Capitalmadrid lo anticipó el 22 de junio
Aguirre y González sueltan lastre en el Canal de Isabel II y despiden a De Miguel
El nuevo gerente, demasiado próximo al vicepresidente
Como lo anticipó capitalmadrid,info el pasado 22 de junio, en un artículo titulado "Cambios en el consejo de la empresa que gestiona el agua de Madrid", Esperanza Aguirre y su lurgarteniente Ignacio González han procedido a la destitución urgente de Ildefonso de Miguel como gerente del Canal. El retraso en un mes en proceder al cambio se debía a que ninguna de las personas contactadas para el cargo lo aceptaba. Algunos llegaron a exigirle al propio Ignacio González la realización de una auditoría interna por un equipo que elegiría él. La respuesta fue clara. No interesa. Ignacio González tiene muchas cosas que aclarar de la gestión en el Canal y del equipo al que ha encomendado dar la vuelta a la gestión de la principal empresa pública de Madrid. Ayer, el Consejo de Administración del Canal de Isabel II, a propuesta de su presidente, Ignacio González, decidió nombrar a un antiguo ingeniero de la sociedad, Adrián Martín, nuevo director-gerente de la entidad, en sustitución de Ildefonso de Miguel.
Muestra de la eficacia del departamento de comunicación ayer a última hora no tenían colocada nota de prensa en su página web, del nombramiento del primer ejecutivo de la entidad, pese a la ampulosidad de su declaración de principios sobre la política de transparencia de la misma. Es más, todavía hoy figura como director gerente, Ildefonso de Miguel. Pese a que aseguran que se puede encontrar toda la información relevante sobre la Empresa, ayer no debieron considerar relevante informar del relevo de Ildefonso y su sustitución por Adrián Martín, un Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos por la Universidad Politécnica de Madrid, especializado en cimientos y estructuras.
Entre los históricos del lugar se le conoce como un ‘canalero' de toda la vida que se aproximó demasiado a los actuales gestores, sobre todo en la realización de las valoraciones técnicas de las licitaciones de obras. Para quien no lo conozca, es la parte económica más importante del Canal. Los contratos de seguridad se quedan minúsculos, y había que hacerlos a la medida de los deseos de Ildefonso. Eso sí, como reitera una y mil veces González, los contratos, decididos por los expertos del Canal, nombrados a dedo por los gestores en sus cargos, eran impecables.
Su perfil sirve de justificación para decir que han nombrado a un profesional y no a un político. Algunos de sus compañeros de siempre consideran que desde la llegada de Ildefonso de Miguel y sus nuevas artes de gestión, se había vuelto contra ellos, y así ha maniobrado. En la jerga del canal es considerado un ‘colaboracionista'.
Desde el principio buscó congraciarse con Ildefonso de Miguel. Fruto de esa relación, fue la realización de la adecuación de los informes técnicos de adjudicación de su dirección, la responsable de convocar las obras del Canal, a los criterios dictados por el tanden González-De Miguel. Hay quien considera que no puede ser de otra forma, pues es obligación de los gestores dar su impronta a la dirección. La Dirección que hasta ahora detentaba Martín es la que más inversión maneja. Condiciones que han pesado en la decisión de Ignacio González para nombrarle. Como gestor es experto en tomar las menores decisiones posibles y siempre en función del riesgo que él mismo toma, por lo que, si puede, no decide nada. La conclusión es que en el Canal, a partir de ahora, sólo pasará lo que Ignacio González mande. Difícilmente tomará iniciativa alguna, y menos de cara a la privatización.
Las denuncias sobre las aguas movedizas sobre las que se movía de Miguel han obligado a Aguirre a imponer a González la destitución de su lugarteniente. También dijimos el pasado mes que se realizaría en un consejo próximo a las vacaciones para controlar el efecto mediático.
Antes de la privatización seguiremos analizando los cambios con los que Ignacio González pretende enterrar algunas de las aguas menos depuradas del Canal durante su gestión. Si quiere puede incluso decirnos la verdad de la gota de agua suiza que ha colmado su paciencia con las cuentas de Ildefonso de Miguel.
Artículos previos relaccionados
Reproducimos a continuación el artículo del pasado día 22 de junio donde anticipábamos los cambios así como otros dos donde se analiza parte de las dudas sobre el papel del vicepresidente primero de Esperanza Aguirre como presidente del Canal de Isabel II.
