reclaman que Caja España y Caja Duero "dejen en un cajón" la propuesta de ajuste de 846 empleos y de 253 cierres de sucursales, para poder negociar el protocolo laboral.
En caso contrario, no sólo se retirarán de la Comisión Negociadora, sino que amenazan con que "podemos hacer posible que la fusión salga adelante o no". La amenaza no es un farol: si los representantes de los sindicatos votan en contra de la fusión en las asambleas generales extraordinarias, pueden hacer peligrar que ésta salga adelante. El motivo es que en la de Caja Duero se necesitan dos tercios, y en Caja España cuatro quintos, de los votos para que pueda nacer la nueva Caja España. En cambio, la fuerza de los sindicatos es mucho menor en los consejos de administración de las dos cajas.
Los sindicatos rechazan el plan de ajuste propuesto por las dos cajas. Exigen prejubilaciones atractivas y voluntarias para los trabajadores, considerando que debe afectar sólo a los mayores de 55 años, mantener el 90% de los salarios, y que no sean "traumáticas". También reclaman la "homogeneización" de los salarios entre las dos entidades, bajo el principio de "igual categoría, igual trabajo, igual salario".
Jesús Olivar, que representa a CCOO en la Comisión Negociadora del Protocolo Laboral, explica que la propuesta de las cajas contempla prejubilaciones con el 70% del sueldo, la posibilidad de movilidad geográfica durante tres años, bajas incentivadas y de la restricción de contratos temporales durante un período que oscilará entre los tres y los cinco años. "Barbaridades", según el sindicalista.
Pero los sindicatos aprovechan que el Pisuerga pasa por Valladolid para plantear que el presidente y el director general de la nueva Caja España sean profesionales de reconocido prestigio sin "hipotecas", lo que quiere decir que no hayan participado en el proceso de fusión. Algo que no tiene nada que ver como la negociación de un protocolo laboral.
Ángel Hernández reconoce que el acuerdo alcanzado in extremis para la fusión y ratificado por los consejos de administración de Caja España y Caja Duero era el único "posible políticamente", puesto que los responsables de las dos entidades tuvieron que buscar un modelo eficiente de gestión de la nueva caja y resolver los "problemas" políticos surgidos en el reparto de sedes y áreas de decisión.
Curiosamente, CCOO ve la fusión de Caja Duero y de Caja España como el "germen" de la Caja de Castilla y León, pese a que las demás entidades de ahorro de esta comunidad autónoma (Ávila, Segovia, Burgos y Círculo) no parecen estar por esa labor. Caja España y Caja Duero sino el "germen" de la caja de Castilla y León. No obstante, como ya hizo la Junta de Castilla y León, CCOO pide a las cajas de Ávila y de Segovia que se sumen a la nueva Caja España, que busquen fórmulas de integración o fusión para construir un sistema financiero de Castilla y León "fuerte" capaz de ofrecer financiación a los proyectos "eficientes" privados y públicos.
Lo que más ha llamado la atención a los responsables de las cajas implicadas y al sector en general es la insistencia del secretario general de CCOO en Castilla y León, Ángel Hernández, en afirmar que el proyecto que hace año y medio lanzó el Gobierno autonómico para unir a las seis cajas de la región tiene "vigencia" y "validez". "Primero hay que ordenar nuestra casa y luego potenciarnos con otras cajas de fuera", argumenta el dirigente sindical. En este sentido, manifesta su disconformidad con la decisión de Caja de Burgos de formar parte del Grupo Banca Cívica, que impulsan CajaCanarias, Caja Navarra y Sa Nostra.