AEB y CECA instan al Gobierno a una pronta aprobación de Plan de Rescate
El secretario general de la Asociación Española de Banca (AEB), Pedro Pablo Villasante, y el secretario general de la CECA, José Antonio Olavarrieta, coincidieron ayer en que la salida de la crisis pasa por una mayor "consolidación del sistema bancario a nivel internacional y nacional", por lo que instó a las entidades a que inicien procesos corporativos para reducir costes y ganar competitividad, al tiempo que apostó por destinar las ayudas públicas a reforzar el sistema, en lugar de ayudar a entidades sin viabilidad.
Villasante señaló que "no tiene sentido económico" emplear dinero público en recapitalizar entidades que no tienen viabilidad y que no han sabido gestionar bien sus riesgos. A su juicio, es preferible emplear estos fondos para reforzar el sistema resultante, mediante la ayuda a aquellas entidades que "con esfuerzo de gestión puedan minimizar el coste de las que desaparecen".
Por su lado, el director general de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), José Antonio Olavarrieta, pidió al Gobierno que apruebe el Fondo de Reestructuración del sector Financiero (Frob) y proporcione a bancos y cajas "una hoja de ruta clara" para afrontar "los problemas que pudieran surgir" y salir de la crisis lo antes posible.
"No hay peor sistema financiero para la economía, el empleo y el país que uno ineficiente, no competitivo y sostenido por subvenciones públicas y, en definitiva, incapaz de contribuir a la generación de riqueza", subrayó, en unas jornadas sobre la crisis organizadas en la sede del Consejo Económico y Social (CES).
Asimismo, Villasante hizo hincapié en que las entidades financieras deben ganar competitividad, y recordó que el tamaño y las características del sistema financiero han cambiado. "Retrasarnos en las reformas necesarias para ajustar la dimensión del sistema financiero español costará capacidad de recuperación", advirtió.
En este sentido, indicó que "no es suficiente", aunque sí necesario, que las entidades sigan avanzado en los esfuerzos de la contención de costes operativos para salir de la crisis, sino que es importante mejorar la competitividad, lo que lleva consigo la adopción de procesos corporativos que proporcionan ganancias de economía de escala mediante de la consolidación de negocios, "vía integración de entidades".
"Sería deseable aprovechar la crisis económica para que se ajuste el sistema", subrayó Villasante, quien añadió que con el esfuerzo colectivo "que estas acciones merecen", se saldrá adelante, ya que "no sería la primera vez que el sistema financiero saca de la necesidad, virtud".
IMPEDIR LA DISTORSIÓN.
El secretario de la AEB también incidió en que para salir de la crisis es necesario preservar, además de la competitividad entre las entidades, la competencia de los mercados, ya que es importante para la economía al permitir una mejor asignación de recursos y una mayor contención de precios.
En este sentido, recordó que España es un país con mucha competencia en servicios bancarios y que esto es una gran activo que se debe preservar, ya que ha contribuido al desarrollo de la economía, a la expansión internacional de las entidades y a ofrecer a los clientes precios más ajustados.
Por esta razón, Villasante confió en que las autoridades europeas impidan que las ayudas para la recapitalización de las entidades distorsionen la competencia en el marco financiero europeo. "No se debe desincentivar la buena gestión mediante ayudas al que no ha sabido gestionar adecuadamente sus riesgos, o ayudando a las entidades nacionales frente a terceros con medidas proteccionistas", añadió.
A su juicio, la manera más efectiva de prever la distorsión de la competencia por la ayudas públicas es condicionar estas ayudas, "a veces inevitables", a la realización de un plan de reestructuración de las entidades beneficiarias.
BANCOS ESPAÑOLES CON BENEFICIOS.
Villasante también defendió que tras el cierre de los mercados financieros muchas entidades tuvieron que ser recapitalizadas o han desaparecido pero que los bancos españoles siguen operando en beneficios y sin tener que hacer uso de recursos propios, en un contexto complicado de gran incertidumbre e inestabilidad.
