ANÁLISIS
Dudas razonables sobre la continuidad del proyecto Q3 en España
Tras la confirmación la pasada semana de que Volkswagen construirá a partir del año 2011 el Audi Q3 en la fábrica de SEAT en Martorell, han comenzado a levantarse todo tipo de dudas sobre las condiciones en las que se va a llevar adelante el proyecto. Expertos en cuestiones hispano-germanas recuerdan lo difícil que han resultado las relaciones entre la Administración española y los directivos de SEAT.
Si el sector del automóvil y las fábricas en España -todas de empresas extranjeras- ha pendido siempre de un hilo, en estos momentos de crisis global generalizada todavía se planean más dudas. El proceso de concentración para sacar de la bancarrota al sector sería uno de los caminos.
Advierten sobre los comunicados oficiales de que será necesario saber donde se va a emplear el volumen de inversiones previsto de 300 millones de euros hasta que llegue el momento del inicio de la fabricación en España. La inversión es sobre todo en I+D+i. Recuerdan, asimismo, que la actual alta dirección de la compañía está en proceso de cambio y que ninguno de ellos se ha manifestado en público sobre el proyecto. Las tensiones internas en el grupo matriz entre los principales accionistas son importantes. Los cambios previsibles en un futuro no demasiado lejano, deben tener clara su incidencia.
La permanencia del director de Audi, Rupert Stadler, y el del director de producción, Frank Dreves - los máximos ejecutivos que se han manifestado hasta ahora por el proyecto-, no está garantizada. La incertidumbre sobre el futuro del consejo de vigilancia del Grupo es total. Tampoco está garantizada la posible utilización de las redes de distribución para compensar las amplias facilidades que ha obtenido el grupo Volkswagen Audi en España.
Los expertos señalan como test principal para conocer la implicación en el proyecto de la casa matriz es quien será nuevo presidente de SEAT en España. Frente a la estabilidad del Grupo VW en Alemania, en España se ha producido un trueque casi continuo de directivos considerados de segundo nivel.
Bien es cierto que la situación del automóvil hoy en día parece el mundo al revés. Cuando se ve que el salvador de Fiat es el interlocutor privilegiado de la Casa Blanca para evitar la quiebra a Chrysler, el tercer constructor automovilístico norteamericano, se puede entender que todo es posible.
Se trata de un sector muy endeudado. Acumulan toda clase de pérdidas por lo que la situación no puede ser más desesperada. Pujol viajaba con mucha frecuencia a Alemania para entrevistarse con los dirigentes de Volkswagen y presionarles a mantener su presencia en España. Para los alemanes, SEAT siempre ha sido sólo una red de distribución. El mercado español está hoy inundado de coches alemanes. Si se cumplen las previsiones de los analistas en Europa solo quedará uno o dos grandes constructores. Los que superen los 6 millones de vehículos al año. Condición que sólo reúne VW. Es una garantía. El cumplimiento de las expectativas generadas por el anuncio del constructor alemán exige mantenerse vigilante.