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Publicado el lunes 22 de junio de 2009
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JUNTA DEL SANTANDER

Emilio Botín se lo pone cada vez más difícil al BBVA de FG

M.Á.V.– Doble mensaje de Emilio Botín en la Junta General del Santander. 2009 será "peor" que 2008. Pero "muy probablemente hayamos visto ya lo peor de esta crisis financiera". El optimismo del presidente del Santander, Emilio Botín, ha contagiado a su vicepresidente y consejero delegado, Alfredo Sáenz, que pronostica que la morosidad empiece a caer en 2011 tras alcanzar en 2010 su punto más alto: "Tengo una visión algo más optimista sobre la morosidad en España ahora de la que tenía hace seis meses. Entonces dijimos que nuestra tasa de morosidad acabaría este año en torno al 4,5%. Ahora esperamos un resultado alrededor del 3,5%".

Sáenz tiene claro que "a estas alturas de la crisis se pueden ver claramente qué bancos tienen un modelo de negocio sólido, y quiénes no". Y recuerda que las compras realizadas, que recibieron críticas nada veladas por parte del presidente del BBVA, Francisco González, generarán más de 2.000 millones de euros en beneficios adicionales entre 2008 y 2011.

Botín defendió la ampliación de capital, también criticada por su competidor, recordando que la demanda fue un 37% superior a la oferta, y que la acción del Santander se ha revalorizado un 78% respecto del precio de emisión. También, que fue el tercer banco del mundo por beneficios (y el primero occidental), con 8.876 millones, de los que 4.812 millones se destinaron a dividendos, el 18% más. "Este importe, abonado en efectivo, es el más alto pagado por cualquier banco internacional", señala el presidente del Santander. El BBVA bajó su dividendo en efectivo y pagó parte en acciones procedentes de la autocartera.

Y la mayor andanada. Botín se compromete a "mantener la proporción de los beneficios que destinamos a dividendos en el entorno del 50% y el pago en efectivo", aunque la junta general de accionistas aprobó una ampliación de capital de 1.000 millones para que éstos puedan optar por recibir en efectivo o en acciones un importe equivalente al segundo dividendo a cuenta, con ventajas fiscales en este último caso.

Además de abonar el 1 de agosto un primer dividendo a cuenta de 0,13 euros por acción, el mismo que en 2008, Botín anuncia que el objetivo "del consejo del banco para este año 2009, todavía más difícil que el anterior, es mantener el beneficio neto ordinario que el grupo obtuvo en 2008, 8.876 millones, y el importe destinado a retribuir a nuestros accionistas en dicho año, 4.812 millones".

Por si no fuera suficiente, dos mensajes más. Uno, "no necesitamos en absoluto de nuevas adquisiciones para aumentar nuestros resultados". Dos, "mantener en el futuro y cualquiera que sean las circunstancias la política del banco de pago de dividendos en efectivo".

Botín, además, manda un claro mensaje al Gobierno sobre la reestructuración del sistema financiero: "Si en el futuro fuera necesario algún tipo de intervención, ésta se debe hacer con sentido de anticipación, caso por caso y mediante el correspondiente plan de reestructuración de la entidad que lo necesite, siendo el Banco de España el encargado de promover y tutelar estas medidas". Más claro: "El Banco de España debería tener en todo este proceso plena capacidad  para actuar sin interferencias políticas".

Y otro recado a Bruselas. Aunque el presidente del Santander es partidario de una mayor y mejor coordinación de los supervisores, "no creo que para alcanzar este objetivo sea necesaria en Europa la solución de un supervisor único supranacional". Para Botín, esta fórmula "puede crear una lejanía poco aconsejable entre supervisor y supervisado", cuando "los sistemas bancarios que han resistido mejor la crisis son precisamente aquellos donde ha existido una supervisión bancaria más estricta y con una mayor capacidad de anticipación". En este sentido, Botín destaca "la excelente labor realizada por el Banco de España para evitar que las entidades de nuestro país asumieran riesgos excesivos o utilizaran, dentro de su gestión, vehículos especiales de difícil control.