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Publicado el miércoles 27 de mayo de 2009
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Monitor de Latinoamérica

Baja la fiebre al sur del Río Grande

México se sienta a hacer recuento económico de los destrozos 

Rio GrandeAna Iglesias.– ¿El mundo será menos consumista después de la crisis? ¿Qué otra sociedad sigue a la sociedad de mercado? Habrá que conformarse con tasas de crecimiento menores, alertan los expertos de los grandes organismos financieros internacionales. Algunas economías emergentes, como Brasil (o Rusia, China o India), podrían compensar parte del desfase de crecimiento perdido por las mayores, apostilla Kenneth Rogoff, economista jefe del FMI. De otro modo, ¿será la hora de "deshacer el desarrollo y rehacer el mundo"?, como pregona Serge Latouche, catedrático de Paris-Sud y "objetor" del crecimiento. Y, por cierto,  ¿qué pasará justo al sur del Río Grande?

América Latina suele tomarse el pulso al margen del mundo, pero México, uno de los dos gigantes de la región, siempre pende del hilo del Norte. Y esta vez, toca recesión y gripe. De la gripe se va saliendo. Se ha retirado la emergencia por la gripe A después de un abril y parte de mayo de vida entre paréntesis, con una megaciudad de 20 millones de personas paralizada, después de más de 50 muertes y más de 1.000 contagios, tras una paranoia turística que dejó la ocupación hotelera en la capital rozando 20 % (en una metrópolis que cada año recibe a 12 millones de turistas), al cabo de una pérdidas estimadas por el Gobierno -solo para el DF- en más de 750 millones de dólares.

Al cabo de las alertas, la fiebre y el reposo, México se sienta a hacer recuento de los destrozos, porque toca concentrarse en la recesión y en cómo salir del pozo. Los números son elocuentes: el Producto Interno Bruto (PIB) mexicano cayó un 8,2% en el primer trimestre de 2009 (en el primer trimestre del 2008, la economía había crecido un 2,6%).

Sin embargo, el sector primario (agricultura, ganadería, silvicultura y pesca) registró en este periodo de 2009 un incremento del 1,4 por ciento. La contracción en el sector industrial se debió a caídas en sus cuatro componentes: manufacturas (-13,8%), construcción (-7,7%), generación de electricidad, agua y suministro de gas (-3%), y minería (-1,1%).

El sector de los servicios tuvo una contracción del 7,8 por ciento debido a caídas del 17,2% en el comercio, del 10,6% en los servicios inmobiliarios, del 10,3% en los transportes, correos y almacenamiento, del 7,8% en los servicios de alojamiento temporal, preparación de alimentos y bebidas, y del 4,3% en los servicios financieros y seguros. Por el contrario, los subsectores que registraron mejores cifras fueron los de servicios informativos en medios masivos (3,7%), la dirección de corporativos de empresas (3,6%) y servicios educativos (0,7%).

México sin eufemismos    

Los números de la historia reciente dan cuenta de altibajos menos dramáticos en la economía mexicana. El PIB de México subió un 4,6% en 2006, un 3,3% en 2007 y el 1,3% en 2008. La caída del PIB prevista para este año se sitúa entre 4% y el 5,5%, con una pérdida de casi un millón de empleos. "Es un hecho que estamos en una recesión", reconoció el ministro mexicano de Hacienda, Agustín Carstens.

Para el Gobierno, el trecho más duro de caminar será la primera mitad de este año, con un grave ajuste en las empresas. En este momento, una mejor situación de los bancos en Estados Unidos anticipa la recuperación de los mercados de la zona. Sin embargo, el impacto de la epidemia durará unos tres meses en casi todos los sectores, aunque se cebará un tiempo más prolongado con la industria turística y de servicios. Los primeros brotes primaverales, entonces, se dejarán ver entre octubre y diciembre, según previsiones oficiales.

Si el turismo mexicano no podrá llegar a los 13.000 millones de dólares que se registraron en 2008 por culpa de la epidemia de este virus asociado al cerdo, peor lo tendrán los productores de carne de cerdo. Ante la caída de la demanda, no se han podido comercializar unos 300.000 animales. En México, el decimoquinto productor porcino mundial, la industria del cerdo emplea a 350.000 personas, produce 1,5 millones de toneladas de carne anuales y genera un valor de 30 unos 2.255 millones de dólares al año.

