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Publicado el martes 16 de junio de 2009
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Caja Madrid financia al Real Madrid el fichaje de Ronaldo el día que Moody´s baja su rating

Alberto Valverde.– Dirán que nada tiene que ver una cosa con otra. Pero es todo un indicio del ceremonial del absurdo que se representa cada día en este país. Ayer, el consejo de administración de Caja Madrid, y además por unanimidad, aprobó la concesión de un crédito de 74 millones de euros al Real Madrid para financiar una parte sustancial del fichaje de Cristiano Ronaldo, el más caro de la historia del futbol mundial. Apenas momentos antes -o después, da lo mismo-, la agencia de calificación Moody´s rebajaba el rating crediticio de la entidad de ahorro madrileña, una de las cajas españolas que mayor índice de morosidad ha admitido registrar hasta la fecha. A Caja Madrid y a su presidente Miguel Blesa le salva, obviamente, que otras 24 entidades españolas sufrieran el mismo "castigo" por parte de Moody´s.

Pero este "mal de muchos..." no oculta el serio problema que puede representar para una entidad de ahorro de carácter público financiar una operación de alto riesgo como es el fichaje de Ronaldo o de cualquier otro jugador en un sector como la liga profesional española, cuya deuda bancaria supera los 4.000 millones de euros en estos momentos, de los que más de 600 millones se deben a la Hacienda Püblica. A riesgo de ser tildados de demagogos, la concentración de riesgo por parte de algunas entidades de ahorro o de crédito en clubs de futbol con escasa capacidad de ingresos es sin duda un despropósito. Y más en la presente situación económica. Lo escribía la prensa internacional la semana pasada y lo reiteraban personalidades del mundo empresarial, cultural y hasta religiosa de toda la Europa comunitraria.

Porque en el caso de Caja Madrid la obscenidad de la que hablaba el Times de Londres es todavía más llamativa. La entidad madrileña se haya inmersa en una batalla política entre distintas facciones del PP por su control, una vez que su actual presidente Miguel Blesa, que se aferra a la silla después de haber sido colocado alí por su amigo José María Aznar hace más de 12 años, se niege a dar su brazo a torcer. La batalla es convenientemente azuzada por el PSM, y hasta por el Gobierno de Zapatero y el Banco de Españam que ha amenazado con intervenir la entidad.

En cualquier caso, y aunque protegido en este caso por todo el consejo, Blesa no dejará muy buena huella como gestor, pese a haber acumulado algunos ejercicios destacados sino brillantes en el pasado. La entidad registra uno de los ratios de morosidad más elevados del sector, más del 5,9%, y tiene una elevada y preocupante exposición al negocio inmobiliario e hipotecario y otras actividades cíclicas.

Como consecuencia, Caja Madrid se ha visto forzada a acudir a las subastas de liquidez creadas por el Gobierno, organizadas a través del ICO. Es decir, la entidad madrileña está recibiendo dinero público teóricamente para que pueda mantener su actividad crediticia con sus clientes e impositores. Ayer, de hecho faciitó la liquidez del Real Madrid y de su junta directiva. Y la de un jugador portugués que declara sus impuestos en un país tercero. En otras palabras, dinero público para engordar egos en las tardes/noches del Palco del Benábeu durante los fines de semana. Y todo ello en medio de la peor crisis económica del país. Demagogia, si...y mucha falta de sensibilidad.

Caso distinto, aunque no exento de preocupación, es el de las otras dos entidade -Santander y la Caixa- que han aportado cantidades parecidas -74, el primero y 60 el segundo, en forma de aval ésta última. para facilitar la locura Florentino en el Madrid. Pero estos bancos se han defendido con sus propios recursos, sin recurrir a los públicos. Y han procurado unas garantías, como los derechos de emisión de televisión, que Mediapro y Prisa negocian compartir el año que viene. En otras palabras, al ciudadano o cliente bancario siempre le queda el recurso de no copmprar futbol televisado. Caso diferente es cuando se lo imponen via impuestos...