La liquidez de Iberia es cuatro veces superior a la de la británica, lastrada por su fondo de pensiones
Iberia y British Airways dejan de ahorrar un millón de euros al día por no fusionarse
La española se niega a entregar su caja sin que un equilibrio mayor en la ecuación de canje
British Airways e Iberia, comprometidas aún en fusionarse, están en números rojos. Si se unieran ahora, el ahorro de una gestión conjunta de rutas y la compra de combustible podría llegar a 400 millones de euros al año en un primer momento e incluso podría alcanzar los 800 millones una vez consolidada la integración, con lo que podrían salir de las pérdidas. Pero la situación de partida es muy diferente. Iberia tiene cuatro veces más caja que British Airways mientras su capitalización bursátil es un 20% mayor para la compañía británica que, además, mantiene un déficit en su fondo de pensiones que puede llegar a los 3.000 millones, para el que le vendría de perlas hacerse con la caja de Iberia. Sin embargo, tras la última presentación de resultados, las cosas comienzan a equilibrarse.
Los directivos de British Airways, encabezados por su consejero delegado, Willie Walsh, han tirado la toalla en su pretensión de tener una mayoría notoria en su fusión con Iberia. Del 70% para la compañía británica y el 30% para la española que pedían hace dos años se ha pasado a conformarse con un 55% para British y un 45% para Iberia, aunque algunos estudios internos de ambas compañías ya barajan un canje de 53% para la española y un 47% para la británica y el propio Walsh ha reconocido ante los analistas que tal y como está la situación de ambas compañías la fusión se acerca cada vez más a la paridad.
Las cifras son elocuentes. Iberia ha entrado en pérdidas en el primer trimestre del año 2009 y ha sumado 92 millones de euros negativos, después de haber cerrado 2008 con un beneficio escaso, pero positivo, de poco más de 30 millones de euros. British Airways ha perdido en su último año fiscal, que termina el 31 de marzo, 409 millones de euros. Ambas han suspendido el reparto de dividendos y también las dos han anunciado planes de recorte de costes con menos vuelos y reducciones de personal.
Pero hay una diferencia radical entre ambas: Iberia tenía disponibles en su caja 2.252 millones de euros al terminar el primer trimestre de 2009 mientras que British Airways contaba con una liquidez disponible a la misma fecha de 540 millones de euros. El valor en Bolsa de British era al acabar el viernes último de 2.024 millones de euros y el de Iberia era de 1.554 millones. Esta es una de las cosas que los analistas no terminan de comprender, pero no sólo ahora, sino desde hace muchos años. La caja de Iberia supera infinitamente a la de sus competidoras europeas en cualquier comparación que se haga, pero su cotización nunca ha acabado de arrancar.
Si alguien comprara Iberia ahora a su valor en Bolsa tendría que pagar menos dinero del que la compañía tiene en su propia caja. Si la operación se hiciera con British Airways, no sólo tendría que pagar cuatro veces más de lo que la compañía tiene en liquidez, sino que además tendría que hacer frente al agujero del fondo de pensiones que la compañía inglesa no logra tapar. En términos puramente financieros (minusvalías acumuladas de las inversiones realizadas) el déficit ascendía a 31 de marzo último a 1.300 millones de euros. Pero en este tipo de compromisos de pago el término correcto a utilizar es el actuarial, que tiene en cuenta los compromisos futuros de pago a la plan tilla según su edad y las previsiones de jubilaciones. British Airways hace un nuevo cálculo actuarial cada año, en el mes de septiembre, y el último arrojaba un déficit de 2.000 millones de euros. El siguiente será seguramente mayor y hay analistas que hablan ya de 3.000 millones o más.
Con este fututo, los más de 2.000 millones de euros de caja de Iberia le vendrían muy bien para sanear el fondo. Pero ese dinero lo tiene reservado la compañía española para ir pagando los nuevos aviones que ha encargado para renovar su flota. Una fusión entre ambas compañías también proporcionaría ventajas en este capítulo, ya que la británica ha decidido dejar en tierra dieciséis aviones, ocho transoceánicos o otros ocho de vuelos más cortos. Iberia podría alquilar aviones a otras empresas y utilizar algunos de estos dentro de la conjunción de rutas. Pero la compañía española, según comentan los analistas, ha hecho cuestión de honor de la defensa de su caja.
En fuentes del mercado se asegura que la compañía española tiene toda la razón. La gestión de ambas empresas es tan diferente que British Airways, con una facturación de 10.000 millones de euros anuales ha conseguido acumular una caja disponible que es la cuarta parte de la que mantiene Iberia, cuya facturación es exactamente la mitad de la de British. Ambas partes han acordado no poner plazos para terminar la operación. Tras varias llamas telefónicas entre los principales directivos de las dos compañías la consigna es decir que la fusión sigue adelante, pero que en las actuales circunstancias tardará un poco más de lo previsto. Puede que el verano sea el momento para llevarla a cabo. Pero en todo caso la nueva empresa que surja de la fusión se acercará cada vez más al 50% para cada una de ellas.