"Buscamos a un Pedro Luis Uriarte, pero diez años más joven", aseguran los nacionalistas vascos
El PNV busca en el BBVA y entre sus ex directivos al futuro presidente de la BBK
Descartado Sánchez Asiaín, Javier Echenique, Juan Asúa, Gregorio Villalabeitia, Vitalino Nafría y José María Abril son los actuales candidatos
Vivir para ver. Después de casi una década de clamar en vano contra el "expolio" del BBV por parte de José María Aznar y Francisco González por la fusión con Argentaria y la fallida acusación de las cuentas opacas y los planes de pensiones en paraísos fiscales -que le allanaron a FG el acceso a la presidencia única del ahora segundo banco español-, el Partido Nacionalista Vasco (PNV) vuelve su mirada hacia el BBVA para encontrar allí al nuevo presidente de la BBK que sustituirá en julio a Xabier de Irala. El PNV, que aún conserva el poder de decisión en la caja vizcaína, ha tenido que aceptar la marcha de Irala, que oficialmente ha aducido motivos de salud para irse, aunque en realidad ha sido su falta de sintonía con el nuevo Gobierno PSE-PP de Patxi López. Cinco nombres se disputan la presidencia de la décima caja del Estado, cuatro de ellos ex directivos del BBVA.
El perfil de lo que busca un comité ad hoc formado por el presidente del PNV, Iñigo Urkullu; su máximo responsable en Vizcaya (la Diputación tiene la llave para el gobierno de la caja), Andoni Ortuzar; y el burukide (tesorero), José María Zalbidegoitia- está claro: "Queremos a un Pedro Luis Uriarte (ex consejero delegado del BBVA), pero diez años más joven", dicen en el PNV. Esto se traduce en una persona con contrastada experiencia en el sector financiero y, especialmente, en fusiones. Porque no se abandona el proyecto de la caja única vasca, primero con la integración de BBK y de Kutxa, a la que se sumaría en una segunda fase Caja Vital (controlada por PSOE y PP). Pero tan importante (quizás más) que la experiencia financiera o en fusiones sea que tenga ideología nacionalista, que "esté por hacer país", como dicen en el PNV. Que mantenga la BBK y la futura caja única vasca en manos de los nacionalistas, gobierne quien gobierne en Euskadi.
En ese perfil encaja perfectamente Javier Echenique, el discípulo aventajado de Pedro Luis Uriarte, y que desoyó los cantos de sirena de Francisco González para quedarse en el banco tras la marcha forzada de Emilio Ybarra y de éste. Joven, pero sobradamente preparado (ya sonó como candidato a la presidencia de la BBK cuando Irala informó de sus problemas de salud en marzo de 2007) y, sobre todo, con abiertas simpatías nacionalistas. Es el Pedro Luis Uriarte, pero diez años más joven, que busca el PNV. El problema es que hace unos meses que es presidente del Banco Guipuzcoano. Pero el hecho de que los principales accionistas de ese banco sean BBK y Kutxa y que el cambio de Gobierno en Euskadi ha frenado su venta al portugués Banco Espírito Santo pueden facilitar la mudanza.
Al propio Irala y a los directivos de BBK el que más les gusta como presidente es el actual director general, Ignacio Sánchez Asiaín, hijo del presidente del BBV. Pero desde el PNV se matiza que "su perfil no es el de un ejecutivo líder". Una forma sibilina de decir que no está próximo al nacionalismo. El PNV no dejó que Irala le nombrara sucesor y prefiere que Ignacio Sánchez Asiaín continúe como primer ejecutivo de BBK, porque valora su independencia respecto a las "familias" que existen en la caja, su experiencia financiera y la gestión realizada hasta ahora con Irala prácticamente desaparecido del día a día. Y, sobre todo, su sintonía con el Partido Socialista de Euskadi y con el Gobierno de Patxi López.
"Ignacio Sánchez Asiaín puede hacer en BBK con el PSOE lo que Pedro Luis Uriarte hacía en el BBV con el PNV, ser el interlocutor, el que sabe a quién hay que llamar para desatascar un asunto o hacer un negocio", explica un directivo ya jubilado del banco que presidía José Ángel Sánchez Asiaín. En otras palabras, mientras el nuevo presidente se centra en mantener la caja en manos del nacionalismo, el director general debe engrasar las relaciones con el Gobierno "españolista" de Patxi López y con el Gobierno central, para dejar libre la vía hacia la caja única.
El equipo de cazatalentos del PNV maneja cuatro nombres. Uno, Juan Asúa, director general para España y Portugal del BBVA desde el año 2007. Tiene a favor que es vasco (de Bilbao), joven (47 años), una trayectoria brillante en el banco y sobre todo que se le considera próximo al PNV. Pero los nacionalistas reconocen que presidir la BBK puede ser poco para un ejecutivo ambicioso, que es miembro del Comité de Dirección del BBVA desde 2005 y que aspira a grandes metas, como ser consejero delegado del banco. Algo que ha dejado caer Asúa en los contactos iniciales. Otra cuestión es una presidencia claramente ejecutiva en BBK, como era la de Irala. En ese caso el que sobra es Ignacio Sánchez Asiaín.
Otro candidato es Gregorio Villalabeitia. Otro vasco (de Baracaldo), ex director general del BBVA, al que ha representado en los consejos de Telefónica y de Repsol. Su gran ventaja es que conoce la caja: fue director general adjunto de la Caja de Ahorros Vizcaína hasta que ésta se fusionó con la Caja Municipal de Bilbao.
Otros dos ex directores generales del BBVA aparecen en las quinielas, aunque con muchas menos posibilidades: Vitalino Nafría, al que se le valora especialmente la gestión que hizo en México con Bancomer, y José María Abril, el hombre que manejaba en el BBVA las relaciones con las empresas (un área estratégica para la BBK y para la futura caja única vasca). Ambos abandonaron el banco (el primero llevaba Banca Comercial España y Portugal y el segundo Banca Mayorista) ante las continuas injerencias de Francisco González.
El que está totalmente descartado, al menos como presidente de BBK, es Ibarretxe. Y sus posibilidades para encabezar la futura caja única son muy remotas. En el PNV, donde eran notorias sus discrepancias con Urkullu, le consideran amortizado. Un cadáver político, vamos.