Rivero reclama un Pacto de Estado para preservar un marco jurídico eléctrico
A menos de una semana de que se liberalicen las tarifas eléctricas, salvo las de último recurso o de bajo consumo, el presidente de la Asociación Eléctrica Unesa, Pedro Rivero, reclamó ayer al Gobierno, a los partidos políticos y a los agentes sociales un Pacto de Estado que permita garantizar la estabiiidad del marco jurídico para el sector más allá de los cuatro años que dura una legislatura. Dicho Pacto, obviamente, deberá incluir un compromiso de utilización de todo tipo de energías que sean rentables para la generación eléctrica, incluyendo la nuclear.
Al presentar la memoria eléctrica del sector del 2008, Rivero consideró que las tarifas eléctricas hubieran podido bajar sustancialemente el primero de julio, cuando se liberalizarán para consumidores particulares y pymes (baja tensión), si no fuera por la necesidad de repercutir en el precio final de la electricidad el déficit de tarifa, que se ha acumulado durtante casi diez años y que se genera cuando los costes de generación son mayores a los ingresos.
A finales de 2008, el déficit se situó en términos acumulados en cerca de 14.000 millones, casi cinco veces el beneficio anual de las empresas agrupadas en Unesa durante el pasado año.
Como consecuencia de este déficit, cuya generacíón tendrá que terminar an el año 2012, según compromisos estabecidos entre el Gobierno y las empresas, es muy probable que las tarifas eléctricas ya liberalizadas no reflejen el margen de descenso que podría haberse producido con la liberalización. Rivero estimó, en este sentido, que, en el precio final de "tarifa más déficit", el precio final de la luz "no tiene por qué subir en cifras sustanciales", aunque si pueden notarse.
El déficit tarifario, recordó, es una deuda que el Gobierno ha establecido que se pagará a través de la tarifa durante catorce años.
"Todo bajará menos el déficit", afirmó Rivero, durante la presentación del Informe Eléctrico de 2008 de Unesa, en alusión a la subasta de energía para el suministro de último recurso, que se celebrará hoy y que servirá de base para fijar la tarifa de último recurso. Esta puja, señaló, "tiene que dar más alegrías que sustos", indicó. El presidente de la patronal eléctrica consideró positivo que "por fin" hayan salido todas las disposiciones acerca de la nueva tarifa, a pesar de su "complejidad", y que "por primera vez las tarifas podrán subir o bajar".
Del déficit de tarifa acumulado hasta finales de 2008, las eléctricas han cedido mediante titulización garantizada por el Estado 5.126 millones, pero tienen pendiente de colocación otros 8.684 millones correspondientes a los ejercicios 2006 y 2008, y a los costes extrapeninsulares. La deuda total de las eléctricas alcanzó el pasado ejercicio los 62.100 millones, frente a los 51.935 millones de 2007.
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CAMBIO "COMPLEJÍSIMO".
Por otro lado, Rivero aseguró que la liberalización de tarifas a partir del 1 de julio y el traspaso de contratos de clientes domésticos a suministradores de último recurso obligará a las empresas a afrontar un cambio "complejísimo".
"Creemos que sí estamos preparados" para el modelo que entrará en funcionamiento en julio. "Hay que comprender que, si hay algún error, es humano y comprensible", aseguró, antes considerar que los fallos serán "pocos".
Por otro lado, Rivero explicó que se ha producido un retroceso del 8,3% en la demanda de energía hasta junio debido a la caída en un 18% de la actividad industrial, que quedó compensada con un incremento del 2,1% en el consumo doméstico. Según dijo, "la desaceleración ha sido más rápida de lo que todo el mundo pensaba".
RESULTADO DE LAS ELÉCTRICAS.
Las cinco eléctricas de Unesa -Endesa, Iberdrola, Unión Fenosa, HC y E.ON-- elevaron en un 6% el beneficio consolidado durante el ejercicio, hasta 3.897 millones, e invirtieron 6.950 millones, lo que equivale al 80% de su Ebitda de actividades eléctricas en España, según el informe presentado por Unesa.
La potencia instalada aumentó un 4%, hasta 94.761 megavatios (MW), gracias sobre todo al incremento en un 13,% de la potencia de las energías renovables y basadas en residuos, que alcanzaron los 28.105 MW y que supusieron el 29,7% de la generación total.
Las centrales convencionales, que ofrecen el 70,3% de la potencia, alcanzaron los 66.656 MW, un 0,6% más que en el ejercicio anterior. Los ciclos combinados fueron la tecnología del régimen ordinario con mayor crecimiento, del 8,8%, hasta 21.566 MW.
En la matriz final de generación, la nuclear elevó ligeramente, en un punto, su aportación, hasta el 18%, mientras que las renovables se mantuvieron en el 20% y el carbón incremento su contribución en ocho puntos, hasta el 38%.