Inminente publicación en el BOE del Real Decreto eléctrico
El déficit tarifario será absorbido por las empresas en un plazo máximo de cinco años
No ha sido la solución que las compañías eléctricas esperaban, pero tampoco ha sido la peor. Hoy, una vez superados unos problemas de última hora en relación a los derechos de emisión de CO2, se espera que el BOE publique el Real Decreto aprobado por el Consejo de Ministros del pasado jueves (ver borrador a pie de página) y que modifica numerosos y vitales aspectos de la vigente normativa eléctrica, entre ellos algunos de los que han generado el actual déficit tarifario. Los expertos estiman que los cambios introducidos y el aval del Estado a la titulización del déficit, aliviarán los problemas de financiación al sector y permitirá a las empresas afrontar con éxito el nuevo ciclo inversor que precisa la actual situación de crisis económica. Se estima que con las modificaciones introducidas, el actual déficit (unos 10.000 millones a finales de año, según la CNE) podría ser absorbido por el sistema eléctrico en un máximo de cinco ejercicios.
La publicación en el BOE del Decreto Ley aprobado el jueves se ha retrasado unos días como consecuencia de ciertas diferencias interministeriales sobre la derogación del Decreto ley de 2007 que regulaba los derechos de emission de CO2 y el reparto de su coste entre las diferentes empresas. Finalmente, la nueva norma modifica dicho decreto y, aunque sigue sin reconocer la total gratuidad de estos derechos, establece un sistema para un reparto más equitativo e inferior de dichos costes entre las empresas. Aún así, las eléctricas dejarán de percibir, según estimaciones de los expertos, casi mil millones por estos derechos, ya que frente a su gratuidad reconocida en normas comunitarias, serán descontados de las tarifas.
Lo más importante del Real Decreto aprobado el jueves por el Consejo de Ministros se refiere, sin embargo, a la concesión de un aval del Estado para que las empresas puedan titulizar el deficit tarifario cuyo importe, según estimaciones de la CNE, se quedará reducido a unos 10.000 millones a finales de 2009. La caída de la demanda y de los costes de generación ha permitido minusvalorar, más bien recuperar mes a mes, este deficit que evidencia desde hace más de diez años la diferencia entre los costes reconocidos a las empresas y los ingresos por tarifas. El nuevo decreto permitirá a las empresas reducir adicionalmente este deficit mediante aumentos tarifarios periódicos, no necesariamente anuales. Como compensación, las empresas aceptan el denominado bono social por el que numerosos hogares podrán congelar sus pagos tarifarios.
Con el nuevo Decreto, el Gobierno pretende aliviar la difícil situación financiera de las empresas eléctricas como consecuencia de la crisis de liquidez del mercado, que bajo su criterio impedirá financiar los proyectos de inversion que se necesitan en la actual coyuntura económica. El Gobierno entiende que el déficit de tarifa supone una "restricción al crédito" que dificulta su financiación, impide la competencia, afecta negativamente a las inversiones de las eléctricas y entorpece que los ciudadanos reciban una señal adecuada de precios para adaptar su consumo.
Además, el Ejecutivo dice haber dotado al sistema, gracias a los avales, de un mecanismo de financiación "robusto" en un sector "fundamental" para la economía, y afirma que la implantación del mismo debe ser "rápida" para que tenga eficacia inmediata.
Para garantizar la financiación del déficit y acabar con el problema de liquidez de las eléctricas, los derechos de cobro se cederán a un fondo de titulización de nueva creación, cuyo gestor será elegido por la Comisión Nacional de la Energía (CNE).
Este fondo emitirá valores relacionados con el déficit reconocido y pendiente de cesión a terceros por un máximo de 10.000 millones este año. Al mismo tiempo, el Estado avalará los derechos de cobro generados entre el 1 de enero de 2009 y el 31 de diciembre de 2012 que se cedan al fondo.
El Ejecutivo asegura que la creación del fondo permitirá una gestión eficiente de la deuda que actualmente tiene el sistema eléctrico, acotará el déficit que pueda surgir hasta 2013 y garantizará que a partir de ese ejercicio no se produzcan más desajustes.