Los viajes de los directivos de CCM: pobres, con antojos de ricos
Los inspectores del Banco de España no dan crédito, nunca mejor dicho, al dispendio en viajes del ya destituido consejo de administración de Caja Castilla-La Mancha. Salen prácticamente de media a dos viajes por año, en el que se adherían las esposas de los consejeros, desde que llegara a la presidencia de la caja Juan Pedro Hernández Moltó. En algunos casos ha llegado a utilizarse el aeropuerto privado de Torrejón de Ardoz para que uno de los vicepresidentes de la caja se pudiera unir al resto de viajeros que habían partido en vuelo comercial hasta Jordania.
El avión privado lo ponía Díaz de Mera, uno de los primeros deudores de la caja. Las facturas han sorprendido a los inspectores del Banco de España y a los políticos que han tenido acceso a algunas de esas facturas de gastos de representación. A Hernández Moltó parece que vivir le salía gratis, no así a la caja que presidía. Tanto los populares como los socialistas que viven con la sobriedad de sus salarios y dedicados a la causa pública en defensa de los ciudadanos quieren que tanto pronto como lleguen las informaciones las haga públicas el presidente de la Junta.
Nuestros lectores nos corrigen datos de una Piparra anterior en la que decíamos que la intervención era el acontecimiento político-económico más relevante de la comunidad de los últimos 25 años. El incendio de Guadalajara, que no logró acabar con el liderazgo de José María Barreda, pese a seguir tomando chuletas en su chalet hasta horas después de declarado el incendio, fue de una gravedad muy superior en términos de pérdida de vidas humanas, por lo que no ha lugar a dudas de la gravedad del incendio.