Cambios en el consejo de la empresa que gestiona el agua de Madrid
Aguirre, que exige la destitución del gerente del Canal, sigue recibiendo quejas sobre la gestión de Ignacio González
Las espadas permanecen en alto. Es toda una incógnita cómo va a resolver el todavía vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, la crisis provocada en la gestión del Canal de Isabel II. Los que podrían hacer una buena gestión le han dicho a Esperanza Aguirre, a quien vemos en la foto, acompañada de González y De Miguel, que no. Eran otros tiempos. Desde hace meses Aguirre no deja que la fotografíen con De Miguel. Ni siquiera en las grandes exposiciones organizadas por el Canal. Exigen levantar las alfombras. El conflicto interno de la compañía que gestiona el agua de la Comunidad de Madrid se ha convertido en otro punto de fricción entre los líderes populares del Gobierno de la Comunidad y los máximos responsables del partido de ámbito nacional y en el ayuntamiento de la Capital de España. Ignacio González, vicepresidente de la comunidad y presidente del Canal de Isabel II, no cesa de acumular cargos y enemigos. En Génova, los partidarios de Mariano Rajoy, que a día de hoy son mayoría, no le pueden ver. Temen que deteriore la imagen del PP en la capital. Recuerdan una y otra vez que en los días previos a la celebración del Congreso de Valencia, que confirmó como líder a Rajoy, éste recibió un informe interno sobre el modus operandi de Ignacio González que le llevó a exclamar: "manda carallo que sea este tío el que ponga en duda mi liderazgo".
Días antes de la celebración del Congreso, cuando se preparaba la candidatura alternativa de Esperanza Aguirre para ser ‘lideresa' de todo el PP, se manifestó muy crítico con el presidente del partido y expresó sus dudas sobre su continuidad al frente de los conservadores. Tras haber dudado del futuro de Rajoy en una intervención interna del partido no tuvo empacho en declara en el diario gratuito 20 Minutos: "No sabemos si Mariano Rajoy será el candidato en el año 2012". Desde Génova y Cibeles responden que lo que no saben es como puede seguir siendo todavía vicepresidente de la Comunidad, y consejero de varias cosas más, tras su contestada gestión. La más cuestionada, sin duda, la presidencia del Canal de Isabel II.
Desde su llegada a la empresa pública, que gestiona las aguas de la Comunidad de Madrid ha ido desmantelando la estructura de gestión que existía. Todos los puestos clave, incluidos los de los técnicos que tienen que decidir sobre los multimillonarios contratos del Canal II, los ha cambiado. Ello le permite responder sin rubor en la Asamblea de Madrid, cuando le interpela la oposición, que las decisiones son impecables. Es su frase favorita. Entre sus críticos en Génova se recuerda con un cierto recochineo la concesión a un grupo de empresas, una de ellas vinculada a un familiar, en el que se valoraba la especialidad de ser importadores de césped específico para campos de golf, y el campo que se dilucidaba se ha construido con hierba artificial. Es el caso del campo de golf de la calle Islas Filipinas, en Madrid. González dice que la concesión fue impecable. Los socios de Soto 11 en privado admiten cuanto esfuerzo han tenido que realizar en el palco privado del Real Madrid para conseguir lo que consiguieron. El último fichaje es un sobrino de Ángel Acebes, el ministro que nombró a González secretario de Estado en la época Aznar. Pero es verdad; todo es impecable. Mañana le diré quienes son quienes han valorado el último proyecto del ´call center´y cómo se han consagrado en el Canal.
Se está a punto de tomar pasado mañana otra decisión, la entrega del contrato del call center de la entidad -por 36 millones de euros para seis años- al que presentó la penúltima peor oferta económica del concurso. Como el director gerente, Ildefonso de Miguel está de vacaciones desde el pasado día 5 a la espera de su destitución, la decisión la podría tomar un equipo distinto al que la convocó. Las dudas sobre las condiciones son grandes. En el último consejo logró paralizar la concesión una intervención sorpresa del concejal de Hacienda del Ayuntamiento de Madrid, Juan Bravo, hombre de confianza de Alberto Ruiz-Gallardón.
Las condiciones del concurso, como ya desvelara Capitalmadrid.info, son tan atractivas que han acudido las diez grandes empresas españolas. El concurso del ‘call center' se publicó a principios de año. El importe es de 24 millones de euros para un periodo de cuatro años. Con la prórroga prevista por dos años más, supone un total de 36 millones de euros. Según las condiciones fijadas en el pliego administrativo, la oferta económica puntuaba un 50% y la técnica otro 50%.
