Efectos colaterales del Fondo de Rescate, que hoy entra en vigor
El FROB compensará a las aseguradoras en la fusión de las cajas catalanas
Caixa Sabadell tiene un acuerdo con Zurich y Caixa Terrassa, con Aegon y Reale
Mañana, horas después de entrar en vigor el Fondo de Reestructuración Ordenada de la Banca (FROB) aprobado el viernes por el Consejo de Ministros, los responsables de las catalanas Caixa Sabadell, Caixa Terrassa y Caixa Manlleu tienen previsto reunirse con el Banco de España en Madrid para presentarles de forma oficial el proyecto de fusión. Una operación a la que sigue invitada Caixa Manresa pero que se hará con o sin ella. El proyecto de fusión entre las tres cajas catalanas, auspiciado desde las bambalinas por la Generalitat, ha tenido que salvar un duro escollo. Y es que tanto Caixa Sabadell como Caixa Terrassa tiene suscritos acuerdos de bancaseguros con compañías multinacionales, que han pagado por adelantado la distribución de sus pólizas a través de las sucursales de las cajas.
Las dos caixas deberán compensar al menos a uno de sus socios aseguradores cuando la fusión de las tres cajas catalanas sea una realidad. Esta compensación supondrá que la caja resultante de la fusión que negocian Caixa Sabadell, Caixa Terrassa y Caixa Manlleu deba abonar una cantidad que rondará los 200 millones de euros al grupo asegurador que quede descartado como socio de la que será la tercera caja de Cataluña. Esta compensación sería sufragada, en parte o totalmente por el FROB, aunque los detalles no se conocerán hasta que las cajas presenten su proyecto de fusión al Banco de España,
En abril de 2008, cuando las cajas todavía aseguraban que no iban a fusionarse y que había que mantener el modelo de cajas catalán, con diez entidades, Caixa Sabadell vendió el 50% de su grupo asegurador a la multinacional suiza Zurich, por 227 millones de euros, con otros 96 millones pendientes de pago en función de los resultados del negocio.
Meses después, en agosto, Caixa Terrassa hacía lo mismo con su grupo asegurador, que esta vez era adquirido en un 50% por el grupo holandés Aegon y por la mutua italiana Reale, por 210 millones de euros, más otros 115 millones pendientes de pago y condicionados a la evolución de la futura comercialización de pólizas en la red de la entidad de ahorro.
A la hora de negociar la fusión de las tres cajas, ambas operaciones de venta de seguros se han convertido en problema, ya que las multinacionales de seguros compradoras pueden pedir compensaciones al haberse producido un cambio en la situación de control y verse unidas a socios que en principio no sólo no deseaban, sino que eran abiertos competidores. Con el agravante de que las filiales de seguros vendidas por las cajas valen ahora muchísimo menos que hace un año. Y compensar a estas aseguradoras implica minusvalías que deberá asumir la caja resultante de la fusión. Para evitar esto, se apela al FROB.
Lo normal es que se ofrezca a Zurich, Aegon y Reale, los actuales socios aseguradores de Caixa Sabadell y de Caixa Terrassa, una nueva alianza de bancaseguros con la entidad resultante de la fusión, con el banderín de enganche que supone ser la tercera caja de ahorros de Cataluña. En caso de no haber acuerdo con uno de los tres grupos podría abrirse un proceso de búsqueda de un nuevo socio de bancaseguros para la nueva entidad.
Será una de las misiones del actual director general de Caixa Sabadell, Jordi Mestre, que se perfila como el primer ejecutivo de la nueva caixa, ya que su homólogo de Caixa Terrassa, Enric Mata, debe jubilarse por ley el próximo año cuando cumpla los 65 años, y su papel va a ser más de transición.