El Banco de España, junto a otros, defendía que los resultados no se publicaran
La Unión Europea impone el secreto en las pruebas de resistencia de los bancos
La Comisión insistía en divulgar los resultados para favorecer la confianza y la recuperación económica
La Unión Europea no se muestra partidaria de publicar los resultados individuales de las pruebas de resistencia a que han sido sometidos los principales bancos comunitarios, los transnacionales, como si lo ha hecho Estados Unidos. La Reserva Federal no considera que la transparencia haya supuesto ningún grave perjuicio para el normal desenvolvimiento de sus entidades financieras. En cambio en Europa, la mayoría de países sigue los criterios que ha defendido en todas sus comparecencias públicas el Gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, quien desde el primer momento dio por hecho que los bancos españoles estaban realizando las pruebas de estrés pero que éstas no se publicarían. No es la única diferencia entre Europa y Estados Unidos. Los europeos insisten en querer imponer unas normas comunes que regulen los bonus de los ejecutivos de las entidades financieras, más allá de los términos en los que han sido aprobadas por el Congreso de Estados Unidos. La cuestión queda para la reunión de G20 a finales de septiembre en Pittsburg. No parece que Europa pueda cambiar los criterios ya fijados por Obama. Sobre todo porque las diferencias internas en la UE, entre los países del euro y los que no lo son, restan capacidad de influencia, y en definitiva poder, a Bruselas.
En cuanto a la publicación de los datos de las pruebas de resistencia de la banca, así como de las necesidades que tuvieran de recapitalizarse en su caso, a todo a lo que podrían estar dispuestos los ministros de Economía y Finanzas es a que se puedan divulgar datos globales del sector en cada uno de los países. Esto podría producir una mayor desconfianza entre algunos inversores, sobre teniendo en cuenta las dudas que vienen planteando sobre la realidad del sector desde algunos medios, como ponía ayer en evidencia Capital Madrid en artículos como ‘España se enfrenta a un 'Apocalipsis financiero' o ‘¿Hay una campaña contra la banca española?'.
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, aseguraba ayer que los datos individualizados "no" se van a divulgar. Precisó incluso que la cuestión que se debate en la actualidad "es si se publica algún resultado global y en qué medida se publica".
Los Veintisiete países miembros de la Unión y la Comisión Europea decidieron, el pasado mes de mayo, encargar al Comité Europeo de Supervisores Bancarios, en el que están representadas los supervisores de todos los países de la UE, la realización de una prueba de resistencia para evaluar la solidez de las entidades bancarias trasnacionales. Analistas que siguen con detalle los asuntos comunitarios destacan que el Banco Central Europeo, que acaba de publicar su informe sobre la estabilidad financiera del sector, cuenta con datos más que suficientes para determinar qué bancos transnacionales europeos superan las pruebas de resistencia y cuales no.
Por eso desconfían de las declaraciones que habían fijado como objetivo de la prueba determinar quienes tienen que elevar su capital y quienes no lo necesitan. Los analistas dudan además de que el Consejo pueda conseguir su objetivo, pues todos los bancos que decidan hacer una ampliación de capital serán mirados bajo sospecha.
La propia Comisión es contraria a esta decisión. Diversos portavoces del Ejecutivo comunitario se han mostrado partidarios de que se divulguen los resultados con el fin de transmitir una imagen de mayor transparencia en el sector financiero y favorecer así la confianza y la recuperación económica.
Salgado, que no parece haber aprendido de los errores anteriores de negar la evidencia, rechazó que los ministros tuvieran temor alguna a publicar los datos y justificó la decisión porque las pruebas no se han realizado para una publicación individual, aunque los bancos han tenido que entregar los datos individualizados. Como no podría ser de otra manera.
Pese a la insistencia de la Comisión, Salgado Insiste en que en cada país se han realizado las pruebas con bases comunes, pero sin intervenir ninguna institución comunitaria, sino los bancos centrales respectivos, y sin pensar en publicar los datos de las entidades sometidas al test de estrés. cada entidad.