"Para comprar bancos fuera hay que disponer de talonario y equipos", asegura el consejero delegado
El Santander no cerrará sucursales y mantendrá un dividendo en efectivo del 50% de los resultados
Sáenz apoya el plan de Economía y del BdE para el rescate de la banca, pero no participará en su gestión
Por fin, alguien que sabe algo y lo reconoce del Plan de Rescate de la banca que preparan el Gobierno y el Banco de España. Frente a la ignorancia de sus colegas de Popular y BBVA, Alfredo Sáenz, vicepresidente segundo y consejero delegado del Santander, aseguró ayer en la presentación de los resultados trimestrales que "no conocemos formalmente el decreto, pero sí las ideas, el enfoque de la hoja de ruta para el saneamiento de la banca". Es más, "lo apoyamos, porque es ortodoxo, porque elimina influencias políticas, porque lo gestionará el Banco de España con criterios profesionales". Sáenz cree que los Fondos de Garantía de Depósitos de bancos, cajas y cooperativas de crédito son suficientes para el plan de rescate, pero admite que "razones técnico-legales" aconsejen un instrumento específico. Y recuerda que "las pruebas de estrés el Banco de España las hace todos los días desde hace 25 años" y que en el Santander están permanentemente entre 60 y 90 inspectores del supervisor.
Ese plan de rescate no debe ser "indiscriminado", deben contribuir los accionistas de las entidades afectadas, sus gestores deben ser sancionados y deben conducir a una reestructuración de éstas. En este ajuste, que compara con la reconversión industrial, el Santander quiere "estar al margen" y no participará en la gestión del saneamiento, ni está interesado en comprar entidades o activos. Sáenz no cree que haya bancos con problemas de supervivencia y que los "potenciales casos" se van a dar más en el sector de cajas. Tampoco espera cambios en la normativa sobre cajas: "Las asimetrías entre bancos y cajas son un elemento del paisaje que no va a cambiar".
Y del plan de rescate a los recados a la competencia. Uno, "el trimestre ha sido un test ácido que distingue las entidades buenas de las otras". El Santander ganó 2.096 millones de euros, el 5% menos que en marzo de 2008, y "dentro de un entorno complicado, estamos positivos, y terminaremos el año con unos resultados similares a los de 2008", que fueron de 8.876 millones. Dos, la morosidad en España, que ha subido del 1,95% al 2,4%, está evolucionando bien, hasta el punto de que el Santander revisa a la baja la previsión para final de año que realizó en enero y será "bastante menor" del 4,5%, que curiosamente es el objetivo que fijó el consejero delegado del BBVA para este ejercicio.
Tres, en España hay exceso de capacidad instalada. Sobran, según Sáenz, unas 4.000 sucursales, porque "en los últimos años bancos y cajas han abierto más de 8.000 oficinas". Pero el vicepresidente segundo y consejero delegado del Santander deja muy claro que su grupo no cerrará oficinas en España, porque no sufre de exceso de capacidad instalada.
Cuatro, el Santander continuará con su política de destinar al dividendo el 50% de los beneficios. "Hay muy pocos bancos del mundo que han mantenido el dividendo y muchos menos que lo paguen en cash. Queremos lanzar un mensaje a nuestros accionistas, tanto nacionales como internacionales, y seguiremos pagando en efectivo el dividendo", asegura Sáenz. El BBVA optó por pagar el último dividendo complementario con acciones procedentes de la autocartera.
Y quinto. Frente a las críticas del presidente del BBVA, Francisco González, sobre las adquisiciones agresivas en tiempos de crisis, Sáenz destacó que Reino Unido, donde compró Alliance & Leicester y los depósitos y la red de distribución de Bradford & Bringley, ya aporta el 31% de los créditos y de los depósitos del grupo. Y el norteamericano Sovereign, el 6% y el 8%, respectivamente. "Comprar fuera no es sólo salir con el talonario. Primero hay que disponer de él. Y luego contar con inteligencia comercial, equipos preparados, períodos de aprendizaje duros y difíciles, tamaño adecuado y recursos suficientes, como los que tiene el Santander", dejó caer su vicepresidente segundo y consejero delegado.