El BdE comienza el saneamiento de la cartera industrial
CCM Corporación subasta su 12,5% en Isolux por 300 millones
Pese a las presiones de unos y de otros -entre ellos la Junta de Castilla La Mancha, el PSOE y el PP de esta autonomía- para evitar la liquidación de Caja Castilla La Mancha (CCM), el equipo de interventores del Banco de España en la entidad continúa haciendo su trabajo de saneamiento. Y ha comenzado, siguiendo órdenes directas, por liquidar su participación en Isolux, la empresa que preside Luis Delso y que adeuda a la caja casi 200 millones de euros. Se acabaron los favores que hacía Juan Padro Hernández Moltó a sus próximos, con los que compartía aficiones, como el club de balonmano que financia la entidad intervenida.
Mientras la caja amortigua como puede la situación, con un menor impacto del esperado en cuanto a retirada de depósitos (tras 15 meses de estar en el candelero mediático, sólo ha perdido el 9% según su director general, Xabier Alkorta, nombrado por el Banco de España tras la intervención), el panorama no es igual para uno de los culpables de la delicada situación de la entidad financiera, CCM Corporación.
Esta hólding concentra las participaciones industriales de la caja. Entre ellas, las que más morosidad han generado, como las constructoras y las inmobiliarias, en las que aparecen las "amistades peligrosas" del presidente de turno en la comunidad autónoma, ya sea José Bono, actual presidente del Congreso de los Diputados, o José María Barreda, o de los partidos políticos del lugar: Luis Delso, Domingo Díaz de Mera, Ignacio Barco, Román Sanahuja, entre otros.
El Banco de España ha ordenado que se ponga en venta la participación del 12,15% de CCM Corporación en la constructora Isolux Corsan, la séptima más grande del sector y la primera entre las que no cotizan en Bolsa. Los interventores resaltan que CCM necesita liquidez y la participación en la constructora que preside Luis Delso parece el activo más valioso de la Corporación y, por tanto, el que menos problemas puede tener para su venta.
Hay otro argumento. Isolux Corsan, controlada en un 53,7% por Luis Delso (ex presidente de Caja Postal y de Trasmediterránea) y su socio, José Gomis, tiene en la obra pública la parte sustancial de su actividad. Y los fondos de reactivación del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero animan este mercado. La constructora presenta además unas cuentas aseadas pese a la crisis financiera, inmobiliaria y económica, con una facturación de 3.316 millones de euros, el 37% más que el año precedente. Eso sí, el beneficio, 91 millones, creció mucho menos: el 5%.
En los primeros tanteos para la venta de la participación del 112,15% en la empresa de Luis Delso, aparece un candidato bien colocado: el fondo de capital riesgo británico 3i, que ya estuvo presente en el accionariado de la constructora precisamente antes de la entrada de varias cajas (entre ellas, CCM) en su capital. Pero hay otros grupos interesados. Incluso no se descarta que termine haciéndose con el paquete el propio Delso, con su socio Gomis, y financiación o acompañamiento de terceros.
El problema es el precio: CCM no quiere malvender sus activos y pide 300 millones de euros. Aunque se cerrara la operación en 200 millones, que es la cantidad mínima inicial para empezar a hablar de venta, las plusvalías serán suculentas, ya que CCM compró esa participación el año 2003 por 47 millones de euros. Eso sí, CCM no financiará al comprador de su participación en Isolux Corsan y exige el dinero prácticamente en efectivo. Nada de papelitos.
Una vez se logre deshacer de Isolux Corsan, CCM Corporación quiere reducir el peso del ladrillo, con el 9% de Parquesol, el 0,6% de la francesa Gecina. Lo que peor pinta tiene a la hora de contemplar su venta es el 11% de Global Cartera, cuyo principal activo es el 5,9% de Inmobiliaria Colonial (en manos de los bancos acreedores) y que también se encuentra en suspensión de pagos.
Donde no hay cambios, pese a que hasta ahora sólo ha sido un negocio ruinoso (acumula una deuda de 200 millones de euros), es en la presencia de CCM en la sociedad promotora del Aeropuerto de Ciudad Real, el primero de capital privado en España y fruto del faraónico sueño del presidente de Castilla La Mancha y de algunas de sus amistades peligrosas, que han invertido en él con financiación de la caja. En lo que va de año, CCM, a través de su Corporación, ha inyectado 26 millones en la sociedad, al acudir a dos ampliaciones de capital, la primera de 40 millones y la segunda (hace mes y medio) de 45,6 millones. Esto ha provocado un aumento de su participación del 30% al 37%. En CCM explican que la caja ha incrementado su presencia en la misma medida en que lo han hecho hasta el 40% otros promotores del aeropuerto privado, como los constructores e inmobiliarios tan cercanos a la caja y a la Junta de Castilla La Mancha como Domingo Díaz de Mera e Ignacio Barco.