El FMI da por hecho que la destrucción de empleo seguirá hasta el 2011
La paralización del crédito amenaza la recuperación económica europea y, en especial, la española
La financiación bancaria cae al mínimo histórico en la zona euro en agosto, según el BCE
La concesión de créditos a empresas y particulares en el mes de julio en los paises de la zona euro se han reducido a niveles desconocidos hasta ahora y son mucho peores de lo previsto, según los datos del Banco Central Europeo (BCE). A la espera de conocer los detalles que ofrezca esta semana el Banco de España sobre la situación española, la situación en la UE no puede ser más negativa. Pese a las presiones de los gobiernos, a la ingente cantidad de recursos destinados al sector por el emisor europeo y a que el euribor ha registrado mínimo histórico en el mes que hoy termina, los bancos se han mostrado más reticentes que nunca a conceder créditos a empresas y particulares. La conclusión generalizada de expertos y ciudadanos, es que la actitud restrictiva del sistema financiero puede poner en peligro la recuperación económica. Mientras, el FMI da por hecho que la destrucción de empleo seguirá hasta el 2011 según las previsiones de su director gerente, el ex ministro socialista francés, Dominique Strauss-Kahn.
Frente a las diversas iniciativas de gobiernos europeos, el Ejecutivo español no ha dado a conocer cual es su programa para tratar de conseguir que el sector bancario suavice las condiciones y vuelva a abrir el grifo del crédito para estimular la economía. En Alemania, el Ejecutivo Merkel, presionado por diferentes sectores de la patronal, que teme un nuevo estrangulamiento del crédito en el próximo otoño, está preparando diversos mecanismos para conseguir que el dinero llegue a empresas y particulares. El ministro de Finanzas, Peer Steinbrück, presentará pasado mañana a los representantes de la industria su nueva propuesta de estímulo crediticio.
El proyecto estrella será la concesión de créditos preferenciales al sector bancario, a través de la banca pública KfVV, a condición de que los fondos sean para financiar a las pequeñas y medianas empresas. La propia KfVV, similar al ICO español, podrá hacerse cargo de la cobertura del seguro a la exportación y conceder garantías al seguro de crédito.
Las medidas podrían ser adoptadas esta misma semana para que entren en vigor la semana próxima. Las elecciones legislativas del 27 de septiembre pueden estar obligando al Ejecutivo Merkel a adoptar medidas que impulsen los signos esperanzadores conocidos la semana pasada como la subida de la moral de empresarios y consumidores, junto a la caída de los precios de la energía. En Alemania ya se da por hecho una recuperación en V. Sólo hay dos grandes amenazas para que esto sea así, la restricción del crédito y el aumento del paro. Son dos amenazas que acechan especialmente a la recuperación española.
También el Gobierno francés, y en especial el presidente de la República Nicolas Sarkozy, ha propuesto medidas para que el sector se muestre más activo con la economía. En la reunión del pasado 25 de agosto, la séptima que ha mantenido en lo que va de año con representantes de la banca, les ha urgido a cambio a ser más activos para estimular la recuperación, pese a que el sector responde que el crecimiento del crédito del 3,5% entre junio del 2008 y 2009, es muy superior a la media europea.
Los datos del BCE son contundentes. Los préstamos concedidos al sector privado en Europa en el mes de julio crecieron sólo el 0,6 por ciento en el último año. Empeora todavía más el escaso crecimiento de meses precedentes. El 1,5% en junio y el 1,8% en mayo.
A título de comparación, el BCE registraba en enero del año pasado un ritmo de crecimiento en términos interanuales del 11%. Si vamos al detalle los créditos a las empresas no financieras han crecido sólo el 1,6% en julio frente el 2,9% en junio. Los créditos a las familias se han estancado sin prácticamente diferencia entre el crédito inmobiliario o el crédito al consumo.
Esta congelación del dinero supone una clara amenaza para el relanzamiento que empieza a atisbarse en varias de las grandes economías europeas. En España existe consenso de que resulta poco probable que esta tendencia se invierta en los próximos meses, según admitieron ya la mayoría de las entidades con ocasión de la presentación de sus resultados.
Bancos y cajas achacan la situación a la caída de la demanda, consecuencia de la recesión económica, pese a que particulares y en especial los representantes de las pymes siguen quejándose de que la falta de crédito bancario les ahoga, con independencia de su solvencia y su capacidad para ofrecer garantías. También crece el número de analistas en defensa del sector financiero. Explican que si bien la banca ha endurecido sus condiciones, también la demanda se ha reducido porque muchas empresas están infrautilizando su capacidad de producción ante la reducción de las ventas, lo que les lleva a reducir de forma paralela su demanda de crédito.
Los representantes de la European Business Leaders Convention que agrupa a los principales empresarios del continente advertían recientemente en la reunión que mantienen cada dos años que no existe un atajo para volver al camino de la prosperidad económica si no se recuperan las condiciones normales del crédito a las empresas y la creación de empleo. El presidente del Gobierno hará bien en tener en cuentas sus advertencias.