ANALISIS
Los bancos se miran de reojo mientras las cajas mueven ficha
La confirmación de que Caixa Cataluña, Caixa Girona y Caixa Tarragona están pisando el acelerador para alcanzar un acuerdo de fusión, si fuera posible antes del mes de agosto, evidencia la presión a la que somete el Gobierno catalán a las entidades de ahorro de su comunidad. Montilla no quiere dar, de ninguna de las maneras, argumentos a sus socios del tripartito para que le planteen nuevas exigencias. Ni quiere aparecer cada día como el Pepito Grillo de Zapatero, a quien, día sí y día también, le plantea o una reivindicación o el rechazo a una propuesta procedente del Ejecutivo central. Ahora se niega a que una caja catalana pueda ser absorbida, si recibe ayudas, por la caja de otra comunidad. Mientras tanto, los bancos también estudian sus posibilidades, y sus necesidades. Miran de reojo todos los movimientos de la competencia e incluso los propios en el interior del consejo. Un error puede ser fatal.
El PP sigue manteniendo que hay cinco bancos, como lo recogen también los más diversos analistas, con serias dificultades de viabilidad en las condiciones actuales. Estos no podrán resistir otro concurso de acreedores. Pero está al caer el de otra inmobiliaria notable. No paga a sus empleados desde hace dos meses. Cunde el ejemplo del presidente de la patronal CEOE, Gerardo Díaz Ferrán. Los pagos que efectúa la inmobiliaria afectada, los realiza con retraso y los bancos cogidos, le rechazaron ayer las condiciones que les planteaba su esforzado presidente. Pese a su esfuerzo y dedicación. La suspensión de pagos parece inevitable.
Ya lo advertía la vicepresidenta segunda y ministra de Economía y Hacienda, el pasado viernes, cuando aseguraba que las entidades que pudieran generar un problema sistémico. Es decir, las grandes entidades, Santander, BBVA y "la Caixa", "no tienen absolutamente ningún problema".
Pero a partir de los grandes, todo se complica. Algunos repiten movimientos espasmódicos y dudan de quienes habían confiado hasta el infinito. Es lo que ha señalado la vicepresidenta al asegurar textualmente, que "muchas de las otras (las que no son grandes) tampoco, pero otras podrían tenerlos (problemas) si continúa la crisis y la caída de la actividad económica hace que entren en dificultades por estrecharse los márgenes". Lo dice de forma similar, pero mejor redactado, el texto del Decreto-Ley que ha aprobado la creación del FROB, el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria. No pierdan de vista a la banca.
La aceleración de las negociaciones de la Caixa de Narcis Serra, se suma a la anunciada la semana pasada por Caixa Sabadell, Caixa Terrassa y Caixa Manlleu. Los sindicatos no ponen excesivas reticencias al proceso porque calculan que no tendrán excesivos costes laborales. En teoría no existe duplicidad de oficinas. Entre las tres suman 1.756 sucursales. Un tercio de lo que supone "la Caixa". Tampoco en los servicios centrales existe un excedente notorio. Salvo que no podrán mantenerse los tres presidentes y sus equipos respectivos. Evidente.
Como es evidente que quieren actuar antes de que se cumplan las condiciones para que intervenga el Banco de España y la todopoderosa Elena Salgado. El futuro del sector lo anticipó en la rueda de prensa posterior a la celebración del Consejo de Ministros: la norma pone las bases del camino a seguir, especialmente con fusiones y se aprueba en un momento "inmejorable para dar respuesta a las necesidades que puedan presentarse en nuestro sector financiero en el próximo ejercicio".