Monitor de Latinoamérica
La oreja de Obama se orienta al sur
Que si el Fondo Monetario Internacional (FMI) es demasiado pesimista o si el Banco Mundial hace lo posible por "quedar bien" con los más rezagados, con los eternos rezagados, o si Brasil se relame y Argentina protesta (pero Obama apoya)... lo cierto es que hasta el secretario general de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-Moon, está reclamando cambios de envergadura en la "arquitectura" en relación con los países al sur del Rio Grande. Esta crisis, dicen todos, ha dejado al descubierto las debilidades y los errores de la estructura económica global y de sus organismos financieros. Hacen falta modos efectivos de supervisión, alegan desde el Consejo Económico y Social de la ONU, y menos injerencia (y más confianza) en los mercados emergentes y en sus Gobiernos, sostienen los sudamericanos.
La guinda del postre rebelde la ha puesto nada menos que Estados Unidos, que ha dado su apoyo a Brasil y a Argentina en la solicitud de cambios en el FMI. Lo que América Latina casi en su conjunto viene reclamando es mayor peso para los países emergentes, a cambio de aumentar sus aportaciones al organismo. Y el Gobierno de Barack Obama ha dicho presente: "se necesitan acciones más enérgicas para redistribuir las cuotas a favor de los mercados emergentes que tienen las economías más dinámicas".
Retratar mejor el poder real de la economía mundial, adoptar criterios de transparencia en el otorgamiento de créditos, reducir el órgano de gobierno del Fondo y reservar algunas plazas para los países en desarrollo son algunas de las reivindicaciones que suben por aquel continente. De adoptarse estas medidas, ciertamente Europa perdería algunas sillas (actualmente tiene 9 representantes).
Por otra parte, se sabe que una ampliación de capital conllevaría un incremento en la participación de cada país dentro del FMI, que actualmente cuenta con 185 socios. Brasil, Argentina, Colombia, Venezuela, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Bolivia cuentan, juntos, con un 4% del FMI. Estados Unidos tiene el 17% y poder de veto. Y Brasil tiene menos cuota que Bélgica, así es que el Gobierno de Lula ya ha aclarado que sólo se sentará a la mesa de los que aportan cuando se concreten las reformas de la entidad.
Disparen contra el Fondo
A América Latina se le infla el pecho de orgullo porque está encajando la crisis con dignidad. Tanto es así que los expertos del FMI reconocen que la región ya toca fondo y que hoy mismo comienza la recuperación (algo que en Europa se presenta como un horizonte algo más desdibujado).
El director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, aseguró que, una vez que haya un repunte en los países ricos, América Latina se levantará inmediatamente, porque su sistema bancario no está tan dañado como en otras partes del mundo.
También el Banco Mundial destaca el hecho de que Latinoamérica tenga unos pilares más sólidos que en el pasado para hacer frente a los embates. Sin embargo, las necesidades de financiación existen y, en este sentido, los analistas señalan que la región podría recibir unos 180.000 millones de dólares, provenientes del FMI, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entre otras asignaciones, lo que supera el 5% del PIB del conjunto de países que la conforman.
Ahora bien, para algunos, el acceso a los préstamos sería fácil y para otros, el trámite resultaría casi infructuoso. Entre los afortunados del primer grupo figuran México, Colombia, Perú, Brasil y Chile. Y entre los condenados por sus políticas estarían Argentina Ecuador y Venezuela que, sin embargo, podrían negociar nuevas condiciones para acceder a créditos multilaterales. De ahí que el Ejecutivo Kirchner, en representación de casi todos los del sur, alce cada día más la voz para exigir flexibilidad al Fondo y una ayuda financiera "amplia" a los más necesitados.
Invertir en infraestructuras
El presidente del Banco Mundial (BM), Robert Zoellick, asegura que la institución puede prestar 100.000 millones de dólares más a sus clientes, sin incurrir en riesgos. El ofrecimiento sirve de introducción a un mensaje mucho más social: en los próximos dos años, el BM aumentará hasta los 12.000 millones de dólares la ayuda a proyectos vinculados con la protección social. La clave, según el experto, pasa por incrementar la financiación a proyectos de infraestructura. El propio BM anuncia que destinará 45.000 millones de dólares a obras de infraestructura en los próximos tres años.
Según Zoellick, la experiencia latinoamericana tras las crisis de los 80 y 90 en la región indica que los ajustes fiscales y los recortes presupuestarios en infraestructuras perjudicaron gravemente las economías y sus capacidades de recuperación.
A propósito, las petroleras y las empresas de gas de América Latina y el Caribe también han hecho un llamamiento a los Gobiernos de la región para que mantengan las inversiones en su sector, para prevenir problemas en el suministro de energía durante los próximos 15 años.
Lo que no se haga hoy en materia energética repercutirá en la vida cotidiana de la población dentro de 5 años, advierten. Estos son los plazos que se manejan a la hora de construir una refinería, una presa o instalaciones de seguridad.
De ahí los buenos augurios a Empresas Públicas de Medellín (EPM Colombia) tras el anuncio de que invertirá más 2.150 millones de dólares entre 2009 y 2011 para su expansión hacia Centro y Sudamérica en proyectos de generación, transmisión y distribución de electricidad. Brasil y Chile son los objetivos prioritarios.
Cuba y los bancos
Un último aviso a navegantes: a partir de mayo, el Banco Central de Cuba establecerá límites a los movimientos en efectivo que las empresas extranjeras pueden hacer en sus propias cuentas.
La circular que informa al respecto dice textualmente que "no se aceptarán depósitos o extracciones en efectivo en las cuentas corrientes de personas jurídicas extranjeras radicadas o no en Cuba y de empresas mixtas u otras formas de asociación económica internacional".
El comunicado agrega que corresponderá "al presidente del banco o al dirigente en quien éste delegue autorizar el depósito o extracción en efectivo cuando se considere que las razones fundamentadas por el cliente lo hacen así necesario de acuerdo con su objeto social y con las relaciones comerciales que desarrolle en Cuba".
La instrucción de la Oficina de Supervisión Bancaria del Banco Central de Cuba permite a las sucursales adoptar medidas cautelares como la de impedir a las empresas hacer extracciones o depósitos en efectivo o congelar la cuenta si observan "inconsistencias" con sus operaciones habituales. La medida se circunscribe a las cuentas de empresas y no a las cuentas personales.