LA PIPARRA
Industria cerrará la central nuclear de Garoña
El Ministerio de Industria tiene prácticamente decidido cerrar la central nuclear de Garoña cuando, el próximo mes de julio, termine su permiso de funcionamiento. Fuentes próximas Moncloa han señalado que pese a la campaña mediática para prorrogar su autorización, Rodriguez Zapatero mantendrá sus promesas electorales para ir sustituyendo paultinamente kilowatios hora de procedencia nuclear por energías renovables.
Existe la posibilidad, sin embargo, que a la luz del informe preceptivo del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), el departamento que dirige Miguel Sebastián arbitre una solución transitoria que permita a la central mantenerse en activo hasta el 2011. Con ello se evitaría reclamaciones de las empresas propietarias (Iberdrola y Endesa) y las compensaciones por las inversiones realizadas hace unos años para extender su vida útil hasta por lo menos el año 2016. La central de Garoña, situada en la provincia de Burgos, fue la primera central nuclear española y con casi 450 Mw de potencia instalada, fue puesta en servicio en 1970.
Todos los días, sin embargo, se escuchan nuevas voces de la industria y empresa para mantener abierta la primera central nuclear española, inaugurada en 1970 y una de las más rentables del mundo. Ayer, la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) fue la última en unir su voz. La patronal señaló que en el caso de producirse el cierre "tendría un impacto muy negativo en la competitividad y el empleo de la industria española, con el riesgo de deslocalización para determinadas empresas de alto consumo de energía eléctrica".
En un comunicado, la patronal expresó su "firme apoyo" a la continuidad en funcionamiento de la central nuclear, caso de resultar positivo el informe en elaboración por parte del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) al respecto. Además, destacó que el "impacto negativo" del cierre afectaría también al resto de consumidores, "que se encontrarán con un sobrecoste, y encarecerá el 'mix' eléctrico".
La CEOE, que recordó que la central de Santa María de Garoña produce más de 3.500 gigavatios/hora (GWh) al año, lo que equivale a la actual producción de energía fotovoltaica del país, pero a un coste 10 veces inferior, señaló "la importante colaboración de la energía nuclear", frente a otras tecnologías de base, en la lucha contra el cambio climático, al no generar prácticamente emisiones de CO2 a la atmósfera, evitándose unos 2,5 millones de toneladas de CO2/año, así como su "contribución a la garantía y estabilidad en el suministro eléctrico".
La patronal indicó que el cierre de la central nuclear implicaría la sustitución de su potencia (486 MW) por otras tecnologías de base emisoras de CO2 y cuyo coste de producción sería superior.