Tras la apertura de las ofertas económicas, la mejor valorada fue la de Unitono. Se trata de una empresa mediana. Contaba con escasas posibilidades de ganar el concurso por su reducida dimensión. La segunda mejor oferta fue presentada por el Grupo Konecta. Es una de las grandes compañías del sector. Ha facturado 263 millones de euros en el pasado ejercicio. Está participada por el Banco Santander y la preside uno de los notables del sector, José María Pacheco. En el círculo de conocedores del medio sorprendió, por falta de datos, que se eligiera en cambio a la empresa Atento, con la penúltima peor valoración.
Global Sales Solutions Venture, la gestora actual del ‘call center', de la que el Canal ha vendido su participación sin que Ignacio González diera detalles de cómo se ha producido la venta, pese a los enormes interrogantes que plantean desde el sector, quedó en cuarto lugar. Atento quedó en el noveno lugar a más de dos millones de euros de diferencia de la oferta más económica. Es la que inicialmente ganó el concurso.
Después de meses de estudio de las ofertas, con todo tipo de presiones por parte de los gestores, sobre la necesidad de ajustar las condiciones de la valoración técnica, que no todos los expertos consultados consideran sujeta a derecho, se remitió la valoración definitiva al consejo de Gobierno de la Comunidad del jueves 21 de mayo. Por la elevada cuantía, el Ejecutivo de la Comunidad de Madrid tiene que dar el visto bueno a la propuesta, si bien la adjudicación le corresponde al Canal. Los representantes de las demás licitaciones se han mostrado extrañados dado que no se trataba de la mejor valorada.
Pese a haber pasado el trámite del consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid, el Consejo de Administración del Canal del miércoles, día 27 de mayo, admitió paralizar temporalmente la concesión.
El consejero en representación del Ayuntamiento de Madrid y concejal de Hacienda, Juan Bravo, pidió la solicitud de un informe sobre las consecuencias que pudiera tener el hecho de que el ‘call center', que hasta ahora estaba ubicado en las propias instalaciones del contratista, Global Sales Solutions, pasara a establecerse en las propias oficinas del Canal, en su edificio comercial de la calle José Abascal, 10.
La justificación ofrecida para conseguir la paralización momentánea de la concesión es que existe riesgo evidente de que los sindicatos de los trabajadores del ‘call center' pidan la integración de los operadores en la sociedad del propio Canal porque llegue a producirse lo que se conoce como "cesión ilegal de trabajadores". Lo admite incluso el consejo. En caso de litigio, los representantes de los sindicatos podrían pedir las actas del consejo, como ha sucedido en casos previos.
El Canal ha admitido que se trata de un riesgo real, otro más al que les ha llevado la gestión de Ildefonso de Miguel, siempre con el consentimiento de Ignacio González.
Conocedores de la realidad del Canal advierten que "a ningún empresario, en su sano juicio, se le ocurre internalizar un ‘call center' por los enormes problemas de convivencia que siempre han surgido con el roce entre trabajadores de una contrata y los del la propia compañía. Las enormes diferencias salariales y de derechos sociales contribuyen a ello.
El consejo y los empleados están pendientes de conocer lo que ocurra en el próximo consejo del miércoles 24 de junio. Los equipos de presión de las compañías licitadoras han trabajado a toda máquina para hacer llegar a la presidenta de la Comunidad la situación. En Génova y Cibeles se espera con ansiedad la explicación que de Ignacio González en el próximo consejo. Aunque duden de sus explicaciones ya saben que su intervención será impecable. Aunque cada vez le creen menos. Pese a la crisis, no todo el mundo está dispuesto a ponerse bajo su mandato. Por eso han reiterado que, antes de nada, se realicen investigaciones internas sobre la actuación de las direcciones y departamentos clave. Por ejemplo reiteran que quieren conocer el detalle de las actuaciones de la secretaría general técnica de quien depende la dirección de contratación y responsable última de las adjudicaciones. Su responsable ha sido nombrada por Ildefonso de Miguel con el consentimiento de Ignacio González, todavía presidente del Canal.
Reiteran que quieren conocer los detalles relevantes de las actuaciones de la dirección de innovación e ingeniería, responsable de convocar y valorar técnicamente todas las licitaciones de inversión en obras. No menos 300 millones de euros al año. Añaden que quieren conocer cómo ha actuado la dirección de sistemas de información, responsable de todas las adjudicaciones de tecnología, donde Indra, cuyo presidente es íntimo de Ignacio González, ha obtenido importantes contratos.
