Letra más grande Letra más pequeña
Enviar este artículo a un amigo Imprimir este artículo
Publicado el viernes 26 de junio de 2009
Enviar este artículo a un amigo
Email de tu amigo/a
Para que sepa quién lo envía...

El Gobierno de Canarias abre la puerta a que las cajas se fusionen con otras foráneas

No tiene "intención alguna" de interferir en las decisiones que tomen La Insular y CajaCanarias

Caja CanariasMiguel Ángel Valero.– La Comunidad de Canarias es una isla. Siempre tiene algo diferente del resto de España. Y no sólo por su situación geográfica. Su Gobierno autonómico, a diferencia de otros, lleva tiempo desmarcándose públicamente de la intervención política en el futuro de las cajas de ahorros. Ahora vuelve a diferenciarse de otras autonomías. Mientras otras pugnan por conservar el derecho de veto a fusiones con cajas de otras zonas (o a ejercerlo, como hizo la Junta de Andalucía con CajaMurcia y CajaSur), Canarias abre la puerta de par en par a que las cajas canarias se fusionen con entidades de ahorro de otras comunidades.

¿Por qué lo hace? Porque, aunque la fusión entre las dos cajas canarias siempre ha estado en la agenda del Gobierno autonómico (con independencia de su color político), éste sabe perfectamente que es una misión casi imposible. Los directivos de las dos cajas siempre se han opuesto a una fusión en la que no existen grandes problemas de complementariedad de red. Incluso aceptan que pueda tener efectos positivos para la economía canaria. Pero creen que la competencia entre dos entidades es mucho mejor para Canarias. Lo mismo que piensan las cajas en Galicia.

Hay otro motivo: la tradicional rivalidad entre Tenerife y Gran Canaria, entre Santa Cruz y Las Palmas, el denominado "pleito insular". Una fusión entre iguales, ahí está la experiencia de otras integraciones, no es viable. Tiene que haber alguien que lleve la voz cantante. Pero ¿cuál? Una absorción de una por la otra sería políticamente invendible en la zona afectada. "No es lo mismo que una caja de Vigo, como Caixanova, sea absorbida por Caixa Galicia, que es de A Coruña. Una operación así en Canarias, con La Caja de Canarias absorbida por Cajacanarias, o viceversa, provocaría un terremoto de impensables consecuencias", asume un directivo del sector.  

Pero también parece complicada una fusión con una caja de fuera. A primera vista. Porque las dos cajas mantienen alianzas estratégicas con otras entidades de la Península. Y una fusión virtual (integración de servicios centrales, pero con mantenimiento de la identidad corporativa, autonomía comercial y obra social) con otras cajas peninsulares ya parece mucho más factible, porque no habría problemas de competencia con ellas.

El vicepresidente y consejero de Economía y Hacienda del Gobierno canario, José Manuel Soria, del Partido Popular, cree que Caja Insular de Ahorros (La Caja de Canarias) y la Caja General de Ahorros (Cajacanarias). tendrán que fusionarse en el futuro, entre ellas o con otras entidades, para adaptarse al mapa financiero que quiere establecer el Ejecutivo central. "Es evidente que en toda España van a quedar muy pocas cajas y las canarias lógicamente tendrán que adoptar sus propias decisiones respecto a cuáles son los grupos de cajas con los que se sienten mejor para el negocio financiero".

Soria ha dejado claro a las cajas que el Ejecutivo autónomo no interferirá en ese "muy probable" proceso de fusiones, ya que este tipo de decisiones "es algo que compete" a los consejos de administración de las dos entidades. "De momento", apuntó el consejero, el Gobierno regional no tiene "ninguna intención" de intervenir.

Ahora bien, llega el momento de los matices. Para Soria, "las cajas canarias están en una posición media relativa que no está mal, incluso están bien si se compara con otras cajas de las cuales se van conociendo datos; pero lo que es evidente es que las dos cajas sumadas tienen en total poco más de 21.000 millones de euros de recursos, con lo cual son entidades dentro del conjunto nacional que no están entre las primeras, ni mucho menos". En otras palabras, que deben fusionarse, no necesariamente entre ellas.