Letra más grande Letra más pequeña
Enviar este artículo a un amigo Imprimir este artículo
Publicado el viernes 17 de julio de 2009
Enviar este artículo a un amigo
Email de tu amigo/a
Para que sepa quién lo envía...

Monitor Ibérico

Galp huye del tradicional 'victimismo' anti-español de los portugueses

El enorme interés de la petrolera lusa en España suaviza su posición frente a la CNC

GalpJosé Alves.– No hace mucho, la simple idea de que una empresa lusa pudiera sufrir alguna penalidad en España hubiera provocado en Portugal una oleada de reacciones nacionalistas anti-españolas. Pero eso no fue el caso ahora con Galp Energia: nadie cuestiona en el país vecino -ni siquiera la propia interesada- el expediente abierto por la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) contra la petrolera lusa. Lo que si sale a flote, en todos los comentarios, es más bien lo contrario: la opinión pública valora positivamente, sobr todo, que las autoridades españolas abran contra Galp un expediente sancionador, por unas presuntas malas prácticas comerciales que en Portugal son raramente cuestionadas, ante la gran influencia política de las petroleras. Ocurre, además, que Galp también se empeñó desde el primer momento en desdramatizar la decisión de la CNC. "Si hay que cambiar algo para adecuar nuestra actuación a las reglas españolas, lo haremos", comentan fuentes de la petrolera.

Pero, recuerdan que los acuerdos de no-agresión entre gasolineras investigados por la CNC remontan a 2006, cuando Galp tenia libertad para hacerlo, puesto que tenia menos de 5% del mercado, frente al 7,5% que tiene hoy, tras la compra en 2008 de 321 gasolineras de Agip y 130 de Exxon Mobil.     

Lo que Galp tiene muy claro, pues, es que hará todo lo que decida la CNC, y sin alzar la voz. La razón es muy sencilla: no ve ningún interés en fomentar un clima anti-español, puesto que su desarrollo comercial pasa hoy ya menos por Portugal que por España, donde su rede de 636 gasolineras realiza el 45% de las ventas de carburantes del grupo. Así, frente al retroceso de 3,7% sufrido en 2008 en el mercado portugués, donde explota 879 estaciones de servicio, las ventas de la rede española registraran una progresión del 16,3%. Y, según el presidente de la petrolera Manuel Ferreira de Oliveira, lo mismo pasara en un futuro próximo con la comercialización del gas: la apertura del mercado gasista doméstico luso tendrá inevitablemente un impacto negativo creciente para Galp, pero será compensado por los avances programados en el mercado español.

 

La importancia estratégica atribuida a la actividad en España está pues en línea con la inversión realizada y a la proyectada en el mercado español: además de los 752 millones de euros invertidos en la compra de las redes de Agip y de Exxon Mobil, Galp puso en marcha una inversión suplementaria de 2.200 millones de euros, y que es la más importante realizada en España por un grupo industrial luso. Objetivo: el incremento de la capacidad de refino y la transformación de la rede de estaciones de servicio, que al final del año ya tendrán todas el color naranja y la imagen tradicional de Galp, con una mayor incidencia en Cataluña (121 gasolineras), en Valencia (113) y en Madrid (58). Ante el dinamismo del mercado español, sus ventas alcanzarán ya este año los 12 millones de toneladas, prácticamente un tercio más que en 2008, con lo cual tendrá garantizada la salida para el 94% de su producción de carburantes.

Interés en los activos de Fenosa

Es pues natural que lo ultimo que hará Galp, será entrar en conflicto con las autoridades españolas... Ocurre, además, que las ambiciones de la petrolera lusa en España van mucho más allá de red de distribución de carburantes, y por la cual tomó también un 5% de la Compañía Logística de Hidrocarburos (CHL), donde lleva ya invertidos unos 88 millones de euros. Manuel Ferreira de Oliveira tiene la mirada puesta sobretodo en la compra de algunos de los activos gasistas que Gas Natural pondrá en venta, tras la absorción de Unión Fenosa: la petrolera lusa está interesada principalmente en la rede de 600.000 puntos de distribución de gas y de 600.000 pequeños clientes. Pero lo más probable, según los expertos, es que sólo quiera quedarse con las redes de distribución de Madrid y de Murcia. En la estratégica de Galp, la expansión en España ocupa pues prácticamente la misma importancia que la actividad de prospección y de exploración de petróleo y de gas que desarrolla en Brasil (yacimiento de Tupí), Angola, Venezuela, etc., con resultados prometedores.

Es la prioridad atribuida por Galp a su expansión en España lo que hace sospechar a algunos sectores empresariales lusos, que la petrolera está hoy más pendiente en llegar a acuerdos con los grandes grupos españoles que en contribuir al desarrollo de la industria nacional. La denuncia es formulada por la patronal de las Empresas Metalúrgicas y Electromecánicas (ANEME) y por la Confederación de la Industria Portuguesa (CIP), que acusan a Galp de "hacer lobby" con empresas españolas, que son las que se llevan los contratos más importantes para la modernización de las refinarías de Sines y de Matosinhos, con más de 1.000 millones de euros de inversión prevista. "Entre las nueve empresas seleccionadas, solo había dos portuguesas.

Y fueran españolas como Técnicas Reunidas quien se llevaran los contratos más importantes", protesta el presidente de la ANEME, José Guia. Galp replica que el "patriotismo económico" está ultrapasado, y que a la hora de la verdad, "al final de procesos abiertos, transparentes y competitivos", lo que cuenta son las condiciones de precio, la capacidad técnica y la seguridad.

Colaboración con Endesa y competencia con Repsol

La buena sintonía entre Galp y las grandes empresas españolas también alcanza Endesa, con la cual la petrolera de Manuel Ferreira de Oliveira lleva meses negociando una eventual participación conjunta, luso-española, en la construcción de una nueva central eléctrica de ciclo combinado en Sines. "Para saber se hay acuerdo, habrá que esperar hasta finales de Setiembre", dijo hace poco el máximo responsable de Endesa en Portugal, Nuno Ribeiro da Silva. El inicio de la obra, fue programada para 2010, pero lo mas probable es que no podrá avanzar antes del 2011. Quien no está por la labor de simplificar la vida a Galp, es Repsol, que prevé utilizar toda la capacidad disponible del oleoducto proyectado por CHL entre Vigo y Oporto para hacer una mayor competencia a la petrolera rival lusa en su terreno.

Pero de momento, la gran preocupación de Galp, es encontrar el medio de financiar los 5.900 millones de euros del plano estratégico de inversiones 2009-2013. Manuel Ferreira de Oliveira no descarta ninguna opción: puso en venta terrenos y inmuebles recuperados en España tras la compra de la rede de Agip, y estudia otras medidas urgentes, como un aumento de capital por parte de los accionistas de referencia Eni (33,33%), Amorim-Sonangol (33,33%) y Estado (7%), mas una operación de "spin off" que consistiría en la segregación de la actividad de exploración y explotación de petróleo, de cara a la introducción en bolsa de 20% a 25% del capital, lo mismo, pues, que hicieran Iberdrola y EDP con la actividad eólica.