Ahorraría a los bancos 85 millones de euros anuales
Los sindicatos quieren alargar la jornada bancaria semanal hasta las 15,30 horas
El día 9, Santander y sindicatos darán un empujón casi definitivo a la firma del acuerdo para el cierre de todas las sucursales (salvo las singulares, como las ubicadas en centros comerciales y en lugares turísticos) todos los sábados del año. El banco se ahorrará unos 17 millones al año, según cálculos sindicales, con este acuerdo, que supone cerrar todos los sábados a cambio de alargar la jornada laboral de lunes a viernes hasta las 15,30 horas y destinar algunas tardes más al año a cursos de formación. Los sindicatos quieren acelerar pactos similares con otras entidades financieras, aprovechando la necesidad que tienen éstas de reducir costes y ganar eficiencia.
A punto de caramelo está el acuerdo con el Popular, a cuyos responsables no les disgusta la fórmula pactada con el Santander por los sindicatos: cambiar los sábados por alargar la jornada de lunes a viernes hasta las 15,30 horas, terminando el horario de atención al público a las 15,00 horas, y más horas de formación por las tardes. Otras entidades, como el Banco Pastor, se plantean abrir negociaciones con sus representantes sindicales para llegar a acuerdos para cerrar oficinas todos los sábados del año. Donde sigue el asunto encallado es en el BBVA, que curiosamente fue el primer gran banco en plantear a sus trabajadores el cierre progresivo de sucursales los sábados (noviembre de 2007) y en cerrar oficinas durante agosto por la falta de actividad, trasladando a los empleados a otras. El asunto está zanjado desde hace tiempo en Barclays Bank y en Deutsche Bank.
Las cajas de ahorros ya resolvieron este asunto hace varios años, cambiando el sábado por el jueves por la tarde. Una opción que gustaba a algunos bancos, pero no a los sindicatos, que defienden la jornada continua que tantos años lleva en vigor en el sector y que argumentan que no hay demanda de la clientela para abrir por la tarde.
Los sindicatos creen que la necesidad de reducir gastos y de mejorar la eficiencia ante los menores ingresos por la disminución de la actividad económica y por la crisis financiera internacional va a facilitar que los bancos hagan realidad una reivindicación que tiene más de un cuarto de siglo de vigencia: el fin de semana entero para los empleados de los bancos.
Cálculos sindicales señalan que el cierre de una oficina el sábado puede generar un ahorro de unos 6.000 euros anuales. Teniendo en cuenta las sucursales que se beneficiarían de esta medida, unas 14.000, la reducción de gastos ascendería a unos 85 millones de euros anuales.
"Con el cierre de las oficinas todos los sábados del año, ganamos todos. Los trabajadores, más posibilidades de conciliación de la vida laboral y de la vida familiar, al tener el fin de semana completo. Los bancos, ahorro de costes y más argumentos para canalizar la operativa hacia Internet y otros canales más baratos que la sucursal. Los clientes, mejor atención en un horario más amplio de lunes a viernes", señala un representante sindical en uno de los bancos que afrontarán la vuelta de las vacaciones con la negociación de los sábados.
Comfia-CCOO, el sindicato que abandera las negociaciones con el Santander al ser mayoritario en el grupo que preside Emilio Botín, mantiene la tesis de cierre los sábados, "pero no a cualquier precio". Lo que se traduce en que no se cambiará el sexto día por trabajar una o dos tardes a la semana. Y también insiste en que, una vez alcanzados acuerdos con grandes entidades como el Santander o el popular y con entidades medianas, hay que llevar el cierre de todas las oficinas todos los sábados del año a la negociación del convenio colectivo de Banca, que no comenzará hasta el año 2011.
Los sindicatos sugieren a las los bancos una jornada continuada de lunes a viernes hasta las 15,30 horas, con atención al público hasta las 15,00 horas, y más horas de formación por las tardes. De esta forma, se compensarían las 130 horas anuales de trabajo afectadas por el cierre de todos los sábados del año (hasta ahora, no abren de mayo a octubre). "Esta fórmula permite al banco ampliar el horario de atención al cliente al menos una hora más. Y el cliente puede acudir a su sucursal al salir del trabajo y antes de comer, lo que supone una mejora de la calidad del servicio", argumentan en el sindicato UGT.