Monitor de la Construcción
La construcción y las elecciones europeas
Con las elecciones al Parlamento europeo a la vuelta de la esquina, no parece hasta ahora que las distintas fuerzas políticas tengan mucho interés en hacer públicas sus propuestas programáticas al respecto. Las escasas menciones que se vienen haciendo a estas elecciones se plantean en clave de política interna. Los ciudadanos asistimos entre desolados y desengañados a un festival de insultos, descalificaciones y burdos videos que ni trasmiten lo que cada fuerza política considera propuestas básicas que interesen a nuestro país en la UE ni, lo cual es más grave, tienen el mínimo interés en hacerlo.
Aquí de lo que se trata no es de dilucidar cuales son las propuestas más razonables y eficaces para que nuestro interese,rto tempranero y si se es posible evitar desgastes irrecuperables para mantener el poder por parte de unos, o de minar aún más al Gobierno por parte de otros. Todo en clave clientelista y en tono barriobajero. Pareciera que estuvieran convencidos nuestros políticos de que los ciudadanos somos tontos de baba.
La crisis económica está afectando al mundo entero y pasando inevitablemente la correspondiente factura a los Estados comunitarios: Esta situación afecta a todo el sector empresarial pero singularmente a algunas actividades productivas en las que la situación está muy complicada y, en algunos acasos, en fase terminal. Tal es el caso de sector de la construcción y, en especial del sector inmobiliario, que tienen ante sí un complicado calvario para los próximos años en relación no ya al aumento, sino al mero mantenimiento de muchas empresas y puestos de trabajo. La salida de la crisis demanda a nivel comunitario aunar esfuerzos en la dirección correcta para salir de la crisis cuanto antes e iniciar la recuperación aunque sea tímida; demanda en cada país y en coordinación con el resto de iniciativas que se tomen dentro del ámbito comunitario, reforzar la competitividad, fortalecer el mercado único, establecer una política común y eficiente en relación con los flujos de emigración y caminar en la misma dirección en ámbitos de tanta importancia como son las políticas sociales y de empleo, las infraestructuras, la energía o las TIC.
Las elecciones al Parlamento Europeo lejos de ser un trámite más son esenciales por razones obvias. En primer lugar, es la única institución de la UE cuyos miembros se eligen por sufragio universal. En segundo lugar es la institución cuya influencia más ha crecido en los últimos años, desde que en 1993, con la entrada en vigor del tratado de Maastricht, se comenzó a aplicar el procedimiento de codecisión por el que ni la Comisión ni el Parlamento europeos pueden aprobar normas sin el acuerdo de la otra institución. Y en tercer lugar porque las tres cuartas partes de la legislación española vigente tiene ya su origen en las directivas y normas de la UE y -derivado de ello, lo que a menudo se olvida- que desde que se implantó el sistema de codecisión un 80% de la legislación comunitaria viene siendo aprobada de mutuo acuerdo entre el Parlamento europeo y el Consejo de ministros de la UE. El Parlamento europeo ha tomado y va a tomar en los próximos años decisiones muy importantes para la actividad empresarial y, en concreto, para la construcción, en cuestiones que se refieren al medio ambiente, a los transportes, al mercado interior, a empleo y asuntos sociales e inmigración, por poner algunos ejemplos. Por ello es conveniente repasar cuales sean las demandas que mejor puedan casar con los intereses del sector constructor, de modo que pueda apoyarse a quienes las defiendan. Sus instituciones han hecho llegar estas demandas a la CEOE, que las incluye entre sus propuestas a los partidos políticos en estas elecciones.
Lo más importante es avanzar en el objetivo de conseguir que las empresas puedan ejercer su actividad en plano de igualdad a nivel internacional con la garantía de unos mercados globales, abiertos y competitivos cuyas normas sean respetadas por todos. Y junto a ello es necesario que se implementen medidas eficaces para iniciar y consolidar la recuperación económica. También de ámbito general, pero de interés prioritario para este sector, es abordar la morosidad en los pagos, especialmente de las Administraciones públicas, que actualmente incumplen olímpicamente la ley nacional que fija este plazo en 60 días; potenciar la movilidad de los trabajadores mediante un impulso a los sistemas de reconocimiento de las calificaciones y lograr unas políticas de emigración bien diseñadas que respondan a las necesidades de cada estado y, dentro de él, de cada sector productivo.
Las propuestas de carácter más concreto serían la de completar la implementación efectiva del mercado interior de la energía para lo que es esencial acometer la construcción de las infraestructuras necesarias y acometer nuevas inversiones en energía nuclear, incrementando las interconexiones de España con Francia hasta un 10%. Y en lo que se refiere al medio ambiente -asunto tan sensible para la construcción- el sector demanda el aseguramiento de un compromiso global, en diciembre de este año en Copenhague, que se sustente en unos esfuerzos equiparables entre todos los países y sectores del mundo, de modo que su implementación permita a las empresas europeas competir en igualdad de condiciones en el mercado global.
Respecto a las infraestructuras del transporte, resalta el sector la necesidad de mejorar las conexiones pirenaicas; de promover más activamente las rutas paneuropeas de transporte de mercancías por carreteras sin restricciones a la circulación; de fomentar mejores conexiones entre puertos, carreteras y redes de ferrocarril; de asegurar el proceso de liberalización de los servicios ferroviarios con sistemas que no dificulten la participación privada en su explotación; de fomentar políticas de transporte urbano que faciliten la incorporación de la iniciativa privada; y de establecer una normativa con beneficios fiscales que posibilite una reducción impositiva a la hora de renovar el material móvil y la maquinaria de obra. Quizás un rato de reflexión de los ciudadanos sobre qué se vota en estas elecciones sería muy útil para que sirvan para algo más que para permitir que el gobierno y la oposición continúen impunemente tirándose los trastos a la cabeza.