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Publicado el jueves 18 de junio de 2009
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Curso sobre Banca en la Universidad Menéndez Pelayo

El Banco de España será más flexible en la exigencia de provisiones

El supervisor hace caso a las peticiones de las entidades financieras para no agravar la crisis

Fernandez OrdoñezMiguel Ángel Valero.– El Banco de España da su brazo a torcer. Aunque no modificará la exigencia de provisiones anticíclicas, sí será mucho más flexible en su aplicación a las entidades financieras. El supervisor ultima la elaboración de una carta en la que se comunica a las entidades los criterios de flexibilización de las provisiones anticíclicas, creadas por el Banco de España para aprovechar los tiempos de bonanza para generar un colchón para los malos tiempos, y que otros bancos centrales quieren implantar en sus países a raíz de la crisis financiera internacional.

Este asunto es vital para bancos y cajas. Buena prueba de ello es que el curso de la Apie en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander se ha convertido en un auténtico clamor para que el Banco de España frene el acelerador de sus exigencias de provisiones. El más contundente fue el presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (Ceca), Juan Ramón Quintás: "Si no cambian algunas cosas, como por ejemplo, si no se endereza la situación económica y se hace un fondo flexible, si no se cambia la circular contable sobre las provisiones, lo que viene es el diluvio".

Quintás no sólo quiere flexibilidad en las provisiones. También en el nuevo Fondo de Reestructuración y Ordenación Bancaria: "Si la política es la adecuada, nos sobrarán dedos de la mano para contar las entidades que tengan problemas", señala. Esa flexibilidad serviría para que el Estado apoye a aquellos bancos o cajas que son viables aunque tengan problemas temporales de solvencia generados por los ajustes que realice para su saneamiento. De esta forma, el Estado solamente tendría que intervenir las entidades inviables. "El Banco de España tiene que minimizar el coste público de un rescate", argumenta el presidente de la Ceca. Flexibilidad también para que haya ayudas públicas para que una entidad solvente se haga cargo de otra con problemas.

Pero a Quintás le quita el sueño las provisiones anticíclicas, porque cree que lo que es muy bueno en épocas de bonanzas puede tornarse en negativo en crisis. Asegura que el Banco de España está estudiando cómo hacer "una interpretación más razonable" en las provisiones por la morosidad. Por ejemplo, con el coeficiente de severidad: se provisiona sólo la pérdida esperada, no todo el crédito moroso, ya que la mayor parte de la deuda se recupera. O en una hipoteca, sólo provisionar por la parte que exceda del 80% del último valor de tasación de la vivienda.

El presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, apoyó el planteamiento de Quintás. Elogia las provisiones anticíclicas acumuladas en la época de bonanza gracias a las exigencias del Banco de España y que han sido la "clave" para hacer frente a las dificultades de la situación actual. Blesa recordó que la banca española se encuentra mejor preparada que la internacional para "absorber shocks" gracias " a la supervisión del Banco de España, quien siguiendo rigurosos principios de prrudencia introdujo regulaciones contracíclicas que desincentivaron la acumulación excesiva de riesgos". Pero cree que en este momento de dificultades el rigor de estas normas no puede convertir en un problema lo que era una solución.

El director general de La Caixa, Juan María Nin, cree que el calendario de provisiones es bueno, pese a la dureza de la crisis. Y que en situaciones excepcionales hay que facilitar un mayor grado de flexibilidad. En una brillante exposición, demostró que "los sistemas financieros tienen una tendencia a amplificar los ciclos económicos a través de la política de créditos, al alza en épocas expansivas y a la baja en las de contracción". Y que "evitar crisis futuras requiere, por tanto, disminuir la prociclicidad del sistema replanteándose las reglas actuales, con cambios en solvencia, liquidez y provisiones".