ANÁLISIS
El PP pide al Gobierno un interlocutor válido
Los dos únicos partidos políticos españoles con capacidad de poder gobernar han entrado en una dinámica muy complicada. La proximidad de las elecciones europeas, que los populares plantean como unas primarias de las generales, hace difícil alcanzar el menor de los acuerdos. El PP trata de encontrar cualquier excusa para oponerse y poner en evidencia las dificultades que atraviesa el ejecutivo para llevar adelante el menor de los proyectos. Cuando el proyecto es del tamaño de la hoja de ruta de la reforma del sistema financiero disfruta todavía más en poner en evidencia las diferencias internas que sufre el PSOE.
Bien es cierto que luego hace una racionalización de su posición y transmite que lo que quiere es un interlocutor válido. Descartan al Gobernador del Banco de España, al que consideran desautorizado doblemente.
Ponen en acento en que ha sido el Gobierno el que ha querido dejar claro en poco más de 48 horas, a través de dos de sus más cualificados representantes, que rechazan la propuesta de reforma de la Ley de Cajas planteada por el Gobernador del banco de España.
Fue primero la vicepresidente segunda y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, quien tras dar por hecho que están el Gobierno no va a modificar la Ley de Cajas. Según l responsable de Economía, no resulta necesario hacerlo para favorecer la reestructuración del sistema financiero, pese a que lo recomiende el Banco de España y a que lo están pidiendo a gritos los representantes del lobby de las cajas.
En poco más de 48 horas e secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, ha vuelto a afirmar que el Gobierno garantizará la sostenibilidad y estabilidad del sistema financiero. Pero quiere que esto se haga con el mínimo coste posible para el contribuyente. Hasta aquí reproduce las ideas del propio Fernández Ordóñez. Pero para que no haya dudas de si quería corregir a su jefa, añadió ayer ante la plana mayor de los responsables económicos catalanes las siguientes palabras: Esto en ningún caso supondría modificar el marco legal en que se mueven las cajas de ahorros.
Pese a que todos los analistas muestran que 4 de las cajas catalanas atraviesan un momento muy serio de dificultad, se fue nada menos a desautorizar a Fernández Ordóñez a Barcelona
Eso sí, repitió el modelo diseñado por Ordóñez: el Gobierno apuesta por que primero el sector intente solventar sus problemas, mediante fusiones, ventas de activos o cualquier otro mecanismo. En segundo lugar sería el fondo de garantía de depósitos el que entrara a tomar parte en la operación. Finalmente y en tercer lugar, habría intervención del Estado si los dos mecanismos anteriores se mostraran insuficientes para salvar a la entidad.
Oído lo dicho por Ocaña, los populares volvieron a pedir más detalles del proyecto que el ejecutivo quiere aprobar el próximo jueves en el consejo de ministros. No hubo suerte. Ayer todo estaba muy centrado en lo que ocurría alrededor de la primera visista de Estado de Sarkozy. Está previsto que hoy vuelvan a intercambiar opiniones al respecto. Eso sí. Quieren un interlocutor válido. Los populares consideran que el Gobernador, tras el cambio de Solbes, y visto lo visto, ya no lo es.