Díaz de Mera, Delso, Marco, Sanahuja y las "amistades peligrosas"
Barreda, con apoyo del PP, pugna con el Banco de España para evitar la liquidación de CCM
"La entidad no puede estar sometida permanentemente a subasta", dice su director general, Xabier Alkorta
Nuevos problemas para el Banco de España en Caja Castilla La Mancha (CCM). El Partido Popular ha presentado una solicitud de comparecencia de la ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, para que informe si todos los usuarios de bancos y cajas de España van a recibir el mismo trato que los accionistas de la sociedad Aeropuerto de Ciudad Real SL. En su argumentación alude a que el diario El Mundo asegura que el Banco de España ha dado orden a los interventores en CCM para que no ejecuten créditos concedidos a éstos, pese a estar impagados y generar una deuda de 168 millones de euros. Aunque pocos entienden qué tiene que ver la ministra de Sanidad con la intervención de CCM, la solicitud de comparecencia vuelve a poner sobre el tapete las amistades peligrosas de los sucesivos presidentes de Castilla La Mancha, José Bono, y José María Barreda, en operaciones financiadas por la CCM de Juan Pedro Hernández Moltó: Domingo Díaz de Mera, Luis Delso, José Luis Rodríguez, Ignacio Barco, Román Sanahuja, entre otros.
Pero al Banco de España le preocupan más las presiones políticas, sobre todo del PSOE y del PP de Castilla La Mancha, que se juegan mucho en el envite de mantener CCM en manos autonómicas, aunque su saneamiento pase por vender sucursales (y su correspondiente negocio) y otros activos a otras entidades financieras, salvo que se quede con la entidad una de la región, como la Caja Rural de Ciudad Real o la nueva Caja Rural de Castilla La Mancha.
Y, sobre todo, las presiones de otro tipo que está recibiendo para evitar la liquidación de CCM. La más significativa es la de Xabier Alkorta, ex director general de la Kutxa. Nombrado por el Banco de España primer ejecutivo de la entidad manchega tras la intervención, aprovechó un acto en el que estaba presente Barreda para dejar claro que "puede haber una reestructuración de todo el sector, pero lo que no puede ser es que una caja con 600 oficinas, más de 2.000 profesionales, 1,2 millones de clientes, y una fidelidad puesta a prueba en 15 meses de estar con una reputación negativa, que ha perdido solo el 9% de sus depósitos, esté sometida a una subasta".
Alkorta se ganó el aplauso de los asistentes cuando subrayó que la fidelidad de los clientes de CCM "es un activo muy importante que se puede consolidar". Y sobre todo cuando afirmó que "no puede ser que una caja con la capilaridad de red que tiene CCM esté sometida a un procedimiento de subasta para ver quién es el mejor postor". Pero dijo más cosas: "El futuro de CCM tiene que estar escrito por CCM, porque la solución no vendrá de fuera, está en nuestras manos, y no existe un colectivo social en este momento que tenga más interés por sacar adelante este proyecto que el de CCM".
Posiblemente fue una coincidencia, pero al día siguiente de hablar Alkorta, José Viñals, ex subgobernador del Banco de España, hablaba en Bruselas como directivo del Fondo Monetario Internacional y reclamaba que las entidades "que no sean viables deben ser liquidadas".
Aunque unos días antes el presidente de la patronal bancaria AEB y ex subgobernador del Banco de España, Miguel Martín, sorprendía al rechazar públicamente la intervención de CCM: "Ninguna entidad debería ser liquidada sino aprovechada para contribuir a crear otra de mayor potencia y generar riqueza y bienestar".
Para echar más leña al fuego, la presidenta del PP de Castilla-La Mancha y secretaria general del Partido Popular nacional, María Dolores de Cospedal, envió ayer una carta a los trabajadores de CCM en la que les expresa su compromiso de "contribuir a reflotar y mantener" la entidad y de defender "la totalidad" de sus puestos de trabajo. En la misiva, Cospedal promete a la plantilla de la caja de exigir todas las responsabilidades económicas y políticas por los hechos que motivaron la intervención del Banco de España.