Monitor de Latinoamérica
Argentina no es Venezuela, pero es tiempo de restricciones
"El modelo venezolano no es el argentino". Lo dice alto y claro Néstor Kirchner, el depositario de todo el poder en el Gobierno argentino, consorte de la Presidenta y primer candidato en la carrera de las legislativas que se celebran en pocas semanas. El anuncio de nacionalización de varias empresas del grupo argentino Techint por parte de Hugo Chávez sigue dando que hablar en el mundillo político y económico rioplatense. Aunque, no cabe duda, éste es tiempo de paños fríos y de reflexiones pausadas, de reactivación del crédito, también de restricciones comerciales proteccionistas (que incluso ya se convierten en acuerdos entre los países de la región) y de políticas de austeridad que se imponen a los inversores extranjeros.
Vamos por partes.
Kirchner repite que Argentina no es Venezuela, pero es firme a la hora de descartar una venganza: "es absurdo" negar la entrada a Caracas al Mercosur. Y a los que fruncen la nariz, les dice que el modelo que propone el Gobierno argentino es el de "un Estado presencial, pero articulando lo público con lo privado". Y apostilla, para quien quiera oírlo, que su Gobierno defiende la actividad privada con sentido nacional y que "cada vez que nosotros nos tuvimos que hacer cargo de alguna empresa fue porque la abandonaron".
A propósito de la independencia como país y de la articulación entre lo público y lo privado (y mientras Chávez se apresta a nacionalizar todo el sector petroquímico), en Argentina empieza a circular dinero vinculado a lo último que allí se nacionalizó. Esto es, los fondos de jubilaciones y pensiones que ahora maneja en su totalidad el Estado, a través de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSeS).
Así, el Plan Hipotecario que ha lanzado el Gobierno contempla la oferta de créditos, a través del Banco Hipotecario, para financiar la compra, construcción o rehabilitación de viviendas, a tasa fija (entre el 14% y el 20%) y con plazos extendidos entre un mínimo de 15 años y un máximo de 20. Los cálculos oficiales dan por hecho que, además de dinamizar el mercado inmobiliario y de la construcción, para la ANSeS significará una buena inversión, porque el dinero se colocará a tasas redituables.
Los que apoyan la medida hablan de un cambio de formas en el territorio K, con más armonía entre la inversión pública y los intereses privados. Los que la denostan aseguran que éste es un plan que sólo conviene a la clase media y que, de nuevo, desprotege a los sectores más castigados. Y no sólo eso, los críticos apoyan sus argumentos en que Brasil, Colombia y Perú han hecho mejor las cosas, fomentando el desarrollo de vivienda social, con préstamos hipotecarios con tasas de menos de un dígito y más beneficiarios. El ejemplo, para los que protestan, es la operatoria de la Caixa Económica Federal de Brasil, con tasas desde 6,5% fijas, en Reales.
Sin embargo, funcionarios del Gobierno K se muestran más que satisfechos por la cantidad de solicitudes recibidas y aseguran que esta operatoria especial del Banco Hipotecario con fondos de la ANSeS ha superado las expectativas iniciales. Incluso se atreven a ir más allá, para sostener que Argentina ya "está saliendo de a poquito" y "más rápido" de lo previsto de la crisis internacional, gracias al superávit fiscal y comercial que sostiene su economía desde 2003.
Chile y México, en el top ten del crédito hipotecario
A propósito de créditos hipotecarios, el BBVA ha dado a conocer un informe en que indica que Chile y México son los países de América Latina que registran el mayor desarrollo en materia de crédito hipotecario en la vivienda. El saldo de crédito de Chile representó el 18% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2008 y el de México, el 14%.
El análisis del grupo español matiza, sin embargo, que en América Latina todavía los estándares son muy bajos en comparación a los de países como España (60% del PIB en 2008) o Estados Unidos (70%).
En México, la cercanía con los problemas norteamericanos, ha afectado sensiblemente al mercado inmobiliario, sobre todo, en las ciudades costeras. "Los menores volúmenes de compra de segunda vivienda por parte de los baby boomers, e indirectamente, la menor actividad turística, han deprimido los volúmenes de compra de vivienda en estas zonas", aclara el documento. Como contrapartida, la vivienda social sigue siendo un sector muy dinámico, gracias, en alguna medida, a la disponibilidad de la oferta de suelo.
La propuesta del BBVA pasa por seguir desarrollando instrumentos innovadores (hipoteca inversa, colateralizar hipotecas con activos correlacionados, etc.) para profundizar la bancarización hipotecaria.
Convivencia de buenos vecinos entre Brasil y Argentina
Brasil tiene resto y se puede dar el lujo de dejar tranquilos a sus vecinos argentinos, con acuerdos para limitar las exportaciones. Un gesto que se corresponde con los buenos números que empiezan a anotar en Brasilia: en mayo, el flujo cambiario en Brasil arrojó un saldo positivo de 3.134 millones de dólares, su mayor valor en los últimos trece meses. El saldo positivo de mayo dobló al de abril (1.430 millones de dólares) y finalmente revirtió, en parte, los resultados negativos de los meses anteriores.
No es de extrañar, entonces, que, con el impulso de ambos Gobiernos, empresarios argentinos y brasileños hayan alcanzado acuerdos para administrar el comercio de calzado, frenos de automóviles y muebles de madera. Un primer paso importante para evitar conflictos entre vecinos.
Aunque los argentinos pedían algo más de restricciones, los fabricantes brasileños de calzado limitarán sus exportaciones de calzado al mercado argentino a 15 millones de pares al año hasta 2011. Esto significa ceñirse un 20% con respecto a 2008. Como contrapartida, se otorgarán licencias de importación para unos 3,4 millones de pares de zapatos brasileños, demoradas desde hace meses.
También se reducirá en un 35% la venta de muebles de madera brasileños a la Argentina. Y en cuanto a los frenos para automóviles, se restringirá el ingreso de productos brasileños al mercado argentino en un 37% , con base en las registradas en 2008 (que alcanzaron los 15 millones de dólares).
Las negociaciones continúan en una industria tan sensible como la autopartistas, en la que los dos países tienen mucho que decir. Otro tanto de lo mismo sucede en el sector de los lácteos. En este terreno, los productores brasileños de leche habían protestado en abril por los precios a los que estaban exportando los argentinos la leche en polvo.
Sin reparto en Endesa
En Argentina, Endesa ha recibido un rapapolvo del Ente Regulador de la Electricidad (Enre), el organismo público de control del servicio de electricidad. Esto ha obligado a suspender el reparto de beneficios de unos 17,4 millones de dólares de la distribuidora Edesur, controlada por la española en sociedad con Petrobras.
Al parecer, Edesur debía informar de sus intenciones y esperar el visto bueno del organismo (que se da tras valorar el cumplimiento de las obligaciones del contrato), algo que la compañía niega. Edesur alega que lleva dos balances positivos y que no reparte dividendos entre sus accionistas desde 2001, año de la última gran crisis argentina.
El Enre insiste en que debe "evaluar anualmente el cumplimiento general del plan de inversiones de la empresa previo a cualquier disposición de fondos para distribuir dividendos". Sin embargo, si el organismo no se expide en dos meses a partir de haber sido informado, la empresa puede disponer de sus fondos.
Mientras la compañía española espera poder repartir entre sus accionistas una parte de los beneficios de 24,8 millones de dólares obtenidos en 2008 (aproximadamente 0,019 dólares por acción), el candidato Néstor Kirchner critica en campaña a los consorcios que, como el argentino Techint, están en crisis "para pagar lo que le deben a los trabajadores", pero no para dejar de retirar su rentabilidad.