Compuesto por personalidades de renombre mundial, entre ellos los ex presidentes del FED y del RBS además de Rodrigo Rato
Botín busca remedios para la crisis asesorado por los miembros de su Consejo Internacional
El presidente del Banco Santander convoca dos días de reuniones en la ciudad financiera
La reunión de primavera del Consejo Asesor Internacional del Banco Santander tiene encima de la mesa una amplísima agenda. Pero está dominada por el análisis de las nuevas medidas adoptadas por el G20 y los principales bancos del mundo, para afrontar la crisis financiera más grave de la historia. Frente a los expertos que restan importancia a la misma, están quienes replican que la crisis es másprofunda que el crash del 29. Entonces las dificultades fueron ingentes, pero el sistema no estuvo al límite de quebrar como fue el caso en el pasado mes de octubre de 2008, tras la suspensión de pagos de Lehmann Brothers. En apoyo de Emilio Botín acuden algunos de los principales expertos internacionales en el mundo de las finanzas y la empresa. William Mc Donough fue presidente de la Reserva Federal de Nueva York en la crisis precedente. No es el único gran conocedor del sector en Estados Unidos, pues también forma parte del consejo el ex embajador Richard Gardner. Está también George Mathewson, que fuera presidente del Royal Bank of Scotland antes de la expansión que les ha costado el cargo a sus sucesores. Francisco de Pinto Balsemao fue primer ministro de Portugal. De México proceden el presidente y el ex presidente del Grupo Modelo de México, una de las tres primeras empresas de bebidas del mundo y los dueños, entre otras marcas, de Coronitas. Bernard Combret es el presidente de Elf Trading Geneve. Los dos españoles miembros del consejo son el abogado del Estado y ex presidente de Dragados Santiago Foncillas y el ex vicepresidente segundo el Gobierno y director gerente del FMI, Rodrigo Rato Figaredo.
El listado de asuntos para la reunión de Boadilla del Monte es completo y complejo. Algunos afectan directamente a cuestiones a las que Emilio Botín dedica tanto tiempo y palabras, como el de la cotización de la acción Santander. Por eso quieren ver con qué urgencia se modificarán las normas contables aplicadas a las empresas y los bancos. No quieren estar en desventaja respecto de sus competidores norteamericanos, donde ha puesto una pica a través del Sovereign.
Quieren que Europa fije las nuevas normas sobre el valor de los activos como ha decidido de forma unilateral el pasado jueves la asociación norteamericana, -FASB- , que establece las normas contables en EEUU. La desventaja de la Unión Europea se debe a que las normas las elabora la IASB, organismo supranacional, para la práctica totalidad de países del mundo, salvo EEUU. Los países del eurogrupo deben contar con el consenso de otros socios.
Los banqueros europeos cuentan con el apoyo del ECOFIN para conseguir este objetivo. Reunidos en Praga, los ministros de Economía y Finanzas comunitarios han pedido a la IASB que coopere estrechamente con sus homólogos norteamericanos para responder al problema planteado de falta de equidad normativa.
No dudan en poderlo conseguir. No sería la primera vez. En octubre del año pasado, en el momento más crítico de la crisis, la IASB flexibilizó las normas contables para no tener que depreciar automáticamente los activos. Pero las propuestas ahora irán mucho más allá si se logra lo conseguido por los estadounidenses.
Los comentarios sobre el resultado final de la cumbre del G20 serán más matizados que la euforia expresada por el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero o la de sus colegas alemán y francés, Merkel y Sarkozy.
Tanto el presidente francés como la canciller alemán, que habían hecho frente común se mostraron especialmente orgullosos de los resultados en materia de reformas en cuestiones de regulación financiera y supervisión de los fondos de alto riesgo. Sarkozy llegó a exclamar que se había conseguido mucho más allá de lo que se él mismo se había imaginado.
Del lado anglosajón, Obama y Gordon consiguieron añadir otro billón, cien mil millones de dólares de recursos adicionales para estimular la economía. Hacerlo sobre todo a través del FMI no resta importancia a la decisión. Lo podrán comentar los ejecutivos del Grupo Modelo mexicano. El presidente de su país ha conseguido que su pedido de 30.000 millones de dólares sea atendido casi automáticamente por el FMI que dispone de 750.000 millones nuevos.
En la mesa de análisis de Boadilla también estará el problema planteado, sobre todo por los chinos, en la cumbre del G20 del futuro realineamiento de la cotización de las principales monedas del mundo y la pertinencia o no de la creación de una moneda mundial. Como analizarán las diferentes medidas adoptadas por la Reserva Federal y del Banco Central Europeo para facilitar la liquidez al sistema. Tras la confirmación la pasada semana en Charlotte de que la FED hará todo lo necesario para estabilizar los mercados, y la puerta abierta dejada por Trichet a nuevas bajadas de tipos, sólo falta la respuesta de las entidades privadas para que la máquina empiece a trabajar.
Hace falta tiempo para que el sucedáneo de nuevo orden económico mundial anunciado en Londres vaya tomando forma. El análisis que realicen a partir de hoy en la ciudad financiera del Santander, pese a la privacidad de sus conclusiones, es una muestra de que el sector privado ha cogido el guante.