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Publicado el miércoles 5 de agosto de 2009
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SEGUROS

La nula comunicación entre compañías de seguros complica la lucha contra el fraude

Icea considera que la normativa de protección de datos no facilita estos intercambios

Seguro de automóvilesMiguel Á. Valero .– Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras (Icea) lleva muchos años luchando contra el fraude en el sector. Esta institución, que ejerce también funciones de servicios de estudios y de centro estadístico, elabora cada año unas estadísticas sobre el fraude cometido por clientes de aseguradoras. Y convoca, también cada año, un renombrado concurso sectorial de detección del fraude. Icea se afana en demostrar que la lucha contra el fraude en seguros no es tirar el dinero. Precisamente, el concurso sectorial de detección del fraude muestra que por cada euro invertido en investigación o verificación de estos delitos por parte de las compañías de seguros se han recuperado nada menos que 37 euros.

Esto significa "no sólo que la recuperación de la inversión está garantizada, sino que las cantidades invertidas en investigación permiten una reducción de los costes siniestrales que afecta positivamente a la cuenta de resultados", opina José María Olazábal, director de Programas y Formación de Icea. Es decir, que luchar contra el fraude es muy rentable para las compañías de seguro.

Pero la atenta lectura de los informes de Icea sobre esta cuestión muestra datos sorprendentes en la lucha contra el fraude por parte de las compañías de seguros. Uno es que "la comunicación entre entidades es baja, limitándose prácticamente a los casos sospechosos en los que aparece, como contrario, normalmente en los seguros de Automóviles, un asegurado de otra entidad, o en los que se conoce o presume que otra entidad está o puede estar asegurando el mismo riesgo".

La comunicación entre entidades permitió la detección de tres intentos de fraude relacionados con seguros de Autos, otros tantos en Seguros Personales y dos en Diversos y Responsabilidad Civil General. Como comparación, la comprobación, en la que tienen un papel fundamental los peritos (junto a los tramitadores de siniestros, estos profesionales destapan prácticamente el 50% de los casos de fraude en Autos y en Diversos) y los médicos ha detectado 32 en Autos, 28 en Diversos y Responsabilidad Civil General y 59 en Seguros Personales.

La localización y el estudio de los daños o lesiones, que supone una investigación más profunda, permite detectar 23 intentos de fraude en Autos, diez en Diversos y Responsabilidad Civil General, y once en Seguros Personales. La inspección ocular, 19 en Autos, 20 en Diversos y dos en Seguros Personales.

Icea destaca que en esta cuestión "hay que decir que la normativa de protección de datos no facilita precisamente este tipo de intercambios, que pueden referirse a datos especialmente protegidos en los que la información ha de estar disociada de los datos personales, lo que impediría en su caso la identificación de los presuntos autores de intentos de fraude".

Otra reflexión crítica es la escasa significación estadística de las sentencias judiciales sobre fraudes en seguros, lo que confirma la tendencia de las compañías a acudir a los tribunales de justicia sólo cuando resulte necesario en defensa de sus posiciones, y no como denunciantes de fraude al seguro. Todo esto está muy vinculado al elevado porcentaje de casos de fraude sin confesión por escrito. Sí han aumentado las confesiones verbales, "útiles desde la perspectiva de la gestión del siniestro, porque permiten un cierre más seguro del expediente con firma del finiquito sin problemas y reducen la posibilidad de reclamación posterior, pero que dejan la sensación de que el intento de fraude, aunque probado, no ha sido reconocido como tal por el autor".

Los casos sin confesión tienen el problema de que el siniestro no podrá cerrarse administrativamente hasta tener la certeza de que no habrá reclamación.