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Publicado el jueves 9 de julio de 2009
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CAJAS Y CRISIS

A Cristóbal Montoro tampoco le gusta una fusión entre la CAM y Bancaja

Critica la intención de las autonomías de crear "sistemas bancarios regionales"

Cristobal MontoroMiguel Á. Valero.– La Comunidad Valenciana no sólo le da quebraderos de cabeza al Partido Popular por los trajes de Francisco Camps, presidente autonómico. También, en lo que se refiere a las cajas de ahorros. Y es que Génova, la calle madrileña donde se ubica la sede nacional del PP, ha mandado un claro mensaje a sus barones regionales: no gusta la pretensión de fusionar cajas de ahorros de la misma comunidad autónoma. Curiosamente, el PP nacional ha expresado su opinión en medio de la reapertura del debate, por parte del vicepresidente económico de la Generalitat valenciana, Gerardo Camps, sobre la idoneidad de integrar Bancaja y Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM).

Sin necesidad de referirse expresamente a esta operación, el portavoz de Economía del PP y ex ministro de Hacienda con José María Aznar, Cristóbal Montoro, aprovechó su intervención en el IX Encuentro Financiero Internacional, organizado por otra caja controlada por el PP y en el que hay una pugna interna por su presidencia, la de Madrid, para lanzar mensajes a diestro y siniestro, a propios y extraños. Montoro desaprobó la pretensión de las autonomías de construir "sistemas bancarios regionales con el dinero de los contribuyentes". Son un "retroceso" y además retrasarían la salida de la crisis.

De paso, aprovechó para criticar al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero por haber perdido, con el decreto ley del Fondo de Reestructuración Ordenada de la Banca (FROB), aprobado ayer por cierto con los votos favorables del PP, una oportunidad para "rebajar las competencias autonómicas" en las cajas de ahorros. Montoro, que declinó el mandato de Rajoy para mediar en la pugna entre Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón por el control de Caja Madrid, cree que la reestructuración del sistema financiero debe comenzarse "reduciendo las injerencias políticas" y limitando la presencia de políticos entre los cargos electos para componer los órganos de gobierno de las cajas

La postura de Montoro contrasta con la defensa del veto autonómico a las fusiones de cajas realizada por su colega de la Comunidad Valenciana, Gerardo Camps, aunque éste tuviera que matizar luego que esa facultad sólo se utilizaría por razones "técnicas, nunca por criterios políticos". Algo que se ha interpretado como una negativa a permitir que la CAM o Bancaja se embarcaran a absorber cajas de fuera de la Comunidad Valenciana, como solicitó públicamente el presidente de la segunda, José Luis Olivas. Ex consejero de Economía de la Generalitat valenciana, por cierto.

Montoro señala que las aportaciones realizadas por el PP durante la negociación con el Gobierno sobre el decreto ley de creación del FROB "perfeccionan bastante" el texto original, sobre todo en lo referente al poder de las comunidades autónomas en los procesos que afecten a las cajas. Sin embargo, cree que el gobernador del Banco de España, Miguel Angel Fernández Ordóñez, habló "muy ligeramente" en el IX Encuentro Financiero Internacional al asegurar que el supervisor tiene las "manos libres" para encarrilar la reestructuración del sistema financiero. "No sabemos hasta qué punto el Gobierno le apoyará frente a las comunidades autónomas", apostilla Montoro.

El presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, aportó también su granito de arena al respecto en el encuentro patrocinado por su entidad. Ha advertido de los peligros de las fusiones entre entidades financieras: "¡Ojo con los matrimonios y las dotes! porque la redundancia de oficinas puede derivar en pérdidas de empleo", dijo. Y todos pensaban en los riesgos que el Banco de España, como adelantó Capital Madrid el pasado martes, ve en una fusión entre Bancaja y CAM por la redundancia de sucursales, más de dos centenares, y el consiguiente impacto en el empleo.