Las españolas expresan confianza azteca

Los inversores extranjeros procuran eludir los riesgos, pero México sigue entre sus planes: 38 multinacionales con filiales en el país azteca invertirán este año 6.300 millones de dólares y crearán 27.300 puestos de trabajo directos e indirectos en el país, según un anuncio del Consejo Ejecutivo de Empresas Globales (CEEG).

Como puede constatarse, el monto de inversión será algo inferior a los 6.700 millones de dólares de media que esas empresas invirtieron en 2007 y 2008. En un año tan difícil como éste, y para conseguir acercarse a las cifras de anteriores ejercicios, resultará de gran ayuda el empuje mixto, a través del acuerdo de promoción de inversiones que las firmas han logrado con la oficina estatal Proméxico.

El CEEG es un foro de representación empresarial cuyas compañías representan el 10,5% del PIB y el 12% de las exportaciones del país. Estas empresas -entre las que se encuentran Iberdrola, Gas Natural y BBVA,  Bancomer, American Express, Axa, Banamex, filial mexicana de Citigroup, Bosch, British Petroleum (BP) y Chrysler- han creado 500.000 empleos directos y 1,48 millones de puestos indirectos.

La cigarra y la hormiga

Los que ahorraron en verano, podrán pasar el invierno (austral). La fábula de la cigarra y la hormiga, aplicada a los países latinoamericanos indica que los primeros que asomarán sus cabezas del pozo de la crisis, serán Perú, Chile y Colombia, porque han podido estimular su economía en tiempos de vacas flacas, aseguran lo expertos del FMI.

Brasil se ha estabilizado y México -cuyas empresas están tan endeudadas como las brasileñas en moneda extranjera--- continúa estirándose, pero el cuello le viene corto para ver la luz: por encima tiene a los Estados Unidos, apabullados y haciendo más fuerza. Aunque el FMI señala que la prueba de resistencia a la que Estados Unidos sometió a sus mayores 19 bancos relativiza la posibilidad de que haya sorpresas desagradables en sus cuentas.

El fin de las restricciones del crédito por parte de los bancos tendrán, a juicio del organismo, un efecto balsámico en América Latina, que no sufre una crisis bancaria y cuya economía está impulsada por las bajadas de los intereses y el estímulo fiscal. Por otra parte,  los precios de las materias primas que exporta la región no han caído tanto como en otros momentos convulsos y, por tanto, se hallan en niveles equiparables a los de 2005.

Si la cigarra fuera americana

Como si no hubieran oído hablar de la moraleja acerca de la hormiguita hacendosa en verano, Argentina y Venezuela son las peor preparadas para tener una apacible post-crisis. Según estudios privados europeos de competitividad mundial que implicaron "pruebas de tensión" (PIB, inflación, desempleo, negocios, regulación, burocracia, cohesión social, etcétera), Chile y Brasil tendrán un buen despegue; también Perú y Colombia (hay coincidencia con los pronósticos del FMI).

México, tan dependiente del vecino del norte (que quedó en el lugar 28º), está entre los 15 últimos, entre algo más de 50 países. Son los países más pequeños (menos de 30 millones de habitantes), con vocación exportadora y un ambiente sociopolítico estable, los que ya están listos para aprovechar los beneficios de la recuperación económica.

En relación con el ambiente para los negocios en la región, habrá que decir que este índice sigue en uno de sus peores niveles de los últimos 7 años, aunque, nobleza obliga, viene experimentando una leve mejoría. Según la Fundación Getulio Vargas de Brasil, durante los primeros tres meses de este año, el ambiente de negocios subió de 2,9 puntos en enero a 3,6 puntos en abril. El índice de clima económico se integra del índice de la Situación Actual y del de Expectativas. De nuevo, Perú, Chile y Brasil se encuentran entre los mejores. De nuevo, México rebaja ilusiones.

Por último, en cuanto a las calificaciones de riesgo, los especialistas -en este caso, la agencia Moody's- aseguran que el impacto en América Latina es mínimo. El grado de afección de este momento difícil en los indicadores de deuda de América Latina y el Caribe será mucho menor en el subcontinente que en los países desarrollados, insisten.