Monitor de Latinoamérica
Lula, en el G20; Chávez, en el G2
No sólo hablaron "de igual a igual" con los grandes (en palabras del propio Lula), sino que además su voz tuvo reflejo en los resultados. Los latinoamericanos salieron del G-20 satisfechos porque esta vez tuvieron voto. Entre los emergentes del mundo, las economías latinoamericanas han empezado a contar, incluso para la toma de decisiones. De hecho, las bolsas de América Latina respondieron con optimismo. Y, a pesar de los mercados internos con índices de confianza perdidos y más amenazas de paro, los presidentes regresaron con una sonrisa. "¿No es chic que Brasil le preste dinero al FMI?", bromeó el elogiado ex sindicalista brasileño a poco de volver a su tierra. El guiño a los periodistas también forma parte de una aspiración: tener más influencia en el FMI. Unas horas antes, Lula había cerrado bastante más que la cita para la foto con la reina Isabel II y Barack Obama. Entre otras cosas, se reunió en Londres con el mandatario chino, Hu Jintao y esa sí que fue una reunión de las que podrían hacer historia.
Lo que allí discutieron el tercer (China) y el quinto (Brasil) tenedor de bonos del Tesoro de Estados Unidos es nada más y nada menos que la sustitución del dólar como unidad monetaria para el comercio y el sistema financiero planetario. Se trataría de constituir una nueva moneda de referencia que incluya los valores de varias divisas extranjeras, y que bien podrían ser los Derechos Especiales de Giro (DEG), que no equivalen al dólar ni al euro. En lo que ya hay un acuerdo de base entre los dos líderes emergentes es que al dólar y al euro habría que agregar la libra inglesa, el yen japonés y el yuan chino. Además, Rusa e India podrían sumarse a la petición...
Yuanes hasta en la Antártida
China también ha llegado a un acuerdo con Argentina, destinado a "fortalecer las reservas ante un eventual agravamiento de la crisis internacional". Las comillas pertenecen al director del Banco Central argentino, Arnaldo Bocco, quien descartó que los 10.200 millones de dólares vayan a utilizarse para pagos de comercio exterior. El Gobierno de la vecina de Brasil asegura que el acuerdo con China no tiene condicionamientos.
Los yuanes parecen adquirir un papel protagónico por aquellas latitudes, aunque los altos cargos del Gobierno K insistan en que el pre-acuerdo de swap (o permuta financiera) para intercambiar pesos por yuanes se destinará exclusivamente a operaciones de carácter financiero, para fortalecer el sector externo.
Frente a la inestabilidad internacional, algunos -caso México- eligen blindar su economía a través de millonarios créditos (Calderón ha pedido al FMI un crédito de contingencia por 47 mil millones de dólares). Y otros buscan las alternativas en el Lejano Oriente.
El Gobierno argentino ha tenido que argumentar frente a los industriales que esto forma parte de un proceso de consolidación financiera y no comercial. Aseguran los funcionarios K, además, que en este tipo de operaciones no existen los requerimientos o condiciones que sí suelen imponer los organismos internacionales, entre ellos, el FMI. Agregan que China y Argentina acordarán conjuntamente el uso de los fondos.
Achicando aguas
Lula es, sin duda, la cara de estos tiempos tan fotogénicos e internacionalistas, pero fronteras adentro, su Gobierno está, como todos, achicando agua, liberando créditos para frenar la destrucción de empleo, recortando presupuestos a Ministerios y buscando la manera de hacer frente al desplome de confianza de los consumidores en su economía.
De hecho, el índice de confianza del consumidor en la economía de Brasil registró su peor nivel desde septiembre de 2005, según datos de la Confederación Nacional de la Industria (CNI). La crisis deja huella en Brasil, en forma de paralización de plantas, despidos y obligadas vacaciones masivas.
Sin embargo, hay firmas que siguen disparadas al cielo, como Petrobras, que por segundo trimestre consecutivo superó a la petrolera mexicana Pemex como mayor empresa latinoamericana en volumen de ventas.
Petrobras -una compañía controlada por el Estado brasileño pero con acciones negociadas en las bolsas de Sao Paulo, Nueva York, Madrid y Buenos Aires- registró ingresos por 19.768 millones de dólares en los últimos tres meses de 2008, por encima de los 19.088 millones de Pemex -una petrolera estatal de capital cerrado- en el mismo periodo.
Con todo, Pemex mantuvo su liderazgo del año pasado en general, ya que cerró el año con ventas por valor de 96.074 millones de dólares, por encima de reportadas por su principal competidora sudamericana, por valor de 92.049 millones. Un dato curioso para recordar: en el cuatro trimestre de 2002, las ventas de Pemex llegaron a los 13.851 millones de dólares, casi el doble que los 5.899 millones de dólares de Petrobras.
Chávez y sus aliados del Islam
El otro bloque para la discordia es el que está publicitando Hugo Chávez con Irán, al que él jocosamente llama el "G-2". En la foto con Mahmud Ahmadineyad, Chávez habla de una nueva "arquitectura financiera entre nosotros, independiente del sistema financiero internacional".
El primer paso de esa alianza a dos bandas ha sido la inauguración del Banco Binacional Irán-Venezuela, su respuesta a la crisis mundial. La entidad arranca con un capital inicial de 1.600 millones de dólares, el mismo fondo con el que funcionará el Fondo Venezuela-Irán.
También hay, según dicen las fuentes oficiales, proyectos de cooperación científica, agrícola, energética, industrial y también, militar. En cuanto a su riqueza compartida, el petróleo, se estudia la posibilidad de construir dos refinerías de capital mixto, una en territorio venezolano y la otra, en suelo iraní.
¿Intentarán la República Boliviariana y la República Islámica crear una nueva moneda de referencia?