Asimismo, resaltó que los bancos españoles no se encuentran "sin rumbo" como muchos competidores, aunque reconoció que no son inmunes, e incidió en que contar con un sistema bancario rentable es importante para salir de la crisis económica.
A su juicio, además de la preocupación por mitigar los efectos de la crisis, hay que adoptar las medidas necesarias que permitan al sistema financiero español salir reforzado de la crisis y con capacidad para competir después con éxito.
POSICIÓN DE LAS CAJAS
El director general de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), José Antonio Olavarrieta, pidió hoy al Gobierno que apruebe el Fondo de Reestructuración del sector Financiero (Frob) y proporcione a bancos y cajas "una hoja de ruta clara" para afrontar "los problemas que pudieran surgir" y salir de la crisis lo antes posible.
Durante su intervención en las jornadas "El sistema financiero ante la crisis económica", organizadas por el sindicato CCOO, Olavarrieta se mostró en contra, una vez más, de que el sector reciba ayudas públicas generalizadas -el llamado "manguerazo"- y abogó por que sólo las reciban las entidades que realmente las necesiten.
Los bancos y cajas que no estén cerca de los ratios de solvencia mínimos requeridos por la legislación de Basilea II, -el 8%- podrían necesitar ayudas públicas, pero en muchos casos podría solucionarse con avales, y, en definitiva, con el mínimo coste posible para el erario público, explicó.
Según Olavarrieta, de esta crisis, "la más grande de la historia", habría que extraer algunas conclusiones, como la necesidad de redimensionar las extensas redes de oficinas de bancos y cajas, para lo que pidió "la colaboración de todos los agentes sociales".
A juicio de Olavarrieta, la crisis de liquidez que ha mantenido cerrados a cal y canto los mercados internacionales donde se financian bancos y cajas especialmente tras la quiebra de Lehman Brothers, podría haberse evitado con una intervención más activa del Banco Central Europeo, que tendría que haber actuado como fiador en este mercado.
En cuanto a la duración de la crisis, Olavarrieta explicó que la media son dos o tres años, aunque reconoció que ya se ven "brotes verdes", como las últimas cifras de paro o algunos indicadores del mercado inmobiliario en Estados Unidos, y también en España, por el repunte del indicador sintético de actividad, aunque dijo que existe el riesgo de que la luz al final del túnel de momento no sea más que un espejismo.
Pero, mientras dure la crisis, el principal problema de bancos y cajas es la morosidad, dijo Olavarrieta, que explicó que las cajas registraron una tasa del 4,90% en abril, que se está empezando a contener, y que en marzo bajó por primera vez en mucho tiempo respecto al mes anterior.
En cuanto a las medidas de apoyo al sector financiero puestas en marcha por el Gobierno español, Olavarrieta recordó que el Ejecutivo ha obtenido hasta el momento, un beneficio de 1.165 millones de euros por los cerca de 50.000 millones de euros emitidos por las entidades con el aval gubernamental.
"Aquí no se ha regalado nada", insistió, sino que con el Fondo de Adquisición de Activos Financieros (Faaf) y los avales para la emisión de deuda se ha inyectado liquidez pero prestando dinero y cobrando por ello, como debe ser, dijo.
También rechazó una vez más la idea de que bancos y cajas hayan cerrado el grifo del crédito y dijo que los "solicitantes solventes" siempre han tenido respuesta en las entidades, como demuestra el hecho de que entre marzo de 2008 y el mismo mes de este año las cajas han otorgado "casi 25.000 millones de crédito, incluidas renovaciones, a empresas y unos 6.500 millones a hogares".
Asimismo, el director general de la patronal de las cajas se refirió a la necesidad, acentuada por la crisis, de que bancos y cajas vuelvan a sus orígenes, lo que se conoce como "back to basis", es decir, a la actividad más típica del sector.