LA CRISIS Y LAS CAJAS
El Gobierno canario cede la iniciativa de la fusión a los órganos de gestión de sus cajas
El presidente de La Caja de Canarias cree "una irresponsabilidad" no contemplar esta opción
En un gesto inusual, dado el creciente intervencionismo político en las entidades de ahorro, el Gobierno autonómico canario ha enviado insistentes mensajes a sus dos cajas dejando claro que una hipotética fusión es iniciativa de ellas. El Gobierno canario renuncia, al menos públicamente, a mover ficha en ese tablero de ajedrez: "No es una cuestión que haya sido abordada por el Gobierno", señaló el viceconsejero de Economía y Hacienda, José Manuel Soria (PP). También deja muy claro que las cajas de ahorros canarias no están "ni muchísimo menos en la situación, afortunadamente, como puedan estar otras cajas en otros ámbitos de la economía española, donde ya no están hablando de fusión sino de absorción de alguna de ellas".
El viceconsejero de Economía y Hacienda del Gobierno de Canarias insistió a los representantes de Caja Canarias y de La Caja Insular que una fusión de las cajas canarias dependería "exclusivamente de sus consejos de administración, que son soberanos para plantear estas cuestiones".
Soria se pregunta públicamente si la posible fusión entre las cajas de ahorro canarias implicaría mejoras de solvencia y de eficiencia y en la gestión de la morosidad. "Seguro que sí, pero eso es algo que depende única y exclusivamente de las entidades". Sí admite el problema de la duplicidad de sucursales "por la cantidad de oficinas que CajaCanarias tiene en Gran Canaria y las que La Caja Insular tiene en Tenerife". Pero repite como un mantra la frase de que "son decisiones que corresponden única y exclusivamente a las entidades".
Los mensajes del Gobierno canario ya han tenido eco. El presidente de La Caja de Canarias, Juan Manuel Suárez del Toro, asegura que la fusión de las cajas de ahorros canarias "empieza a estar en la mesa", y cree "una irresponsabilidad no contemplar" esta opción, debido al momento de crisis que atraviesa la economía internacional y nacional.
Suárez del Toro afirma que ahora van a surgir "nuevas necesidades y, sobre todo, nuevas oportunidades". Y añade que, en un mundo globalizado, "las cajas pueden seguir cumpliendo su función de cercanía, de estar muy pegados a la tierra, a las necesidades propias del lugar de donde son, a la implantación que tienen, pero van a tener también la necesidad de unificar cosas, de hacer servicios centrales, de buscar alianzas, incluso de buscar masas críticas en temas importantes como la capitalización o la solvencia".
En cuanto al modelo de fusión que defendería como presidente de La Caja de Canarias, explica que se centraría en conservar la imagen de la marca, su implantación territorial y la labor de su obra social en el ámbito local. "Compartir los temas más importantes que nos hagan más fuertes --con la caja que se fusione-- sin perder la identidad local y la implantación local, que es posible hacerlo", destaca.
"Éste es un poco el modelo que nosotros queremos explorar y que creo que es por donde vamos a ir las cajas. También queremos contar con la anuencia del Gobierno de Canarias, que es quien tiene la competencia sobre el desarrollo de las cajas para empezar con un proceso que estimamos que hay que empezar a trabajar desde ya, porque probablemente el sistema lo necesite", apuntilla Suárez del Toro.
Las crisis "suelen presentar oportunidades", y "ahora es la oportunidad" de que las entidades financieras opten por ese modelo de compartir servicios centrales y esfuerzos de solvencia, ya que puede hacer "mucho más fuerte" a las cajas de ahorros "y a su vez conservar la identidad local y la implantación local que también les caracteriza".