La Xunta no se fía y por vez primera coloca a sus representantes en las cajas gallegas
Hasta ahora ningún Gobierno de Galicia había utilizado esa potestad, habitual en otras autonomías
La Consellería de Facenda de la Xunta de Galicia va a nombrar un representante en la Comisión de Control (el verdadero órgano de poder de una caja, al tener derecho de veto sobre todas las operaciones aprobadas por el consejo de administración) de Caixa Galicia y de Caixanova, las dos entidades de ahorro que tiene bajo su tutela el Gobierno autonómico. Hasta ahora, ningún Gobierno gallego, ni siquiera los presididos por Manuel Fraga Iribarne, el más intervencionista en las cajas de todos los inquilinos de la Xunta, había utilizado esa potestad que le confiere la normativa vigente y de la que hacen uso con fruición prácticamente todas las comunidades autónomas.
A nadie se le escapa la coincidencia de esta medida de la Xunta de Galicia, gobernada por el Partido Popular (PP) con la inminente aprobación del Fondo de Reestructuración Ordenada de la Bancas (FROB) por parte del Gobierno, pese a que no ha conseguido convencer del todo a la oposición.
También está la firme negativa de las dos cajas gallegas a fusionarse entre ellas (el único partido que apoya una operación así es el Bloque Nacionalista Galego, socio del PSOE en el anterior Gobierno autonómico). Y la voluntad expansionista de Caixa Galicia y de Caixanova, dispuestas a absorber cajas de otras comunidades autónomas.
El hecho de contar con un representante directo en la Comisión de Control de cada caja le da a la Xunta de Galicia información de primerísima mano sobre lo que se cuece en los órganos de decisión de Caixa Galicia y de Caixanova. Y aunque no tenga derecho de voto, sí podrá expresar la opinión del Gobierno autonómico. Una especie de derecho de veto sobre cualquier decisión estratégica de las entidades financieras tuteladas por la Xunta.
Mientras el Gobierno de Navarra quiere suprimir la norma por la cual el presidente autonómico lo sea también de Caja Navarra y algunas autonomías reducen el peso político en los órganos de gobierno de las entidades de ahorro (como Cataluña), la Xunta de Galicia manda una especie de comisario político a la Comisión de Control de las entidades.
Lo más curioso es que una medida intervencionista de este calibre cuente con el respaldo del sindicato Comfia-CCOO de Galicia, que la "valora positivamente" y que recuerda que "se trata de una práctica habitual en el resto de las cajas del Estado, aunque hasta la fecha los sucesivos Ejecutivos gallegos no la habían utilizado". Es más. Enmarca ese mayor control autonómico "dentro de la normalidad".
"Coincidimos con la conselleira Fernández Curras en que la vigente normativa contempla el nombramiento, aunque hasta la fecha, a diferencia de lo habitual en otras comunidades autónomas, no se haya hecho uso de mismo. Lo que puede resultar sorprendente es, precisamente, la falta de representación existente en unos órganos de gobierno, las distintas comisiones de control, en los que la Xunta, aun a pesar de los distintos signos políticos de los diferentes partidos en el poder, bien podía haber estado representada".
"En ese sentido, en Comfia-CCOO Galicia entendemos que este hecho demuestra que el Gobierno de la Xunta se encuentra sensibilizado ante la situación en que se desenvuelve el sistema financiero del Estado y con esta medida viene a patentizar su presencia en las entidades de ahorro", añade el sindicato.
"Igualmente, el hecho de que estos representantes de la Xunta puedan intervenir en las distintas sesiones con voz, aunque sin voto, viene a poner de relieve que con esta medida el Gobierno de Rodríguez Feijoo podrá mejorar sus tareas de supervisión y fiscalización, a la vez que desecha la intervención en la toma de decisiones de las entidades", concluyen en Comfia-CCOO Galicia.