Reiteran que quieren saber los detalles de la actuación de la dirección de saneamiento, responsable de las licitaciones de gestión y mantenimiento de la red de depuradoras y saneamiento, según la memoria, cifras importantísimas. Añden que quieren conocer como actúa la dirección de seguridad relacionada con las concesiones de los contratos de seguridad, entre los que se encuentra beneficiada la empresa cuyo directivo acompañó a Ignacio González en su viaje a Johannesburgo, viaje que se pagó con una misma clave en la agencia de viajes del Paseo de La Habana. Como muy bien sabe Ignacio González los cuatro billetes fueron pagados a Iberia por la Agencia SIASA, del paseo de La Habana, con un único identificador: "78203532".
Reiteran que quieren saber los contratos de la subdirección de comunicación y relaciones públicas, contratados con la agencia Carat, y cuales son los medios más favorecidos publicitariamente. Asimismo quieren saber cuales son los criterios que se han aplicado a la hora de realizar las concesiones. Quieren saber cómo actúa la nueva dirección de económico-financiera y cual es el papel de los intermediarios, si los hubiera, a la hora de realizar contratos.
Reiteran también que quieren conocer las actuaciones de Canal Extensia en Colombia. En este apartado, las explicaciones de Edmundo Rodríguez Sobrino, con ingresos al límite de lo que permite la Comunidad, serían de gran utilidad. Le podrán ayudar, por su experiencia reciente, Javier Soler y Javier Domínguez. Pedro Pérez dice que no ha participado en estas operaciones. Pedro Antonio Martín Marín, pese a sus reuniones con Soler, no ha dicho nada
Ignacio González califica siempre sus actuaciones de impecables, pues no estaría mal que diera los detalles. El fin de la gestión de Ildefonso de Miguel y la concesión de tan importante contrato lo merece.
González sigue sin explicar la venta del `call center´ del Canal de Isabel II
El vicepresidente de Esperanza Aguirre pone fin a la política de diversificación emprendida por Ruíz-Gallardón
Ni se aclaran los malentendidos de la suspensión del concurso para administrar el call center del Canal de Isabel II por más de 20 millones de euros para los próximos cuatro años ni se explica por qué una vez publicada su concesión luego se ha retrotraído la decisión. El presidente de la empresa pública madrileña y vicepresidente primero del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, sigue sin dar cuenta pública sobre cómo se produjo la venta de la participación de la compañía abastecedora de agua de Madrid en Global Sales Solutions Line S.L. (GSSL, S. L.) y en Global Sales Solutions Venture S.L. (GSS Venture, S.L.), las sociedades gestoras del servicio de telemarketing. El nuevo escándalo en la gestión de la sociedad pública de servicios en Madrid ha causado conmoción en las empresas que acudieron al concurso y entre los trabajadores del Canal.
Quienes en la época de Alberto Ruiz Gallardón como presidente de la Comunidad de Madrid -y en concreto el responsable de la gestión, Carlos Mayor Oreja- decidieron comprar el 20% de Global Sales Solutions Line, y crear Global Sales Solutions Venture, en la que el Canal tenía el 25% del capital, lo hicieron para diversificar los riesgos de la entidad.
Incorporaban así el servicio de atención telefónica del Canal gracias a su participación en una empresa participada, en vez de sacarlo a concurso. Consideraban que además de diversificar los riesgos les facilitaba tener más controlado el servicio y recuperaban parte del gasto. La segunda sociedad, GSS Venture, se creó específicamente para atender el call center del Canal. ¿Por qué se ha vendido esa parte sin darle carácter público a la operación?
GSS Line es una compañía dedicada al telemarketing. Su presidente y máximo accionista, a través de la patrimonial Torremagan, S.L., es Vicente López López. Otras participaciones están a nombre de una sociedad radicada en Holanda, la Ard Choille BV.
Las cosas no fueron bien entre GSS Line e Ignacio González e Ildefonso de Miguel. La sociedad no la habían creado ellos. Los responsables del call center intentaron mejorar las relaciones, incluso se buscaron intermediarios para mejorar la situación. Pero no pudo ser. Pedro Pérez niega haber tenido relación alguna de mediador.
