Monitor de Coyuntura
Se frena el deterioro del mercado de trabajo
El plan de obras municipales palía el descalabro del empleo en la construcción.
Según los datos de la encuesta de población activa (EPA), considerada como el indicador más fiable para el seguimiento coyuntural del mercado de trabajo, en el segundo trimestre se perdieron 145.800 empleos, el 0,8%. De este modo, el número total de ocupados se redujo a 18.945.000. En los últimos doce meses se destruyeron casi un millón y medio de puestos de trabajo, el 7,2%. No obstante, en el último trimestre se aprecia una moderación en el ritmo de caída de la ocupación. Esto es atribuible a una suavización de la recesión económica, a lo que está contribuyendo el plan de obras municipales financiado por el Gobierno, que hasta mediados de julio había dado empleo temporal a más de 400.000 trabajadores.
El número de ocupados en el sector público crece el 3,7% en el último año, mientras que en el privado baja el 9,1%.
De este modo, se palió el descalabro del empleo en la construcción, que en el último año se redujo el 24,6%, la mayor bajada sectorial. Así, en el segundo trimestre el descenso del número de ocupados en la construcción, del 2,8%, fue inferior al anotado por la industria, que también está sufriendo un duro ajuste, y la agricultura. Los servicios fueron el único de los grandes sectores que aumentaron su nivel de empleo en el segundo trimestre, el 0,5%, aunque mostraban un decremento interanual del 2,7%. Por otro lado, el sector público continuó engrosando sus filas, un 0,7% en el segundo trimestre, hasta contabilizar un incremento interanual del 3,7%, mientras que el privado anotaba un descenso del 9,1%.
Por sexos, la destrucción de ocupación continuó afectando mucho más a los hombres que a las mujeres. De esta forma, mientras que en el último año el 9,8% de los hombres perdieron su empleo, sólo resultaron afectadas el 3,8% de las féminas, lo que se explica en parte porque están menos representadas en los sectores más perjudicados por la crisis, como la construcción.
La crisis está afectando a todos los grupos de edad, pero con distinta intensidad. En términos generales, en el último año la reducción del empleo es tanto mayor cuanto menor es la edad, con un descenso del 36,0% en el segmento de 16 a 19 años y del 1,4% en el grupo de más de 50 años. En el segundo trimestre la ocupación sólo aumentó entre las personas de 35 a 39 años y las mayores de 45.
Después de la fuerte caída del empleo temporal, el fijo registra un descenso interanual por primera vez desde principios de 1995.
Por otra parte, las cifras de la EPA reflejan que la recesión económica está afectando más a los trabajadores por cuenta propia, cuyo nivel de empleo disminuyó el 10,3% en los últimos doce meses, que a los asalariados, cuya ocupación se redujo el 6,6%. Dentro de éstos es significativa la caída del 19,8% de los empleos con contrato temporal, mientras que los indefinidos bajaron el 1,1%. Sin embargo, en el segundo trimestre la reducción de puestos de trabajo fue similar en ambos tipos de contrato, superior a 50.000, si bien el porcentaje de los temporales, del 1,3% trimestral, seguía siendo superior. De hecho, se registró una disminución interanual de empleo fijo por primera vez desde principios de 1995.
Impulso del trabajo a tiempo parcial.
Otra consecuencia de la crisis es el impulso del trabajo a tiempo parcial. En efecto, mientras que los contratos a tiempo completo bajaban el 8,2% en el último año, los ocupados a tiempo parcial subían el 0,1%, gracias a un aumento trimestral del 1,1% en el segundo trimestre. No obstante, su participación en el total es modesta, del 12,9%, la mayoría mujeres.
Por nacionalidad, también hay diferencias en la evolución de la ocupación. Mientras que los ocupados españoles descendieron el 6,9% en los últimos doce meses, los extranjeros bajaron el 9,2%. Sin embargo, en el segundo trimestre la población ocupada inmigrante se elevó el 0,2%, mientras que la española se reducía el 0,9%.
Las cifras de los afiliados en alta a la Seguridad Social de julio confirman una relativa mejora del empleo respecto al primer cuatrimestre. El número medio de afiliados subió en 45.568, si bien la tasa interanual bajó el 6,4%.
Reducción de la población activa por primera vez en los últimos años por el efecto desánimo. Los datos de la EPA del segundo trimestre también validan un cambio en la evolución de la población activa. En efecto, se registró un descenso de ésta por primera vez en los últimos años y su tasa de variación interanual bajó 1,1 puntos, hasta el 1,2%. Esto es atribuible al efecto desánimo por las dificultades en encontrar empleo. En el segundo trimestre disminuyó tanto la población activa española como la extranjera, pero en el último año esta última aumentó el 5,3%, frente a sólo el 0,5% de la española.
La tasa de paro sube hasta el 17,9%, pero se aminora el ritmo de su avance.
A consecuencia de los movimientos del empleo y de la población activa el paro continuó elevándose, si bien aminoró su ritmo de avance. Así, la cifra de desempleados subió el 3,2% en el trimestre, y el 73,7% en el último año hasta 4.137.500 personas. La tasa de paro subió 6 décimas hasta el 17,9%, la mayor de la Unión Europea, doblando a la media.
El desempleo siguió aumentando más entre los hombres que entre el género femenino, de manera que las respectivas tasas de paro continuaron aproximándose. Por otra parte, el número de hogares con todos sus miembros en paro se elevó a 1.118.300.
En el ámbito territorial se constata que la disminución del empleo en los últimos doce meses tuvo lugar en todas las comunidades autónomas, si bien en mayor medida en Cataluña, Canarias y la Comunidad Valenciana. No obstante, las mayores tasas de paro correspondían a Andalucía, Canarias y Extremadura.
Se crea una nueva ayuda temporal para parados que hayan agotado la percepción por desempleo. En otro orden de cosas, la mesa de diálogo social finalizó sin acuerdos. No obstante, este verano el Gobierno ha aprobado medidas para paliar los efectos de la escalada del paro. Así, ha suprimido el requisito de un año de espera para poder rescatar los fondos de pensiones por parte de parados sin prestación por desempleo contributiva. Igualmente, ha facilitado el cobro de la prestación de desempleo en un pago único para los socios de cooperativas. Asimismo, se ha establecido una bonificación del 50% en la cuota empresarial a la Seguridad Social por la contratación indefinida del primer asalariado del trabajador autónomo. Finalmente, el Gobierno creó una nueva ayuda temporal para parados que hayan agotado las percepciones por desempleo.