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Publicado el jueves 4 de junio de 2009
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Las dos empresas españolas están presentes en los consorcios que han resultado finalistas

Sacyr o ACS participarán en la construcción del tramo luso del AVE entre Lisboa y Madrid

El Gobierno de Lisboa anunciará los consorcios ganadores antes de las legislativas previstas después del verano

Alta velocidad española (AVE)José Alvés.– Pese a las reticencias del Presidente de la República Aníbal Cavaco Silva y las  criticas de la líder de la oposición Manuela Ferreira Leite, que contestan tanto la oportunidad como la rentabilidad del proyecto, el Gobierno socialista luso de José Sócrates quiere marcar un "punto de no retorno" para la construcción del tramo nacional del AVE Madrid-Lisboa, cuya adjudicación es sólo cuestión de semanas. La decisión final será tomada antes de las próximas legislativas previstas para después del verano. Según los sondeos, el Partido Socialista (PS) no podrá renovar su mayoría absoluta y José Sócrates hará lo necesario para salvaguardar el "proyecto estratégico" del AVE. El ejecutivo de Lisboa ya tiene en manos la "oferta definitiva" para la construcción del tramo Poceirão-Caia (176 kilómetros) y lo mismo ocurrirá las próximas semanas en relación con el tramo Lisboa-Poceirão, lo cual incluye el proyecto aún mas polémico de la construcción del puente Lisboa-Barreiro, sobre el Tajo. 

Lo que si ya esta garantizado, es que el tramo luso del AVE tendrá participación española, a través los dos consorcios finalistas Altavia y Elos: bajo la dirección del constructor luso Mota-Engil, Altavia cuenta con la participación de Somague, que es una filial de Sacyr al 100%, mientras que Iridium (ACS) integra el consorcio Elos dirigido por el concesionario de autopistas Brisa y la constructora Soares da Costa. Tras la presentación de su "best and final offers" (BAFO) para el tramo Poceirão-Caia, ambos consorcios tienen decido presentarse también al concurso para la construcción del tramo Lisboa-Poceirao y de la tercera travesía del Tajo (TTT). El plazo para la presentación de las ofertas finales del segundo concurso, expira el 27 de julio, con lo cual el ejecutivo socialista tendrá tiempo de sobra para adjudicar la obra antes de las legislativas, cuya convocación está prevista para setiembre o octubre. Tras las adjudicaciones, ya no quedará espacio para la polémica.

Ocurre, además, que el coste final del proyecto del AVE será menos oneroso para las Finanzas públicas de lo previsto inicialmente. Por lo menos, es lo que pasa con la construcción del tramo Poceirão-Caia: Altavia mantuvo la oferta de 1.334 millones de euros con la cual había sido seleccionado para la fase final, mientras que Elos incremento muy ligeramente la suya, de 1.324 para 1.359 millones de euros. En diciembre del 2005, las proyecciones oficiales del RAVE, que es el ente público creado para el desarrollo del AVE,  alcanzaban los 2.200 millones de euros, con lo cual las ofertas finales de Altavia y de Elos representan una reducción del 40%, unos 900 millones de euros menos. A la última hora, tanto Altavia como Elos tuvieran que solicitar un aplazamiento de 48 horas para presentar sus ofertas respectivas.

Según los analistas, ambos consorcios tuvieran que hacer frente "in extremis" a problemas relacionados con el montaje financiero de sus propuestas, ante las nuevas garantías reclamadas por los bancos y su cobertura por parte del Estado. Y lo mismo ocurrirá ciertamente de cara a la financiación del tramo Lisboa Poceirao y de la TTT, cuyo presupuesto inicial fue fijado en unos 1.900 millones de euros.

El compromiso asumido por José Sócrates en la ultima Cumbre Ibérica, ante José Luis Rodríguez Zapatero, es que el tramo luso del AVE Lisboa Madrid este operacional lo más tarde en el 2013, mientras que la fecha que se baraja para la conclusión del tramo español es la del 2010/2011. Además, Sócrates cuenta lanzar este ano los concursos del AVE Lisboa-Oporto (tramo Lisboa-Pombal) y del AVE Oporto-Vigo (tramo Braga-Valença), cuya rentabilidad se ve aun mas problemática que la del AVE Lisboa Madrid.

En tiempos de crisis, con el país sumido en la recesión (la tercera ya en ocho años), la líder de la oposición Manuel Ferreira Leite considera que habría que cambiar la orden de prioridades de la inversión publica y avisa que si llega al gobierno lo primero que hará será eliminar todos los "proyectos nacionales" del AVE. Sócrates argumenta que el AVE es "un proyecto estratégico", y que cuenta además con una fuerte participación financiera de l'UE. Tanto es así, que el Estado solo financiará el 13% del AVE Lisboa-Madrid, mientras que la co-participación comunitaria oscilará entre el 30% el 70% (según los tramos), hasta alcanzar 600 millones de euros.

Los adjudicatarios pondrán unos 730 millones, aunque solo 130 millones serán fondos propios, ya que 600 millones vendrán del Banco Europeo de Inversiones (BEI), con la garantía del Estado. Al margen de la polémica sobre la rentabilidad y la oportunidad del AVE, Sócrates hace frente a la crisis y la modernización el país con proyectos de inversión publica valorados en unos 40.000 millones de euros (autopistas, embalses, hospitales, escuelas, universidades, plataformas logísticas, etc.) y que representarán igualmente unas muy buenas oportunidades de negocio y de actividad para los grandes grupos españoles de la construcción y servicios.