ANÁLISIS
Las cajas de Castilla y León inventan la fusión virtual de varias velocidades
Caja Duero y Caja España, en una primera fase. Caja Burgos, en la segunda. Y Caja Ávila y Caja Segovia, más tarde.
Todo sea por la fusión virtual, aunque sea con diferentes velocidades y ritmos. Ante la tozudez del Gobierno autonómico de Castilla y León por crear una gran entidad de ahorro en la región y ante el nuevo escenario que surge tras la intervención de CCM por el Banco de España, la fusión con Caja Duero que proponen los responsables de Caja España es en realidad una "integración" con varias velocidades. En una primera fase, se unirían las dos entidades más grandes: Caja España y Caja Duero. En una segunda, se integraría Caja Burgos, que no obstante insiste en absorber CajaCírculo pese a la negativa de la Iglesia. Y en una tercera etapa se sumarían Caja Ávila y Caja Segovia. El calendario de las diferentes integraciones dependerá del ritmo con que se vayan haciendo las primeras.
El documento, elaborado por Caja España, elude intencionadamente utilizar el término fusión, una palabra que se ha vuelto tabú en Castilla y León, sino el de integración, pero el grado de colaboración resulta más elevado del que inicialmente se proponía con la fusión virtual. Esto significa que, aunque las cajas conservarán exteriormente sus propias identidades corporativas, el funcionamiento interno supondría prácticamente la fusión de los negocios, los riesgos y los recursos financieros. Sí habrá autonomía casi total en la gestión de la obra social de cada entidad, sin excluir actuaciones conjuntas en este campo.
Desde Caja España se matiza que "hemos elaborado un documento de integración que queremos presentar a todos", aunque se fraguó en un encuentro la pasada semana entre los directores generales de esta entidad, José Ignacio Lagartos, y el de Caja Duero, Lucas Hernández. "En el calendario está previsto que también se reúna con los otros directores generales", señalan en Caja España.
Estos encuentros, en los que no han participado los presidentes de ambas cajas, tienen lugar después de que los consejos de administración de ambas entidades hayan autorizado los contactos.
En Caja de Burgos se admite el interés por alcanzar un acuerdo con Caja España y/o Caja Duero, y que se lleva un mes trabajando en esta dirección, a pesar de que hace sólo unos días su presidente, José María Arribas, defendiera ante el presidente de la Junta de Comunidades de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, que el proceso bien podría empezar por la fusión de las dos cajas burgalesas. Pero en la entidad señalan que esas afirmaciones durante el ForoBurgos no impiden que desde hace algo más de un mes Caja de Burgos impulse la puesta en marcha de planes de acercamiento tanto a Caja España como a Caja Duero, sobre todo después de que en esta última su presidente, Julio Fermoso, renunciara a su capacidad ejecutiva en favor del director general, Lucas Hernández.
Esta integración con varias velocidades "permitiría a todas converger más temprano que tarde, respetando los ritmos de cada una", insisten en Caja España. El paso fundamental lo tendrán que dar las más grandes, Caja España y Caja Duero, de tal forma que las demás se puedan ir incorporando al proyecto. Esta fórmula respeta la singularidad de CajaCírculo, de fundación eclesiástica (Círculo Católico de Burgos), pero deja la puerta abierta a su incorporación a la fusión virtual de las cajas de Castilla y León si no llega a buen puerto la idea de la fusión virtual de las tres cajas de la Iglesia: CajaCírculo, la aragonesa CAI y la cordobesa CajaSur.