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Publicado el jueves 18 de junio de 2009
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Empleados de la caja registran indicios de caídas de depósitos provocados por rumores

Caja Madrid reduce morosidad en abril y mayo pero su forma de hacerlo levanta recelos en el BdE

Esperanza Aguirre cena con Ruiz Gallardón y Fernández Tapias con el candidato a sustituir a Miguel Blesa en mente

Miguel BlesaAlberto Valverde.– Caja Madrid ha reducido sustancialmente el ratio de morosidad que presentaba a finales del primer trimestre de 2009 -un 5,57% frente a un 4,7% de media en el sector-, pero la forma de hacerlo ha levantado suspicacias en la Inspección del Banco de España. Fuentes próximas a los reguladores  aseguran que la entidad que preside Miguel Blesa ha renovado, con una celeridad poco habitual, créditos corporativos a empresas que hace unos meses no presentaban tanta solvencia como la que ha justificado ahora su concesión. Este recurso a lo que en la jerga bancaria se conoce como "la bicicleta" ha provocado tensión con la autoridad reguladora que ha tomado cartas en el asunto por si fuera necesario intervenir. Mientras, Esperanza Aguirre ha cancelado hasta septiembre sus ataques a Blesa, que finalmente ha dado su brazo a torcer al verse sin el apoyo ni del Ayuntamiento ni de Comisiones Obreras. Blesa no será ni siquiera consejero en la caja, lo que precisa para optar a la presidencia. Busca ahora un encaje personal en el holding Cibeles o en alguna empresa participada, como Iberia. Además, Aguirre ha cenado con el alcalde de Madrid Alberto Ruiz Gallardón, con la presencia en el ágape de Fernández Tapias (FEFE), eterno candidato a la presidencia de la caja madrileña.

La morosidad de Caja Madrid al finalizar el primer trimestre era del 5,57%, cuando la del sector de cajas es del 4,7%. En el ranking figuraba entonces como la tercera entidad de ahorro con mayor ratio de morosidad, por detrás de Caja Castilla La Mancha (CCM), intervenida por el Banco de España, y por Caixa Cataluña, presidida por el socialista Narcis Serra. No hay datos públicos de la morosidad de la entidad marileña durante los meses de abril y mayo y no los habrá hasta que presente resultados el próximo mes, pero esas cifras han sido entregadas al Banco de España. Son éstas, precisamente, las que han generado preocupación.

Ayer, en Santander, el consejero delegado de "la Caixa", José María Nin, y el presidente de la CECA, Juan Ramón Quintás, coincidieron en una idea: que las pérdidas y la morosidad del sistema financiero, especialmente entre particulares y pymes en lo que se refiere a la mora, alcanzará unas cifras alarmantes durante los próximos meses si el Banco de España no "ablanda" sus exigencias sobre provisiones anti-cíclicas. Capital Madrid informó el pasdo día 5 de junio (consultar archivo arriba) que la Banca había pedido al regulador suavizar la obligatoriedad de realizar provisiones por los créditos concedidos a empresas inmobiliarias o promotoras que se acogen a la Ley Concursal. Esa exigencia estaba incrementado peligrosamente la morosidad ya que la normativa vigente no sólo obliga a provosionar sino que también fuerza a considerar morosos sus pasivos bancarios hasta que se solventa la suspensión de pagos.

Fuentes del mercado aseguran que la morosidad de Caja Madrid en algunas operaciones, como es el caso de sus titulizaciones de hipotecas, ha llegado al 17% en los últimos meses. Esta situación ha causado una honda preocupación en medios de los reguladores que temen que el conocimiento público de esta situación agrave la celeridad de propagación de los rumores que existen en torno a  la situación contable de la caja madrileña que, además, ha visto su rating de solvencia rebajado por la agencia Moody´s. Algunas fuentes achacan la aparente caída registrada en los depósitos al hecho de que desde instancias oficiales y del Banco de España se sugieriera la posibilidad de una eventual intervención, forzada por los enfrentamientos en la Comunidad de Madrid, entre distintas facciones del Partido Popular (aguirristas y gallardonistas), por el control de la caja madrileña, a punto de entrar en un proceso electoral que tiene como fecha tope el mes de noviembre.

Este trasfondo que existe detrás del deterioro de las cuentas -y que algunos políticos achacan a los enfrentamientos por su control- es el que ha provocado un cambio en la actitud beligerante de Miguel Blesa, atrincherado hasta hace muy poco en el sillón presidencial. Ahora se asegura que el presidente de la entidad, que accedió al cargo hace doce años con el apoyo directo de su amigo y compañero de carrera fiscal José María Aznar, ha abandonado la batalla convencido, entre otros, por su principal apoyo, el alcalde de Madrid Alberto Ruíz Gallardón. El alcalde, además, se ha acercado a Esperanza Aguirre para tratar de consensuar un candidato de consenso habida cuenta que los propuestos por Aguirre -Rodrigo Rato y Luis de Guindos- no terminan de cuajar en medios próximos al Gobierno de Zapatero. El Ejecutivo ha "pedido" voz y voto en la pelea de la caja madrileña, al enviar un recurso al Constitucional sobre el proyecto de Ley de Caja elaborado desde la presidencia de la Comunidad de Madrid y su grupo parlamentario.

En este contexto político, lo más sorprendente es la cena que han mantenido hace escasas fechas Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón, reunidos por Fernando Fernández Tapias, que fuera vicepresidente de la entidad hace ya más de quince años y que ahora ejerce, entre otros tráficos de influencias y de cosas variopintas, de vicepresidente del Real Madrid con Florentino Pérez. Una fuente segura comenta que el encuentro tripartito se planteó la evetualidad de proponer a Tapias como sucesor de Blesa, sin poderes ejecutivos por razones de edad, aunque en otros mentideros señlan que el convite sirvió para obtener el apoyo de Esperanza Aguirre a la concesión del crédito de 77 millones de euros que Caja Madrid, con su morosidad y todo, ha prestado al Real Madrid para financiar su nueva ronda de fichajes galácticos y obscenamente (en expresión del Times de Londres) supermillonarios.