Ante las dificultades de poder seguir como antes, en el año 2007 GSS Line inició el proceso de venta de la compañía por la que se interesó la empresa italiana OMNIA. Exigía la mayoría del capital para llegar a un acuerdo. Del orden del 80%, que se pagaría en dos fases. Como es tradicional en estos casos se pedía que sus gestores habituales se quedaran con un 20%. Esto exigía que el Canal se desprendiera íntegramente de su participación. La valoración los compradores de GSS LINE fue de 21 millones de euros. Por lo que la parte del Canal se valoró en 4,2 millones de euros, según las fuentes conocedoras de la negociación.
La operación se cerró en dos partes. La primera supuso la compra del 60% por 12,6 millones de euros. Vicente López y sus socios vendieron el 40% por 8,4 millones de euros aproximadamente. El Canal lo hizo de la totalidad de su 20% por 4,2 m. La segunda fase no se ha producido por lo que hasta el mes de marzo Vicente López y sus socios seguían manteniendo el 40% de la empresa y son responsables de su gestión.
¿Qué paso con la venta? ¿A qué se debió el cambio para que el rotundo "no" inicial quedara despejado en diciembre del 2007? ¿Por qué quieren darse tanta prisa ahora en privatizar la sociedad antes de que se celebren las próximas elecciones autonómicas, pese al rechazo general de todos los representantes de los empleados del Canal?
Pedro Pérez niega haber negociado ni con el Canal, ni con Vicente López ni con el bufete de abogados, Mochales y Palacios, que llevaron el caso.
Empleados de la entidad no entienden la negativa a investigar los casos del Canal de Isabel II por parte del Partido Socialista de Madrid. Un senador del PSOE se lamentaba ante Capital Madrid de la escasa labor de oposición de sus colegas en empresas públicas de tanto alcance como el Canal. Recordaba en cambio que los cambios llevados a cabo por Ignacio González en la sociedad les han dejado sin acceso a información relevante, al tiempo que le permiten al vicepresidente del Gobierno de la Comunidad poder controlar incluso los concursos.
La obsesión inicial del vicepresidente primero del Gobierno de Esperanza Aguirre al acceder a la presidencia del Canal de Isabel II, fue el control del área económico-financiera y de abastecimiento para lo que tuvo que destituir a dos históricos de la entidad, y de prestigio internacional, como Gaspar Cienfuegos-Jovellanos Fernández y Rafael Molia Ferroll. En sustitución del primero colocó a María Fernanda Richmond, segunda esposa de su íntimo amigo Javier de Andrés, y a su vez director general financiero de Indra.
Sin experiencia alguna en el sector de las utilities, su único activo era la relación afectiva y familiar con De Andrés. En abastecimiento, clave en el nuevo Plan de Demarcación de la Cuenca, destituyó a Rafael Molia Fenol para nombrar a Avelino Martínez Herrero. A su vez, colocó a Genevieve Troncal, ex responsable del call center de Quiero Televisión como subdirectora comercial del Canal de Isabel II. Aunque cabe recordar que su mayor osadía fue designar para el Tribunal de Cuentas de la Comunidad, organismo encargado de la supervisión del Canal, a la mujer del gerente de la empresa pública madrileña.
La elección de los colaboradores del vicepresidente del Gobierno de Esperanza Aguirre para la gestión de la empresa pública, pese a tener un mercado cautivo, ha dejado bastante que desear. Empleados del Canal de Isabel II recuerdan siempre que se habla con ellos, que en el historial de De Miguel está la catastrófica gestión al frente de Quiero Televisión, de donde Joan David Grimá, representante del accionista principal, tuvo que destituirle tras acumular pérdidas de miles de millones.
De Miguel, que ocupó el cargo desde que la plataforma iniciara su actividad, no consiguió enderezar la marcha de Quiero TV. En el 2000 perdió 15.000 millones de pesetas y en el 2001 multiplicó las pérdidas hasta los 22.500 millones. Fue cuando el entonces todopoderoso representante del Santander, Joan David Grimá, admitió ante el resto de consejeros haberse equivocado al aceptar su propuesta como máximo ejecutivo de Quiero. Para el consejero representante del sector de telecomunicaciones era más que evidente, con los resultados en las manos, que De Miguel no reunía las condiciones para gestionar una empresa. Fue el elegido por González para gestionar la primera empresa pública de la Comunidad de Madrid. El Gobierno regional controla ampliamente este organismo. De sus consejeros, la mitad los nombra el Consejo de Gobierno de Esperanza Aguirre.