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Publicado el jueves 9 de julio de 2009
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Monitor de Coyuntura

Zona del euro: cambio de tendencia marcado por la incertidumbre

La economía sufre un fuerte retroceso en el comienzo de 2009

EuroServicio de Estudios de "la Caixa".– En el Informe Mensual del mes de mayo destacábamos la virulencia con la que la contracción económica mundial estaba afectando la zona del euro, especialmente por su exposición al colapso del comercio mundial. Por ello concluimos que, con una alta probabilidad, el retroceso del crecimiento del primer trimestre de 2009 sería superior al del último trimestre de 2008. Y así ha sido. Tanto la zona del euro como el conjunto de la Unión Europea anotaron un crecimiento negativo del 2,5% respecto al trimestre anterior, 0,9 puntos porcentuales por encima del registrado en el último trimestre de 2008. Ello ha rebajado el crecimiento interanual hasta una tasa negativa del 4,6% para la zona del euro y del 4,4% para el conjunto de la Unión Europea. Los datos desagregados por componentes aún no han sido publicados, pero los indicadores de alta frecuencia alertan que el retroceso fue generalizado en todos ellos. Las ventas al por menor, un buen indicador de la evolución del consumo, registraron un retroceso del 3,5% con respecto al mismo trimestre del año anterior.

El ritmo de contracción de la producción industrial, un buen indicador de la inversión, se aceleró hasta el 20,2% en el mes de marzo. Los datos de comercio exterior, en cambio, parece que hayan encontrado un suelo. En marzo, las exportaciones anotaron una tasa de crecimiento positiva con respecto al mes anterior por segunda vez consecutiva. Ello sitúa el descenso interanual en el 17%. Aunque es 6 puntos porcentuales más bajo que el registrado en febrero, todavía es muy superior al del último trimestre de 2008.

Revisamos nuestro escenario de previsiones a la baja...

Los nuevos datos disponibles nos han llevado a revisar las previsiones de crecimiento de la eurozona. Después de la fuerte caída que se produjo en el primer trimestre de 2009, el ritmo al que continuará contrayéndose la economía se moderará de forma gradual. En el último trimestre del año, muy probablemente, ya se alcanzarán tasas de crecimiento intertrimestrales positivas. A pesar de ello, el retroceso que experimentará la economía en el conjunto del año será del 4,5%. El crecimiento previsto para 2010 es del 0,5%. Con ello se confirmaría el proceso de recuperación económica, a pesar de que el crecimiento aún se mantendría por debajo del potencial.

...aunque hay indicios de que se está produciendo un cambio de tendencia...

Hay, principalmente, dos factores que nos indican que la economía ha entrado en un gradual proceso de recuperación: la mejora de los índices de sentimiento económico y la normalización de los mercados financieros.

...los índices de sentimiento económico han repuntado con fuerza...

Como se observa en el gráfico siguiente, los principales indicadores de sentimiento económico parece que encontraron un suelo durante los últimos meses. El índice Purchasing Managers Index (PMI) de los gestores de compras, que resume los cambios en la producción, los pedidos, los inventarios y el empleo, ya lleva tres meses consecutivos mejorando. El índice general de sentimiento económico elaborado por la Comisión Europea, que resume las condiciones de los principales sectores de la economía, después de unos meses estancado también registró una notable mejora en el mes de abril.

El segundo factor que impulsará el cambio de ritmo de los descensos en los próximos trimestres es la normalización del sector financiero. Como se comenta en el capítulo de mercados financieros, la disminución de la aversión al riesgo está permitiendo que las primas de riesgo y, por lo tanto, el coste de financiación hayan disminuido en los últimos meses. Ello se está traduciendo en una normalización de las emisiones de deuda y está abriendo las puertas a la tan esperada recapitalización del sector.

...y los mercados financieros están volviendo a la normalidad

El efecto sobre la economía real no será inmediato, pero sí que gradualmente deberíamos observar que el crédito a empresas y hogares va recuperándose. De momento, los tipos de interés de ambos tipos de crédito están bajando con celeridad, respondiendo a la fuerte bajada del tipo de interés de referencia que el Banco Central Europeo viene impulsando desde octubre del año pasado. En el mes de mayo lo volvió a bajar 0,25 puntos porcentuales, y lo dejó en el 1%.

De todas formas, es importante resaltar que la incertidumbre acerca de la celeridad con la que la economía se recuperará es aún muy elevada. La velocidad con la que el sistema financiero será capaz de transmitir su recuperación a la economía real es una incógnita. Tampoco se conoce con exactitud el impacto final que tendrán los planes de expansión fiscal. Según estimaciones de la Comisión Europea (CE) presentadas en el informe de primavera, su efecto sobre el PIB estaría entre el 0,5% y el 1% en 2009, y entre el 0,4% y el 0,7% en 2010.

Otro factor a tener en cuenta es el alcance del deterioro del mercado laboral durante los próximos años. En el mes de marzo la tasa de paro volvió a aumentar dos puntos porcentuales, y ya se sitúa en el 8,9%. Según el informe de previsiones de la CE, el empleo se contraerá un 2,5% tanto en la zona del euro como en el conjunto de la Unió Europea en 2009, y en 2010 éste seguirá retrocediendo el 1,5%. Ello supone que 8 millones y medio de personas perderán su trabajo en la Unión Europea a lo largo de estos dos años. De confirmarse estas previsiones, la recuperación del consumo será muy débil y limitará la capacidad de recuperación de la economía en su conjunto.

El último elemento que introduce un elevado nivel de incertidumbre en las previsiones es la futura evolución de la inflación. De momento, ésta muestra una clara tendencia bajista, ya que en abril se mantuvo en el 0,6%, y podría alcanzar tasas negativas en el corto plazo por efecto de la caída de los precios de las materias primas. Pero en el medio plazo existen dos fuerzas que empujan en direcciones opuestas. Por un lado, la debilidad del consumo frenará la recuperación de la inflación, pero por otro lado ésta podría repuntar con fuerza si las enormes cantidades de liquidez que el BCE ha introducido en el sistema no son retiradas de forma ordenada.

Pero la incertidumbre es aún muy elevada.

En definitiva, finalmente tenemos algunos indicios convincentes de que lo peor de la recesión ya podría haber pasado. Pero la senda que nos llevará hacia tasas de crecimiento positivas está rodeada de elementos que introducen un elevado nivel de incertidumbre y que deberemos ir siguiendo de cerca.