Letra más grande Letra más pequeña
Enviar este artículo a un amigo Imprimir este artículo
Publicado el martes 30 de junio de 2009
Enviar este artículo a un amigo
Email de tu amigo/a
Para que sepa quién lo envía...

TRIBUNA DE OPINIÓN

Dudas sobre la reestructuración de las cajas

TENDENCIAS (1).- Las cajas de ahorros ya tienen encima de la mesa el Fondo que reiteradamente se ha estado demandando. La cuestión ahora es cómo se va a plantear la reestructuración del sector, si se va a hacer con diseño político o económico; si el nuevo mapa de cajas lo van a dibujar los políticos de las comunidades autónomas o el Banco de España con los directivos de las propias entidades. La reestructuración pasa ineludiblemente por un proceso de fusiones que va a suponer la desaparición, en este mismo año, de varias cajas de ahorros que serán absorbidas por otras.

El diseño razonable, y más teniendo en cuenta que se va a hacer con dinero público, es aquel que implica que dentro de tres años, cuando se haya culminado este proceso, nos encontremos con que hay más competencia, y para eso es necesario que el proceso lo dirija el supervisor.

Los analistas independientes señalan lo ideal es que haya el mayor número de fusiones posibles entre cajas de diferentes comunidades autónomas, de forma y manera que se siga avanzando en la creación de más entidades de ámbito nacional, papel que hoy sólo juegan dos cajas (La Caixa y Caja Madrid) y cuatro bancos (Santander y su filial Banesto, BBVA y Banco Popular). Entidades como IberCaja, Bancaja y Caja del Mediterráneo pueden aspirar a convertirse en entidades de alcance nacional.

    Sin embargo, la realidad es que se está avanzando en la concentración de cajas de ahorros de la misma comunidad, que son mucho más sencillas ya que la aprobación política corresponde a una única instancia. Este modelo implica una clara reducción de competencia en esa comunidad, una fuerte concentración de la banca de particulares en una o dos entidades, con cuotas de mercado que pueden superar el 50%, y una fragmentación del mercado.

Los planes que ya se conocen hasta el momento pasan por la fusión de Caixa Catalunya con las de Gerona y Tarragona. Tres cajas propiedad de sus respectivas diputaciones provinciales y más o menos controladas por el PSOE. Simultáneamente, las cajas de ahorros catalanas, comarcales o locales, están llevando a cabo otro proceso en el que la entidad líder sea Caixa Sabadell. La Caixa se va a mantener al margen de este proceso debido a la fuerte concentración que ya tiene en Cataluña, aunque no le disgustaría pescar en otras comunidades.

En Castilla y León hay dos movimientos claros dentro de la propia comunidad; el primero tendente a la integración de Caja Duero y Caja España proceso en el que el Banco de España está muy interesado en que se incorpore Caja Burgos. A la vez, las cajas de Segovia y Ávila están avanzando en un proceso de integración, al que buscan incorporar a la Caja de Ahorros del Círculo Católico de Burgos.

Estos primeros movimientos preocupan en el entorno de la supervisión ya que se entiende que puede suponer una importante reducción de la competencia financiera en Cataluña y Castilla y León, en la medida en que los clientes tendrán menos alternativas para elegir. En opinión de estos analistas, parece claro que sería más eficaz, por ejemplo, que la fusión se planteara entre cajas con presencia en Cataluña y otras de Castilla y León.

El temor existente es que la política haga caminar hacia una caja por comunidad autónoma, que estaría más politizada de lo que pueda estar hoy y que se pueda convertir en una especia de banco de desarrollo de esa comunidad autónoma que actué al dictado político. La pregunta que surge es si llegado el caso de que se alcance este tipo de integración, por ejemplo en Andalucía, será bueno para los ciudadanos y las pymes andaluzas o para la Junta. 

(1) TENDENCIAS es una publicación semanal, reservada y distribuida por mail, editada por Serfusión. Pueden consultar toda la colección de TENDENCIAS en www.serfusion.com